viernes, 9 de septiembre de 2016

Turquía reclutará a 20.000 policías y suspendió a 11 mil docentes...


El Gobierno de Turquía reclutará a 20.000 policías más en los próximos meses y desplegará a la mitad de ellos en unidades de fuerzas especiales.
Turquía reclutará a 20.000 policías en los próximos meses

Las autoridades turcas ya habían anunciado que reforzarían el cuerpo policial tras el fallido golpe de Estado del 15 de julio, en el que un grupo de militares sublevados utilizaron carros de combate y cazas para intentar derrocar al Gobierno. El titular de Interior ha anunciado, además, que se va a nombrar a administradores para 28 municipalidades. Responsables de los servicios de seguridad y la agencia de noticias Anatolia han informado de que el Gobierno está nombrando administradores para sustituir a los alcaldes que pertenecen al partido opositor prokurdo HDP por su supuesto apoyo a los milicianos del Partido de los Trabajadores del Kurdistán.

Al mismo tiempo suspendió a 11 mil docentes sospechados de estar vinculados al Partido de los Trabajadores de Kurdistan (PKK), considerado por Ankara un grupo terrorista.El número, sin embargo, podría aumentar, ya que según el Primer Ministro turco, Binali Yildirim, al menos 14 mil docentes estuvieron asociados con actividades terroristas. En Turquía hay actualmente 850 mil docentes, lo cual significa que la suspensión afecta a casi el 2 por ciento del personal, cuando falta una semana al comienzo de las clases.La agencia de noticias oficial Anadolu afirmó que estaban sospechados de actividades "en soporte de la organización separatista terrorista y sus afiliados".

La suspensión de los docentes es el último capitulo en el largo conflicto entre el gobierno turco y los independentistas kurdos, en el que murieron miles de personas.

domingo, 4 de septiembre de 2016

El asesinato de los Comisarios de Bakú.




Los 26 Comisarios de Bakú fueron miembros dirigentes bolcheviques y social-revolucionarios de izquierda de la Comuna de Bakú, régimen soviético establecido en Azerbaiyán en 1918. La comuna fue establecida en la ciudad de Bakú (capital de la pre-soviética y brevemente independiente República Democrática de Azerbaiyán, actualmente República de Azerbaiyán).

La comuna, liderada por Stepán Shaumián, existió hasta el 26 de julio de 1918, cuando los bolcheviques fueron forzados a abandonar el poder por una coalición de dashnaks, social-revolucionarios de derecha y mencheviques.

Tras su derrocamiento, los comisarios intentaron abandonar Bakú, pero fueron capturados por la Dictadura del Caspio Central y encarcelados. Según la historiografía soviética, el 14 de septiembre de 1918, durante la caída de Bakú ante las fuerzas otomanas, soldados del Ejército Rojo irrumpieron en su prisión y liberaron a los comisarios; entonces embarcaron en un barco hacia Krasnovodsk, donde fueron inmediatamente detenidos por las autoridades locales y, en la noche del 20 de septiembre de 1918, ejecutados por un pelotón de fusilamiento entre las estaciones de Pereval y Ajcha-Kuima del Ferrocarril Trans-Caspio.

La Comuna de Bakú

La Comuna de Bakú, una entidad política de corta vida, duró del 13 de abril al 25 de julio de 1918. Llegó al poder tras una confrontación sangrienta con la población musulmana, conocida como Jornadas de Marzo en Bakú. Durante su breve existencia la Comuna tuvo que enfrentarse a varios problemas: desde el desabastecimiento de alimentos y suministros hasta la amenaza del poderoso Ejército otomano que quería atacar Bakú. A pesar de las difíciles condiciones, la Comuna llevó a cabo diversas reformas sociales, como la nacionalización de la industria del petróleo. El proceso de nacionalización fue sencillo, poniendo bajo control militar las instalaciones y aplicando la dictadura del proletariado teorizada por Lenin.

Así es como Víctor Serge describió la situación de mayo, junio y julio, y el estado del pequeño Ejército Rojo de Bakú:«En mayo, junio y julio los habitantes solo podían recibir diminutas raciones de nueces y semillas de girasol; las pequeñas cantidades de maíz que el sóviet consiguió traer por mar estaban reservadas para las tropas. Los intentos de requisas fueron realizados por el pequeño Ejército Rojo de Bakú, un cuerpo pobremente disciplinado y gestionado, compuesto mayoritariamente por soldados que eran ajenos al espíritu revolucionario del proletariado. Bebían en exceso y saqueaban a los campesinos musulmanes, causando desafección entre ellos.»

El 5 de junio de 1918, el Ejército Rojo de Bakú repelió un asalto realizado por tropas otomanas abrumadoramente superiores en número, pero más tarde lanzó un asalto infructuoso contra Ganja, localidad donde se encontraba el cuartel general del Ejército Islámico del Cáucaso (unidad otomana) y fue obligado a retirarse a Bakú. En este punto, los dashnaks, eseristas de derecha y mencheviques comenzaron a negociar con el general Lionel Dunsterville, comandante de las tropas británicas en Persia, invitando a sus tropas a Bakú para defender la ciudad de un inminente ataque otomano. Los bolcheviques y sus aliados izquierdistas se opusieron a este plan, pero el 25 de julio la mayoría del sóviet votó el llamamiento a los británicos, y los bolcheviques dimitieron.

Los dirigentes de la Comuna de Bakú fueron encarcelados acusados de participar en formaciones militares ilegales y saqueo militarizado, particularmente durante las atrocidades cometidas en las Jornadas de Marzo, y fueron reemplazados por la Dictadura del Caspio Central.

Al contrario de lo que sucedió en muchas zonas de Rusia, donde los bolcheviques consiguieron una mala reputación por ejecutar cruelmente a aquellos que no les apoyaban, los bolcheviques de Bakú no fueron tan estrictos. La Cheka de Bakú ejecutó solo a dos personas, ambas miembros del sóviet sorprendidos malversando fondos públicos: el comisario de Finanzas, Aleksandr Kireev, y el comisario del vapor Meve, Serguéi Prokovski.

Las ejecuciones

Tras la caída del sóviet de Bakú en julio de 1918, los líderes bolcheviques y algunas tropas leales trataron de alcanzar Astracán, el único puerto del mar Caspio aún en manos bolcheviques. Sin embargo, su barco fue interceptado por buques militares de la Flota del Caspio y tras someterles a un bombardeo de una hora en mitad del mar, se rindieron y regresaron a Bakú. La mayoría de los militantes bolcheviques fueron detenidos y permanecieron en prisión hasta que, tras la caída de Bakú en manos otomanas, una unidad de comando del Ejército Rojo, liderada por Anastás Mikoyán, les liberó de la cárcel.

Shaumián, Prokofi Dzhaparidze, Meshadi Azizbekov, y sus camaradas, junto a Mikoyán, se embarcaron entonces en el buque Turkmen, intentando alcanzar Astracán por mar. Según recientes historiadores, los marinos optaron no obstante por navegar a Krasnovodsk, por temor a ser detenidos en Astracán. En Krasnovodsk los comisarios fueron arrestados por el comandante local, quien pidió nuevas órdenes al Comité de Ashjabad, liderado por el social-revolucionario Fiódor Funtikov, sobre que debía hacerse con ellos. Tres días después, el general Wilfrid Malleson, tras conocer su arresto, contactó con el oficial de enlace británico en Asjabad, capitán Reginald Teague-Jones, para sugerirle que los comisarios fuesen entregados a las fuerzas británicas para ser usados como rehenes a cambio de ciudadanos británicos en poder de los soviéticos.
El mismo día, Teague-Jones asistió a la reunión del Comité de Asjabad, que tenía el cometido de decidir sobre el destino de los comisarios. Por alguna razón, Teague-Jones no comunicó la solicitud de Malleson al comité, y se excusó diciendo que había abandonado la reunión antes de que se tomase la decisión. Además, afirmó que fue al día siguiente cuando descubrió que el comité había decidido al final enviar la orden de que los comisarios fuesen ejecutados. Según el historiador Richard H. Ullman, Teague-Jones podría haber detenido las ejecuciones si hubiese querido, ya que el Comité de Asjabad dependía del apoyo británico y no podía rechazar una solicitud de su poderoso aliado, pero decidió no hacerlo.

En la noche del 20 de septiembre, tres días después de ser detenidos, veintiséis de los comisarios fueron ejecutados por un pelotón de fusilamiento entre las estaciones de Pereval y Ajcha-Kuima del Ferrocarril Trans-Caspio.

En 1922, V. Chaikin, un periodista social-revolucionario, publicó una descripción de los momentos previos a la ejecución:«Alrededor de las 6 de la madrugada (relató un testigo), los veintiséis comisarios escucharon el destino que les aguardaba mientras estaban en el tren. Fueron sacados fuera en grupos de ocho o nueve hombres. Estaban obviamente conmocionados, y se mantuvieron en un tenso silencio. Un marino gritó: 'Yo no estoy asustado. Estoy cayendo por la libertad.' Uno de los verdugos le replicó que 'Nosotros también moriremos por la libertad tarde o temprano, pero para nosotros significa algo diferente que para vosotros.' El primer grupo de comisarios, llevados desde el tren hasta la semioscuridad, fue despachado con una sola salva. El segundo grupo trató de salir corriendo pero fue segado tras varias descargas. El tercero se resignó a su destino…»

Impacto

Oficiales soviéticos culparon más tarde de las ejecuciones a agentes británicos que actuaban en la zona de Bakú en aquél momento. Cuando se estableció el dominio soviético en toda la zona del Caspio, Funtikov, jefe del Comité de Asjabad responsable de las ejecuciones, fue encarcelado. Funtikov culpó de las ejecuciones al Reino Unido, y en particular a Teague-Jones, quien, afirmó, le había ordenado que disparase a los comisarios. Funtikov fue juzgado y ejecutado en Bakú en 1926. El Reino Unido negó su implicación en el incidente, afirmando que fue realizado por oficiales locales sin conocimiento de las tropas británicas.

Esta acusación causó una mayor tirantez en las elecciones entre el Reino Unido y el nuevo Gobierno soviético, y ayudó a llevar a la actitud de confrontación dada en ambos lados en los años siguientes.

Según la historiografía, dos oficiales británicos a bordo del barco de los comisarios dieron la orden de navegar hacia Krasnovodsk en lugar de a Astracán, donde encontraron a un Gobierno liderado por eseristas y oficiales británicos que inmediatamente ordenador el arresto de los comisarios. Los soviéticos inmortalizarían más adelante la muerte de los 26 Comisarios a través, entre otras, de películas obras de arte, sellos, y obras públicas como el Memorial a los 26 Comisarios en Bakú. En el famoso cuadro de Isaak Brodski, los oficiales británicos son retratados presenciando las ejecuciones.

Los comisarios

Los veintiséis Comisarios de Bakú no eran todos comisarios ni bolcheviques; algunos de ellos eran social-revolucionarios de izquierda y dashnaks. Había muchas nacionalidades entre ellos: griegos, letones, judíos, rusos, georgianos, armenios y azeríes.

Los 26 comisarios eran:16

Stepán Shaumián: presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo de Bakú, comisario extraordinario para el Cáucaso.
Prokofi Dzhaparidze: presidente del Comité Ejecutivo del Sóviet de Bakú.
Meshadi Azizbekov: vicecomisario del Pueblo de Asuntos Internos, comisario de la gubernia de Bakú.
Iván Fioletov: presidente del Consejo de Economía Nacional.
Mir-Hasán Vazirov: comisario del Pueblo de Agricultura.
Grigori Korganov: comisario del Pueblo de Guerra y Asuntos Navales.
Yákov Zevin: comisario del Pueblo de Trabajo.
Grigori Petrov: comisario militar del Consejo de Comisarios del Pueblo de la RSFS de Rusia en la región de Bakú.
Iván Maliguin: vicepresidente del Comité Militar Revolucionario del Ejército del Cáucaso.
Arsen Amir: editor jefe del periódico El Obrero de Bakú.
Surén Osepian: editor jefe del periódico Izvestia del Sóviet de Bakú.
Vladímir Polujin: comisario colegiado de Guerra y Asuntos Navales de la RSFS de Rusia.
Fiódor Solntsev: miembro del Ejército Rojo.
Armenak Boriyan: periodista.
Iván Gabishev: comisario político de brigada.
Mark Koganov: miembro del Comité Militar Revolucionario.
Bagdasar Avakian: comandante militar de Bakú.
Irakli Metaksa: guardaespaldas de Shaumián.
Iván Nikoláishvili: guardaespaldas de Dzhaparidze.
Aram Kostandian: vicecomisario del Pueblo de Agricultura.
Solomón Bogdánov: miembro del Comité Militar Revolucionario.
Anatoli Bogdánov: empleado.
Isai Mishne: secretario del Comité Militar Revolucionario.
Tatevos Amírov: comandante de caballería, miembro del Dashnak.

Demolición del Memorial a los 26 Comisarios y traslado de sus restos




El Memorial a los 26 Comisarios de Bakú era un símbolo de la RSS de Azerbaiyán.
En enero de 2009, las autoridades de Bakú comenzaron la demolición del Memorial a los 26 Comisarios de la ciudad.18 Éste era el último monumento que quedaba de los varios que se levantaron en conmemoración de los comisarios en aquél parque durante el periodo soviético. A este último monumento se le había quitado ya la valla protectora en julio de 2008. Los restos de los comisarios fueron trasladados al cementerio de Hövsan el 26 de enero de 2009, con la participación del clero musulmán, judío y cristiano, que dirigieron las ceremonias religiosas.

Se opusieron al desmantelamiento algunos políticos izquierdistas locales y en particular el Partido Comunista de Azerbaiyán.También enfadó a Armenia, ya que la opinión pública armenia pensó que la demolición y el traslado de los restos estaba motivada por la renuencia de los azeríes (debido al conflicto de Nagorno Karabaj) a tener a armenios enterrados en el centro de su capital. Otro escándalo sucedió cuando notas de prensa azeríes afirmaron que durante la exhumación solo se descubrieron veintiún cuerpos y que «Shaumián y otros comisarios armenios lograron escapar de sus asesinos.».20 21 22 23 Estas informaciones fueron cuestionadas por la nieta de Shaumián, Tatiana, que vive actualmente en Moscú, y que afirmó al diario ruso Kommersant que:

«Es imposible creer que no estuviesen todos enterrados. Hay una película en los archivos de los veintiséis cuerpos siendo enterrados. A parte de esto, mi abuela estuvo presente en la ceremonia.»20

Casi todos los monumentos dedicados a los comisarios en Azerbaiyán que incluían a Shaumián, Azizbekov, Dzhaparidze y Fioletov han sido demolidos. La mayor parte de las calles con su nombre han sido también cambiadas.

Cultura popular

El destacado poeta ruso Serguéi Yesenin escribió Balada a los veintiséis para conmemorar a los Comisarios de Bakú, un poema publicado por primera vez en El Obrero de Bakú del 22 de septiembre de 1925.24

La banda rusa de música alternativa WOMBA nombró a uno de sus álbumes El 27.º comisario.

El destacado escritor italiano Tiziano Terzani escribió sobre los Comisarios de Bakú en su libro Buonanotte, signor Lenin (Buenas noches, Sr. Lenin: un viaje a través del final del Imperio Soviético, 1992).

miércoles, 31 de agosto de 2016

Las masacres de griegos a manos de Turquía.


El Genocidio griego (también denominado Genocidio de los griegos pónticos)es un término usado para referirse a los eventos a los cuales se vieron enfrentados los griegos pónticos antes y durante la Primera Guerra Mundial.

Estos términos se usan para referirse a las persecuciones, masacres, expulsiones y marchas de la muerte de las poblaciones griegas en la región histórica del Pontos, las provincias al sudeste del mar Negro en el Imperio otomano, durante los albores del siglo XX por la administración de los Jóvenes Turcos. Se ha argüido que las matanzas continuaron durante el Movimiento Nacional Turco liderado por Mustafa Kemal Atatürk quien había organizado la lucha contra la invasión griega de la Anatolia occidental.

De acuerdo a diversas fuentes, la cifra oficial de griegos muertos en Anatolia fue de 300.000 a 360.000 hombres, mujeres y niños. El reconocimiento oficial de tales eventos es limitado. El Gobierno turco sostiene que al llamar estos actos «genocidio», el Gobierno griego «reafirma la tradicional política griega de distorsionar la historia».Turquía, del mismo modo, ha negado la veracidad histórica de los contemporáneos genocidios armenio y asirio.

La presencia griega en Asia Menor se data al menos en los tiempos de Homero, alrededor de 800 a. C. El geógrafo Estrabón se refiere a Esmirna como la primera ciudad griega en Asia Menor. Los griegos hacían referencia al mar Negro como Euxinus Pontos (‘mar Hospitalario’) y en el siglo VIII a. C. empezaron a navegar sus orillas y colonizar sus costas. Las ciudades griegas del mar Negro más famosas fueron Trebisonda, Ámiso, Sínope y Heraclea Póntica.

Durante el período helenístico (entre el año 334 y el siglo I a. C.) que siguió a las conquistas de Alejandro Magno, la cultura y la lengua griega empezaron a dominar Asia Menor. La helenización de la región se aceleró bajo la tutela romana y bizantina, y para los primeros siglos de nuestra era, las nativas lenguas anatolias se habían extinguido, siendo reemplazadas por el común griego koiné. La resultante cultura griega en Asia Menor floreció durante el milenio siguiente bajo el Imperio bizantino, de lengua griega. Hasta que los pueblo turcos comenzasen la conquista del imperio a fines de la edad media, los griegos bizantinos fueron el grupo nativo más numeroso del Asia Menor. Incluso después de las conquistas turcas en el interior, la costa del mar Negro y las montañas de Asia Menor permanecieron siendo el corazón de un estado griego, el imperio de Trebisonda, hasta su eventual conquista por los turcos otomanos en 1461.

Durante el estallido de la Primera guerra mundial, Asia Menor era étnicamente diverso, su población incluía turcos, griegos pónticos (que incluían también a los griegos del Cáucaso), armenios, kurdos, zazas, circasianos, asirios, judíos y lazes.

Entre las causas de la campaña turca contra la población griega fue que esta población ayudaría a los enemigos del Imperio otomano, y una creencia entre algunos turcos que para formar un estado-nación moderna era purgar de los territorios del estado los grupos nacionales que podrían poner en peligro la integridad de un estado-nación turco moderno.

De acuerdo con un agregado militar alemán, el ministro de guerra otomano Ismail Enver había declarado en octubre de 1915 que quería "resolver el problema griego durante la guerra... de la misma manera que resolvería el problema armenio.

Siguiendo los acuerdos similares hechos con Bulgaria y Serbia, el Imperio otomano firmó un acuerdo con Grecia el 14 de noviembre de 1913 que contemplaba un pequeño intercambio de población voluntario. Otro acuerdo de este tipo fue firmado el 1 de julio de 1914 para el intercambio de algunos turcos de Grecia por algunos griegos de Aydin y Tracia Occidental, después de que los otomanos forzaran a estos griegos abandonar sus hogares en respuesta a la anexión griega de varias islas. El intercambio nunca se completó debido a la irrupción de la Primera Guerra Mundial. Este patrón otomano, que usó un intercambio de población para formalizar de forma permanente la eliminación de población que ya se había llevado a cabo, se repetiría con el intercambio de poblaciones entre Grecia y Turquía, que formalizó e hizo permanente el éxodo anterior de griegos de Asia Menor ocasionada por el genocidio griego.

En los comienzos de la primavera de 1913, los otomanos implementaron un programa de expulsiones y migraciones forzadas, enfocándose en griegos de la región del Egeo y Tracia Oriental, cuya presencia en estas áreas fue considerada como una amenaza a la seguridad nacional. Mientras que las discusiones sobre los intercambios de poblaciones aún continuaban, unidades de la Organización Especial atacaron pueblos griegos forzando a sus habitantes abandonar sus hogares para huir a Grecia, siendo reemplazados por refugiados musulmanes. El Gobierno otomano adoptó un "mecanismo de doble vía", lo que le permitió negar alguna responsabilidad o conocimiento previo de esta campaña de intimidación, que hizo que las aldeas cristianas se vaciasen. Como un incidente que sucedió en Focea, una ciudad en Anatolia Occidental a 40 kilómetros al noroeste de Esmirna, donde el 12 de junio de 1914 tropas irregulares turcas masacraron a la población (masacre de Focea) y los pocos sobrevivientes escaparon a Grecia.

La participación en ciertos casos de militares locales y funcionarios civiles en la planificación y ejecución de la violencia y saqueos anti-griegos llevó a los embajadores de Grecia y de las grandes potencias y al Patriarcado abordar quejas a la Sublime Puerta. En protesta a la inacción del Gobierno frente a estos ataques y al denominado "boicot musulmán" de los productos griegos que había comenzado en 1913, el Patriarcado cerró iglesias griegas y escuelas en junio de 1914.

En respuesta a la presión internacional, el ministro del interior otomano Talat Pashá encabezó una visita a Tracia en abril de 1914 y después al Egeo para investigar reportes y tratar de calmar la tensión bilateral con Grecia. Pretendiendo dar a entender que no tenía ninguna participación o conocimiento de estos eventos, Talat se reunió con Kuşçubaşı Eşref, jefe de la operación de "limpieza" en el litoral del mar Egeo, durante su gira y le aconsejó tener cuidado de no ser "visible".

En el verano de 1914, la Organización Especial, asistida por el Gobierno y oficiales militares, reclutó hombres griegos con edad de ejercer el servicio militar desde Tracia y Anatolia occidental para enrolarse en batallones de trabajo donde cientos o miles murieron. Enviados a cientos de kilómetros en el interior de Anatolia, estos reclutas fueron empleados en la construcción de carreteras, excavación de túneles y otros trabajos de campo, pero su número se redujo en gran medida por las numerosas privaciones y los malos tratos o por la masacre de plano por sus guardias otomanos. La política de persecución y limpieza étnica se expendió a otras regiones del imperio como Ponto, Capadocia y Cilicia. Las expulsiones forzadas de cristianos del oeste de Anatolia, especialmente griegos étnicos, tuvieron muchas similitudes con la política contra los armenios, como observaron el embajador estadounidense Henry Morgenthau y el historiador Arnold Toynbee. Ciertos oficiales otomanos, como Şükrü Kaya, Nazım Bey and Mehmed Reshid, jugaron un rol importante en ambos genocidios. Unidades de la Organización Especial y batallones de trabajo participaron en ambas campañas y un doble plan de combinación de la violencia extraoficial y encubrimiento de la política del estado hacia la población estaba en ejecución en ambos casos.
Sin embargo, después de noviembre de 1914, la política otomana hacia la población griega cambió; la política estatal restringió la inmigración forzada al interior de griegos que vivían en áreas costeras, particularmente de la región del mar Negro, cercana al frente turco-ruso. Este cambio de política se debió a la demanda alemana de detener la persecución de griegos otomanos, después de que Eleftherios Venizelos haya declarado como una condición de la neutralidad griega al embajador alemán en Atenas. Venizelos también amenazó con emprender una campaña similar contra los musulmanes que vivían en Grecia en caso de que la política otomana no cambiase. Mientras que el Gobierno otomano trataba este cambio en su política, ésta no fue exitosa y ataques, incluso asesinatos, continuaron ocurriendo con la impunidad de los funcionarios locales en las provincias.La violencia arbitraria y la extorsión de dinero se intensificaron después, dando pretextos a Venizelos para que Grecia se uniese a la Entente.

En julio de 1915, el encargado de negocios griego explicó que las deportaciones "no pueden ser otra cuestión que una guerra de aniquilación contra la nación griega en Turquía y como medidas de esto que ellos han estado implementando como conversiones forzadas al Islam, con fin obvio de que si después del final de la guerra allí de nuevo sería una cuestión de la intervención europea para la protección de los cristianos, habrá tan pocos de ellos como sea posible". De acuerdo con George W. Rendel, de la Cancillería británica, por 1918 «...cerca de 500 000 griegos fueron deportados y de ellos muy pocos sobrevivieron». En sus memorias, el embajador de Estados Unidos en el Imperio otomano entre 1913 y 1916 escribió:

En todas partes los griegos fueron reunidos en grupos y, bajo la supuesta protección de la gendarmería turca, fueron transportados, la mayor parte de pie, al interior.

A pesar del cambio de la política, se continuó con la política de la evacuación de los asentamientos griegos y la reubicación de los habitantes, aunque en una escala limitada. La política estaba dirigida a regiones específicas que se consideraron militarmente vulnerables, no a la totalidad de la población griega. Como indican los registros de cuentas del Patriarcado de 1919, la evacuación de muchos pueblos se acompañó con saqueos y asesinatos, mientras que muchos murieron como consecuencia de no haber sido dado el tiempo para hacer las disposiciones necesarias o de ser reubicados en lugares inhabitables.

La política estatal contra los griegos otomanos cambió nuevamente a fines de 1916. Con las fuerzas de la Entente ocupando Lesbos, Quíos y Samos desde la primavera, los rusos avanzando en Anatolia y los griegos esperando entrar a la guerra al lado de los aliados, las preparaciones estaban hechas para la deportación de los griegos que vivían en áreas fronterizas. De particular preocupación para el gobierno otomano eran los griegos pónticos y del Cáucaso del nordeste de Anatolia y la región del Óblast de Kars en Transcaucasia, que eran acusados de pelear o colaborar con el Ejército Ruso del Cáucaso, que había derrotado un división otomana en la batalla de Sarıkamış.

En enero de 1917, Talat Pashá envió un cable para la deportación de griegos desde el distrito de Samsun "treinta a cincuenta kilómetros tierra adentro" tomando precauciones para que no suceda "ningún asalto a ninguna persona o propiedad". Sin embargo, la ejecución de los decretos del gobierno no fue conducido como se ordenó: muchos hombres fueron tomados para los batallones de trabajo, mujeres y niños fueron atacados, pueblos fueron saqueados por vecinos musulmanes. Germanos Karavangelis, el obispo de Samsun, reportó al Patriarcado que treinta mil habían sido deportados a la región de Ankara y los convoyes de deportados habían sido atacados, donde muchos habían muerto. Talat Pashá ordenó una investigación por el saqueo y destrucción de pueblos griegos por bandidos. Más tarde, en 1917, fueron enviadas instrucciones para autorizar a militares con el control de la operación y ampliar su ámbito de aplicación. No obstante, en ciertas áreas la población griega continuó siendo deportada.

Los deportados griegos fueron eviados a vivir en pueblos griegos en las provincias del interior, en algunos casos, pueblos donde los armenios vivían antes de ser deportados. Las aldeas griegas evacuadas durante la guerra debido a preocupaciones militares fueron reasentadas por inmigrantes musulmanes. De acuerdo a cables enviados a las provincias durante ese tiempo, las propiedades movibles y no movibles abandonadas no fueron liquidadas, como en el caso armenio.

Los métodos de destrucción que causaron muerte indirectamente —como deportaciones que incluían marchas de la muerte, inanición en campos de trabajo, campos de concentración, etc.— fueron contemplados como "masacres blancas". El oficial otomano Refet Bele se encontraba activo en el genocidio griego y en noviembre de 1916 afirmó: "Debemos acabar con los griegos tal como hicimos con los armenios... Hoy envié escuadrones al interior para matar todo griego a la vista...".


Guerra greco-turca (1919-1922)


De acuerdo a documentos oficiales del Imperio Otomano, en enero de 1919 el gobierno otomano permitió el retorno de algunos griegos que habían sido deportados, dándoles ayuda financiera y devolviéndoles sus propiedades.
En las Cortes marciales turcas de 1919-20 se vieron cargos presentados contra varios de los principales funcionarios otomanos por su participación en las masacres contra griegos y armenios.

En octubre de 1920 un reporte de un oficial británico describió las secuelas de las masacres en İznik, en el noroeste de Anatolia, el cual estimó que al menos cien cuerpos descompuestos y mutilados de hombres, mujeres y niños estaban presentes en y alrededor de una gran cueva a 300 yardas afuera de las murallas de la ciudad.

La masacre sistemática y deportación de griegos en Asia Menor fueron precursores de una serie de atrocidades perpetradas ambos ejércitos griego y turco durante la Guerra greco-turca, un conflicto que siguió al desembarco en Esmirna en mayo de 1919 y continuó hasta la recuperación de Esmirna por la fuerzas turcas y el incendio de Esmirna en septiembre de 1922. Un estimado de 50.000 a 100.000 griegos y armenios perecieron en el incendio y las masacres que lo acompañaron. Entre 150.000 y 200.000 griegos fueron expulsados luego del incendio, mientras que alrededor de 30.000 griegos y armenios ilesos fueron deportados al interior de Asia Menor, donde la mayoría de éstos serían ejecutados en el camino o muertos bajo brutales condiciones. Se calcula que hubo un estimado de 348.000 griegos anatolios muertos. También sucedió masacres de turcos durante la ocupación del oeste de Anatolia por parte de tropas griegas desde mayo de 1919 a septiembre de 1922, aunque la mortandad fue casi insignificante comparada a la perpetrada por los turcos.

Víctimas

De acuerdo a varias fuentes, el número de griegos muertos en la región póntica oscila entre 300.000 y 360.000. Ahora bien, el número de griegos anatolios muertos en totales significativamente alto; un equipo de investigadores estadounidenses encontró en la posguerra que el número total de griegos étnicos muertos podían aproximarse a 900.000 personas. El politólogo Adam Jones también indicó que las víctimas ascendían a 750.000.

Sin embargo, las cifras del gobierno griego junto con el Patriarcado son mucho más altas: un total de un millón de personas fueron masacradas.

Repercusiones

El artículo 142 del tratado de Sèvres, celebrado en 1920, llamó al régimen turco como "terrorista" y contuvo disposiciones para "reparar tan lejos como fuese posible los perjuicios cometidos contra personas en el curso de las masacres perpetradas en Turquía durante la guerra". Este tratado nunca fue ratificado por el gobierno turco y al final fue reemplazado por el tratado de Lausana. Este último estaba acompañado por una "Declaración de amnistía", sin contener ninguna disposición con respecto al castigo de los crímenes de guerra.

En 1923, el intercambio de poblaciones entre Grecia y Turquía resultó la casi completa eliminación de la presencia étnica griega en Turquía y una situación similar de la presencia turca en la mayor parte de Grecia. De acuerdo al censo griego de 1928, 1.104.216 griegos otomanos llegaron a Grecia. Es imposible saber exactamente cuántos habitantes griegos en tierra turca murieron entre 1914 y 1923, y cuántos griegos étnicos de Anatolia fueron expulsados a Grecia o huyeron a la Unión Soviética. Algunos de los sobrevivientes y deportados se refugiaron en el vecino Imperio Ruso (después Unión Soviética).

En 1955, el Pogromo de Estambul causó que la mayoría de los habitantes griegos que quedaban en Estambul huyesen o migrase de allí. El historiador Alfred-Maurice de Zayas identifica al Pogromo de Estambul como un crimen muy serio contra la humanidad y afirma que la no mucha cantidad de víctimas y especialmente la huida y gran migración de griegos después del pogromo corresponde a un intento de destruir en todo o en parte el criterio de la Convención de Ginebra.

lunes, 29 de agosto de 2016

Armenia libera a ciudadano ruso detenido a solicitud de EEUU


El Tribunal de Ereván declinó la demanda de la Fiscalía sobre la prisión temporal del ciudadano ruso Serguéi Mirónov, de 30 años, detenido anteriormente bajo la acusación de lavado de dinero y venta ilegal de armas hecha por EEUU

"El Tribunal declina la demanda de la Fiscalía sobre la prisión temporal de 40 días para el ciudadano ruso Serguéi Mirónov, anteriormente detenido", declaró el jefe del Tribunal, Mnatsakan Martirosián.

La Fiscalía tiene derecho a apelar la decisión en el transcurso de 5 días.

Según declaró el presidente de la Asociación Ruso-Armenia de Juristas ArmRos, Rubén Kirakosián, el tema de la posible extradición de Mirónov a EEUU no está cerrado.

"El tema de la posible extradición de Serguéi Mirónov de Armenia a EEUU estará sujeto a decisiones en el transcurso de 40 días, lo cual depende de las acciones de Armenia", aseveró.

Según el jurista, "hasta entonces Mirónov estará libre, pero en Ereván; hasta que no se solucione el asunto no podrá abandonar Armenia". Kirakosián afirmó que el Consulado de Rusia afirmó ser garante de la estancia de Serguéi Mirónov en Ereván.

El pasado viernes Mirónov, de 30 años, fue detenido en el aeropuerto de Ereván. Anteriormente el ciudadano ruso fue declarado en búsqueda y captura por EEUU que le imputa un delito de tráfico de armas.