miércoles, 24 de abril de 2013

Ari Chamlian:"Es positivo tener un día para recordar"




Este miércoles se conmemoran 98 años del genocidio del pueblo armenio. Ari Chamlian, integrante de Jóvenes Armenios del Uruguay, dijo que “es positivo tener un día para recordar. Pero también tenemos que reforzar nuestra lucha para que el Estado turco reconozca el genocidio”.
Este miércoles se conmemoran 98 años del genocidio armenio.En recuerdo a este aniversario, la Juventud Armenia del Uruguay realizó una marcha por 18 de Julio el martes. Además, durante todo el miércoles las organizaciones armenias de todo el país realizarán diversos actos a casi 100 años del hecho.

Ari Chamlian, integrante de Jóvenes Armenios del Uruguay, dijo a Montevideo Portal que "hoy debería ser un día de luto donde podamos tener una instancia de recordación como tiene cada persona cuando pierde a alguien. Es positivo tener un día para recordar. Pero también tenemos que reforzar nuestra lucha para que el Estado turco reconozca el genocidio. Para eso tenemos que hacer cosas como la marcha de ayer".

"Protestamos contra la política negacionista de Turquía. Niegan el hecho y cambian la historia. Incluso el gobierno tiene recursos financieros asignados para llevar adelante esa política. Uruguay, en 1965, fue pionero en reconocer el genocidio. Estamos agradecidos al Parlamento y al país por lo que eso significa. A nivel de la sociedad uruguaya nos sentimos apoyados por la gente y sentimos que somos una colectividad apoyada", destacó Chamlian.

El integrante de Jóvenes Armenios del Uruguay, reconoció que en Uruguay la comunidad turca no es muy amplia. Sin embargo, con los pocos que habitan en el Uruguay mantienen una relación cordial "y reconocen la existencia del genocidio".

http://www.montevideo.com.uy/notnoticias_198682_1.html

SILVIA CONTRAFATTO: El genocidio armenio y los paralelismos del horror



Finalizada la Segunda Guerra Mundial, ante las imágenes desgarradoras que significa el Holocausto judío, se organiza la gobernanza internacional con la creación de las Naciones Unidas y se realizan los juicios de Nuremberg. Dentro de este nuevo sistema universal, la primer Convención se sanciona en 1948 y es sobre la prevención y sanción del crimen de genocidio. Define al mismo "como la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal". Para ello propone la creación de un tribunal internacional. Este crimen junto con el de lesa humanidad, el de guerra y el de agresión, integran el Bloque Penal Internacional.

Samantha Power en su obra "Problema infernal, Estados Unidos en la era del genocidio" expresa que durante el resto del siglo XX se produjeron los genocidios cometidos en Camboya, en la ex-Yugoslavia, Rwanda, Sierra Leona, entre otros hechos aberrantes de trascendencia internacional. En casi todos se crearon tribunales especiales internacionales para juzgar y condenar a los perpetradores.

Sin embargo, tal como lo menciona Power, quien hace su análisis a partir de comienzos del siglo XX, mucho antes de acuñarse la palabra genocidio por parte del jurista polaco Rafael Lemkin, también en abril pero de 1915, en plena Primera Guerra Mundial, se produce un hecho aterrador. Más de un millón y medio de armenios fueron masacrados por los turcos, ante la indiferencia de las potencias de entonces y de Estados Unidos frente a los desesperados llamados de su embajador Henry Morgenthau.

Hubo un plan para llegar a este resultado: en la primera etapa se descabezó a la intelectualidad de Armenia: en sólo una noche fueron arrestados deportados y luego asesinados los principales pensadores, eclesiásticos, escritores, científicos, políticos, artistas, docentes, médicos, etc. La segunda etapa comprendió la eliminación de los hombres jóvenes, esto significaba la destrucción de "la fortaleza del pueblo armenio" expresa Rita C. Kuyumciyan en su obra "El primer genocidio del S. XX". Por último, había que destruir al resto de la población a través de la figura de la deportación. Fue una manera de llevar a cabo la matanza sin darle su verdadero significado.

Este plan de exterminio de los armenios es el modelo seguido por los perpetradores en todos los genocidios: desde el Holocausto hasta nuestros días. Sin embargo, es el único que no ha sido aún reconocido y mucho menos producido su juzgamiento por parte de la comunidad internacional. Por ello el Consejo Nacional Armenio de Sudamérica ha declarado el 24 de abril como Día contra la Discriminación y la Impunidad con la finalidad de advertir que no es suficiente la memoria, resulta imperativo el juzgamiento y condena de los asesinos para restablecer a las víctimas su dignidad humana.

Respecto de Rwanda, en diciembre del 2003, la Asamblea General aprobó la resolución A/RES/58/234, en la que declaraba el día 7 de abril del 2004 Día Internacional de Reflexión sobre el Genocidio cometido en Rwanda y se repetiría cada año en esa fecha. La petición fue formulada a través de una recomendación del Consejo Ejecutivo de la Unión Africana. La finalidad es honrar a los más de 800.000 mujeres, hombres, niñas y niños de la etnia tutsi y hutus moderados que fueron masacrados por los hutus durante 100 días, en el país africano. "La matanza comenzó el 7 de abril de 1994, un día después que un avión en que viajaban los presidentes de Rwanda y Burundi fuera derribado por un misil cuando se alistaba a aterrizar en Kigali" (según el reporte de ONU).

Consecuentemente, los 7 de abril de cada año se hace un minuto de silencio a las 12 del mediodía de los distintos husos horarios, en homenaje a las víctimas rwandesas.

El 19 de abril se conmemora en todo el mundo el levantamiento del Ghetto de Varsovia y con ello se rescata la valentía del grupo de jóvenes judíos dispuestos a enfrentar a los nazis. Es la fecha que se ha elegido también para reflexionar sobre la catástrofe que significa la Shoa no sólo para el pueblo judío sino para toda la Humanidad.

Es de esperar que este 24 de abril, en homenaje al pueblo armenio, se alcance el reconocimiento internacional que les corresponde a ellos y a la comunidad en su totalidad para que la barbarie no se repita.

http://www.rionegro.com.ar/diario/el-genocidio-armenio-y-los-paralelismos-del-horror-1147856-9539-nota

martes, 23 de abril de 2013

El parlamento de Israel (Knesset) conmemoro el "Genocidio Armenio"

El Knesset llevará a cabo una ceremonia para conmemorar la memoria del genocidio turco de los armenios, hace casi 100 años, el martes.

MK Reuven Rivlin (Likud) dijo que antes de la ceremonia que él cree que "como seres humanos y como Judios, no debemos pasar por alto la catástrofe de otra nación por cualquier razón, incluyendo las consideraciones diplomáticas, por importantes que sean."


"Vamos a marcar el día anual en memoria de la masacre del pueblo armenio, independientemente de las relaciones con Turquía de hoy, que es un aliado."

Turquía está muy disgustado con la decisión de la Knesset para conmemorar el día, ya que las relaciones entre los países siguen siendo tensas, a pesar de un acercamiento reciente auspiciado por el presidente de EE.UU. Barack Obama.

El genocidio de los armenios, se llevó a cabo en el transcurso de la Primera Guerra Mundial 1, y se estima que por lo general entre 1 y 1,5 millones de armenios fueron asesinados, lo que representa aproximadamente un tercio de todo el pueblo armenio.

La masacre comenzó cuando unos 250 dirigentes armenios en Estambul fueron asesinados a tiros, por orden del gobierno turco. Más tarde, hombres, mujeres y niños fueron muertos a diario de diferentes maneras, incluyendo marchas forzadas que terminaron en la muerte por agotamiento, el frío y el hambre. Las mujeres y los niños fueron colocados en los barcos y se ahogaron en el mar, o crucificados. También hay evidencia de que los niños se pusieron a la muerte con gas venenoso en las escuelas que fueron convertidos a campos de exterminio.

Turquía se ha negado responsabilidad por el genocidio, que se conoce como el Holocausto armenio veces. Varios eventos dedicados al tema, que se supone que se celebrará en la Knesset, fueron cancelados en los últimos años debido a la presión turca.

http://www.israelnationalnews.com/News/News.aspx/167401#.UXblyrXPUht

domingo, 21 de abril de 2013

Carlos Antaramián responde a las injurias de diplomatico de Azeirbaiyan.





El pasado domingo siete de abril, en el diario Milenio, el embajador de Azerbaiyán en México, Ilgar Mukhtarov, escribió un artículo intitulado La hipocresía armenia en el que expresa una serie de errores y tergiversaciones sobre la matanza de Jodyalí, presenta la posición oficial de Azerbaiyán sobre la estatua de Aliyev y de paso ofende al doctor Sarukhán —y a todos los miembros de la comunidad armenia en México— al compararlo con Himmler. Respondemos a sus argumentos con el fin de informar a la opinión pública mexicana.

En la guerra de independencia de Nagorno Karabagh hubo una serie de tragedias en las que murió un buen número de civiles inocentes, uno de los eventos más debatidos es lo que sucedió en el pequeño poblado de Jodyalí, donde el gobierno azerí alega que murieron alrededor de 600 civiles, incluyendo mujeres y niños, y desde entonces se ha empecinado en culpar al gobierno de Armenia como responsable de dicha matanza y etiquetándola como genocidio. En su constante campaña a los funcionarios azerís siempre se les ha olvidado mencionar que en dicha guerra, además de Jodyalí, existieron pogromos en contra de armenios en Sumgait, en Bakú, además del despoblamiento de 28 poblados armenios de Azerbaiyán y la tragedia de Maraghá; según la organización genocidewatch.org en todas estas matanzas murieron unos diez mil armenios y aproximadamente mil azeríes, pero calificar una matanza como genocidio no responde al número de civiles muertos sino a la determinación que tuvieron los perpetradores para cometer el crimen, por eso queremos hacer unas precisiones sobre la tragedia de Jodyalí a partir del artículo del señor Mukhtarov y presentando la posición armenia.

¿Qué pasó en Jodyalí? A diferencia de otras matanzas que sucedieron durante la escalada de violencia por la independencia de Nagorno Karabagh y que bien podrían ser calificadas como pogromos, como fueron las matanzas de armenios en Sumgait y Bakú, la matanza de civiles en el poblado de Jodyalí sucedió en medio de fuertes operativos militares y tiene un halo de uso político, desde que el crimen fue cometido hasta la actual política azerí de atribuírselo a las fuerzas armenias. En realidad la matanza de Jodyalí fue el resultado de intrigas y luchas políticas por el poder al interior de Azerbaiyán, como explicaremos.

Jodyalí está a siete kilómetros de Stepanakert, capital del enclave armenio de Nagorno Karabagh, y desde dicho poblado las fuerzas azeríes bombardearon durante los meses de enero y febrero de 1992 a las posiciones militares armenias y rusas que estaban atrincheradas en Stepanakert, matando a muchos civiles armenios con sus misiles. Hay que mencionar que el único aeropuerto de Nagorno Karabagh, y única vía de salida del enclave en ese momento, estaba en las inmediaciones de Jodyalí y por lo tanto era una posición estratégica en el enfrentamiento entre las fuerzas azerís y las armenias durante la lucha de liberación. También hay que aclarar que Armenia no invadió Azerbaiyán, fueron los armenios que vivían en el enclave de Nagorno Karabagh quienes optaron por la autodeterminación, un principio de derecho internacional y que México defiende como eje toral de su política exterior.

Así como el embajador cita al actual presidente de Armenia en su artículo, nos parece que sería más pertinente citar al primer presidente de Azerbaiyán, Ayaz Mutalibov, quien era el presidente en funciones y por tanto cabeza responsable del ejército azerí durante la matanza de Jodyalí. Curiosamente la intriga política generada a partir de dicha tragedia fue la causa de su renuncia como presidente y su posterior exilio. Apenas un par de meses después de Jodyalí, en abril de 1992, el exiliado presidente Mutalibov enfatizó en el periódico Nezavisimaya Gazeta (2 abril 1992) que el asalto a la población de Jodyalí por parte de las fuerzas armenias no fue ninguna sorpresa, también dijo que existía un corredor humanitario creado por dichas milicias para permitir que los refugiados se encaminaran a la ciudad de Agdam, entonces controlada por las fuerzas azeríes, una de esas columnas de refugiados fue atacada muy cerca de esa ciudad —en territorio controlado por el Frente Popular de Azerbaiyán— por las “fuerzas”, y usamos las palabras del primer presidente azerí, “de la oposición azerí para quitarlo del cargo y culpándolo de lo sucedido”. Nueve años después, y todavía en el exilio, Ayaz Mutalibov volvió a confirmar su declaración (en la revista Novoye vremya del 6 de marzo de 2001) y dijo que “el fusilamiento de los residentes de Jodyalí fue obviamente organizado por alguien para tomar el control de Azerbaiyán”. ¿Usted sabe quién fue ese “alguien”? Nosotros suponemos que ese “alguien” debió ser un personaje muy, muy, importante en Azerbaiyán. No armenios, de hecho, ¿sabe usted qué pasó con 34 de los 47 rehenes armenios que estaban presos en Jodyalí el 26 de febrero de 1992? Cuando las fuerzas armenias liberaron Jodyalí sólo habían quedado 13 rehenes, a los 34 restantes se los llevaron las fuerzas azerís al evacuar la ciudad y nunca fueron encontrados, ¿siguen presos?

La periodista checa Jana Mazalova visitó la escena del crimen casi inmediatamente después de los hechos y no vio “cuerpos mutilados por los armenios”, como la propaganda azerí indica en sus portales y documentales, pareciera que los cuerpos fueron preparados posteriormente para las fotos, una puesta en escena macabra. ¿Por qué la matanza se realizó en territorio controlado por las fuerzas azeríes?, ¿cómo es que un buen número de periodistas y fotógrafos turcos y azeríes asistieron a la escena del crimen para documentarlo casi inmediatamente? Son preguntas que cualquier perito se haría al investigar un crimen como el de Jodyalí, sobre todo porque ya sabemos mucho sobre los procedimientos para ocultar los crímenes que los genocidas usan. La falsificación de fotos —algunas de las que presentan en los documentales sobre Jodyalí son matanzas de otras regiones y de otras fechas—, tergiversar datos sobre la historia de Karabagh, engañar a la opinión pública mexicana y a sus políticos es también una estrategia sombría. Culpar a los armenios de haber cometido una matanza que las mismas milicias azeríes cometieron tiene como finalidad entrar a la fase más alta de la negación del Genocidio armenio, es decir, el gobierno azerí no sólo no reconoce que lo sucedido entre 1915 y 1918 en el Imperio otomano fue un genocidio, sino que ahora trata de inculpar a la víctimas de ser unos verdugos.

También queremos indicarle, señor embajador, que las críticas realizadas hacia la estatua de Aliyev no fueron hechas exclusivamente por la comunidad armenia, sino por muchas personas ofendidas por la imposición de un personaje siniestro en las banquetas de una de las calles más representativas de la ciudad. Y sí, fue un dictador, su argumento de que fue elegido dos veces por el pueblo azerí no le quita el estigma de represor, corrupto y con un increíble delirio de grandeza que se refleja en un exagerado culto a la personalidad que le heredó a su hijo, su jefe, y quien ha sido elegido este año como el político más corrupto del mundo (según el Reporte sobre Crimen Organizado y Corrupción de Transparencia Internacional, 2012) y cuyas cuentas en paraísos fiscales son el escándalo de la semana pasada (reporte del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación).

Señor Mukhtarov, los armenios de todo el mundo también buscamos justicia para Jodyalí, nos gustaría saber efectivamente qué fue lo que pasó, no tergiversaciones y falsificaciones como las que usted publicó en su artículo. Y, finalmente, comparar a Sarukhán con Himmler es una difamación virulenta que no necesita respuesta.

http://www.excelsior.com.mx/opinion-del-experto-comunidad/2013/04/21/895068