lunes, 4 de abril de 2011

turquia "MUY ENOJADA" con Justicia Argentina.

Turquía condenó el lunes una reciente decisión de la justicia argentina que considera que el imperio otomano cometió un genocidio contra los armenios durante la Primera Guerra Mundial.
Presentada en 2001 ante los tribunales a nombre del principio de justicia universal por un descendiente argentino de ciudadanos armenios del ex Imperio otomano, perseguidos por los turcos, la justicia argentina estatuyó el viernes que "el Estado turco cometió el delito de genocidio contra el pueblo armenio entre 1915 y 1923".
"Condenamos y rechazamos esta decisión carente de seriedad, tomada por un tribunal local argentino, que se burló de los principios universales y de los acuerdos internacionales", afirmó el ministerio turco de Relaciones Exteriores en un comunicado.
"La decisión es un ejemplo de la manera como los miembros ultranacionalistas de la diáspora armenia explotan el sistema judicial de los países donde son poderosos", añadió el documento.
El ministerio subraya también que eso "no beneficia la causa de la normalización de las relaciones entre Turquía y Armenia y los esfuerzos para restablecer la amistad tratando de revaluar de manera conjunta el pasado de los turcos y de los armenios, para llegar a una memoria justa de ese pasado".
El parlamento argentino ya había reconocido el genocidio armenio en 2007, imitando así a su vecino Uruguay (1965), al parlamento europeo (1987), Francia (2001), Canadá (2004) o Venezuela (2005). Suecia hizo lo mismo el año pasado.
Los armenios calificaron de "genocidio" las masacres y deportaciones que causaron, según ellos, más de un millón y medio de muertos en su comunidad.
Turquía reconoce que entre 300.000 y 500.000 personas murieron, pero no como víctimas de una campaña de exterminio, sino en medio del caos reinante en los últimos años del Imperio otomano.

domingo, 3 de abril de 2011

LOS ARMENIOS DE JERUSALEN.

Pese a las vicisitudes históricas de los últimos siglos y las constantes rivalidades entre judíos y musulmanes, los armenios han preservado su sitio en la ciudad donde Jesús fue crucificado y entre cuyas murallas han desarrollado su lengua, su fe y su cultura, eclipsados por las principales iglesias cristianas.
“Somos un pueblo abierto y amable, pese a lo que digan de nosotros los demás habitantes de Jerusalén que nos acusan de ser cerrados y toscos con los forasteros”, afirma Aram Khatchadourian, guía turístico del lugar, quien se jacta de conocer cada piedra y a cada notable de la comunidad.
Ubicado en el barrio suroeste de la ciudadela antigua, la zona aparece ante los ojos del visitante al atravesar un estrecho túnel formado por un arco en la vía del Patriarcado Ortodoxo Armenio, a la que se accede si se sigue la dirección de los vehículos que entran por la conocida Puerta de Yaffa.
Al final de este corredor, una puerta en la parte izquierda conduce al convento armenio, que acoge a una comunidad religiosa de unos 500 miembros.
Tiendas de cerámica tradicional armenia, que destaca por su decoración blanquiazul y en la que se pueden encontrar los típicos azulejos de barro vidriado con motivos vegetales, dan la bienvenida a los turistas y peregrinos a esta “pequeña Armenia” de Jerusalén. Carteles que muestran el genocidio armenio a principios del siglo XX, pegados en las fachadas y portales de los edificios ilustran las masacres cometidas por los turcos, que acabaron con la vida de unos dos millones de miembros de esa comunidad. Precisamente gran parte del millón y medio de los refugiados armenios tras la Primera Guerra Mundial marcharon a Jerusalén para unirse a la comunidad religiosa aquí establecida.
Pese a que han vivido durante siglos en esta ciudad, sometidos a distintos gobernantes, desde el Imperio Otomano hasta el Mandato Británico de Palestina, bajo jurisdicción jordana o la autoridad de Israel, siempre han logrado mantener su identidad como nación.
“Preferimos mantener la neutralidad porque entrar en filiaciones políticas nos perjudica. Hemos conseguido lograr que nos respeten porque nosotros respetamos a todos y nos sentimos cómodos con las distintas comunidades de Jerusalén”, explica Elie Dickramian, director del único colegio armenio de la ciudad.
“El armenio es nuestra lengua madre. Como maestros estamos obligados a formar los caracteres de los niños para que sean armenios inteligentes, decentes y un orgullo de su comunidad”, añade.
El descenso de la población armenia en Tierra Santa se hace patente si se tiene en cuenta que bajo el Mandato Británico en Palestina (1923-1948) residían en la zona unos 25 mil armenios.
En la actualidad esa cifra se ha reducido en un 10 por ciento, y solo en Jerusalén vive un millar de miembros de la comunidad.
Santos Lugares
Su iglesia es también custodia de los Santos Lugares, goza de los privilegios de un statu quo con las otras órdenes cristianas y además cuenta con su propio patriarcado, desde el siglo VII.
La Catedral de Santiago, centro de la vida religiosa armenia, sirvió como refugio contra los bombardeos durante la primera guerra árabe-israelí en 1948, con sus muros de un metro de grosor. En el interior del santuario se venera en una pequeña capilla un relicario con forma de estrella que en el suelo señala el lugar donde fue sepultada la cabeza del Apóstol, cuyo cuerpo decapitado reposa en la ciudad gallega de Santiago de Compostela, en España.
La presencia armenia en Tierra Santa se remonta a los años tempranos del cristianismo, con anterioridad a la época bizantina y aún antes de que el rey Tiríades III se convirtiera a la fe cristiana por San Gregorio —el Iluminador— en el 301.
Los miembros de esta comunidad son inmigrantes de la antigua Armenia —que corresponde hoy en día a Turquía oriental, la Armenia moderna, Azerbaiyán y Georgia—, que se asentaron en la ciudad siguiendo los pasos de Jesús, y son los primeros en cumplir una vieja tradición armenia que obliga a los fieles a peregrinar al menos una vez en la vida a Jerusalén.

7 patriotas KURDOS mueren enfrentando al ejercito TURCO.


Siete rebeldes kurdos murieron en el sur de Turquía, junto a la frontera con Siria, en un enfrentamiento armado con las fuerzas de seguridad del país, informó ayer la agencia de noticias Anadolu.

Se trata del incidente con el mayor número de víctimas desde que el proscrito Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) levantara, el 28 de febrero pasado, el alto el fuego que había declarado de forma unilateral.

Según la agencia oficial Anadolu, que no precisó cuándo ocurrieron los hechos, un grupo de rebeldes kurdos que pudo entrar en Turquía desde Siria fue descubierto por equipos de la gendarmería en áreas rurales en torno a Hassa, una aldea de la provincia de Hatay, en el sur del país, colindante con la nación vecina.

Cuando intentaron detener al grupo de INDEPENDENTISTAS, éste respondió con fuego y “se desató un enfrentamiento armado” en el que siete rebeldes fueron abatidos, explicó la fuente.



sábado, 2 de abril de 2011

Karmirshalyan:Argentina derriba el muro de silencio impuesto por los intereses que se anteponen a la verdad y la justicia”

El embajador armenio en la Argentina, Vladimir Karmirshalyan advirtió que “la justicia argentina, sobre la base de la jurisprudencia creada en el país frente a la necesidad de sancionar los crímenes de terrorismo de estado, el ‘derecho a la verdad’” permite que “se derribe el muro de silencio impuesto por los intereses que anteponen objetivos políticos a la verdad y la justicia”.

En tanto, el docente de la Universidad Di Tella Juan Gabriel Tokatlian, consideró, en declaraciones al diario Clarín, que"es un fallo histórico para todos los armenios porque es la primera judicialización del genocidio".

El ex juez y ex ministro de Seguridad bonaerense León Arslanian calificó el fallo del juez federal Norberto Oyarbide como una sentencia extraordinaria que recoge antecedentes históricos” y "pone en evidencia que el Estado turco cometió el genocidio". En ese sentido, se mostró como "altamente impresionado".

También se expresó en el mismo sentido Federico Gaitán Hairabedian, abogado que impulso la apertura de la causa en tribunales porteños en 2000, en declaraciones a un matutino porteño: "Esta sentencia es un paso fundamental en un proceso que esperamos lograr que termine en el reconocimiento de Turquía del genocidio armenio, un genocidio impune”, sostuvo.