La Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso ha rechazado hoy una moción de ERC a favor de reconocer el genocidio armenio atribuido a Turquía entre 1915 y 1923 como un crimen contra la humanidad.
PSOE, PP, CiU y UPN han votado en contra de la proposición no de ley, que sí han respaldado ERC y PNV.
Se trata de la primera ocasión en la que el Congreso debate sobre el genocidio armenio, que causó un millón y medio de muertos en la época de la I Guerra Mundial y del que se responsabiliza a Turquía en la etapa del Imperio Otomano.
Además de reconocer aquel episodio histórico, ERC pedía al Gobierno que instara a Turquía a asumir aquel genocidio como "un gesto de concordia con Armenia y de buena voluntad en las relaciones regionales, en el marco de la Alianza de Civilizaciones", la iniciativa impulsada por España y Turquía en la ONU en 2004.
También solicitaba a la UE que adoptara un papel de mediador entre Turquía y Armenia para la superación definitiva de aquel suceso.
Ankara siempre ha negado que hubiera un plan premeditado de exterminio y ha alegado que las muertes fueron causa del conflicto bélico con Armenia, de las luchas entre etnias y del hambre que hubo en el período de la I Guerra Mundial.
Armenia sí cree comprobado la deportación masiva y la aniquilación de más de un millón de sus ciudadanos entre 1915 y la fundación de la Turquía moderna a cargo de Mustafa Kemal "Ataturk" en 1923.
El diputado de ERC Joan Tardá ha lamentado que el PP y, sobre todo, el PSOE hayan rechazado su moción cuando su objetivo es contribuir a restañar las "grandes heridas" que dejó el conflicto entre turcos y armenios.
Tardá ha criticado que los socialistas ni siquiera hayan presentado una enmienda para tratar de consensuar un texto alternativo.
La portavoz del PSOE, Isabel Pozuelo, ha opinado que "los problemas que tiene hoy Armenia son otros" y no el que España reconozca aquella masacre cometida hace casi un siglo.
Pozuelo ha considerado prioritario que Armenia acometa reformas políticas para acercarse a la UE y solucione el conflicto que mantiene por el enclave de Nagorno Karabaj con Azerbaiyán, aliado de Turquía.
El diputado del PP Francisco Ricomá ha convenido en que el reconocimiento del genocidio armenio "no forma parte de la prioridad ideológica" de su partido y sería entrar "en el terreno de la revisión histórica"
miércoles, 9 de marzo de 2011
lunes, 7 de marzo de 2011
Esquerda Republicana de Catalunya insta a España a reconocer el Genocidio Armenio.
El próximo miércoles, día 9, se debatirá en la Comisión de Exteriores del Congreso una proposición no de ley de ERC en la que insta al Gobierno a reconocer el genocidio armenio y a impulsar un papel mediador de la UE entre Turquía y Armenia "para la superación definitiva" del conflicto.
El debate sobre esta iniciativa en el Congreso de los Diputados precede al viaje de la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, a Armenia que aún no está definitivamente cerrado pero que, en principio, está previsto para finales de marzo.
El pasado viernes, el Consejo de Ministros aprobó dos acuerdos relativos a Armenia, uno para evitar la doble imposición y prevenir la evasión fiscal, y otro relativo al transporte aéreo entre ambos países.
El genocidio armenio es el término usualmente utilizado para hacer referencia a la deportación masiva, y a la muerte durante la misma, de un número indeterminado de civiles armenios, estimado en más de un millón, durante los años de la Primera Guerra Mundial y aledaños, como consecuencia de las políticas represivas del gobierno turco.
Al inicio del genocidio, Reino Unido, Francia y Rusia advirtieron a los llamados Jóvenes Turcos, que dirigían el gobierno de Turquía, que eran responsables de un crimen contra la humanidad.
Tras la Primera Guerra Mundial, tribunales de posguerra de la propia Turquía sometieron a juicio a los Jóvenes Turcos, condenándolos a muerte por un genocidio que fue reconocido por muchos de sus oficiales y por pruebas recopiladas por EEUU, Reino Unido y Alemania.
Sin embargo, y con los Jóvenes Turcos condenados en el exilio, el genocidio armenio continuaría con mayor virulencia si cabe de la mano de Mustafa Kemal "Atatürk", padre del moderno Estato turco.
A pesar de todas las evidencias, Turquía siempre ha negado la existencia de un genocidio, arguyendo que las muertes no fueron el resultado de un plan de exterminio masivo dispuesto por el estado otomano, sino que fueron causadas por las luchas interétnicas, las enfermedades y el hambre durante el confuso periodo de la Primera Guerra Mundial.
No obstante, casi todos los estudiosos, incluso turcos, opinan que los hechos encajan en la definición actual de genocidio, opinión respaldada por las Naciones Unidas, el Parlamento europeo y una lista creciente de países, entre los cuales se encuentran Francia, Canadá, Italia, Grecia, Chipre, Armenia, Eslovaquia, Polonia, Líbano, Rusia, Lituania, Bélgica, Suiza, Países Bajos, Suecia, Venezuela, Argentina, Uruguay, el Vaticano, e incluso Estados Unidos.
España todavía no se cuenta entre los que han reconocido el genocidio armenio. Esquerra considera que el reconocimiento histórico de los crímenes perpetrados es necesario para cicatrizar heridas y reconstruir lazos de paz.
Por eso, dice, "es importante el reconocimiento del genocidio por parte del Estado español y que se solicite, en las instancias internacionales oportunas, su definitiva superación".
El debate sobre esta iniciativa en el Congreso de los Diputados precede al viaje de la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, a Armenia que aún no está definitivamente cerrado pero que, en principio, está previsto para finales de marzo.
El pasado viernes, el Consejo de Ministros aprobó dos acuerdos relativos a Armenia, uno para evitar la doble imposición y prevenir la evasión fiscal, y otro relativo al transporte aéreo entre ambos países.
El genocidio armenio es el término usualmente utilizado para hacer referencia a la deportación masiva, y a la muerte durante la misma, de un número indeterminado de civiles armenios, estimado en más de un millón, durante los años de la Primera Guerra Mundial y aledaños, como consecuencia de las políticas represivas del gobierno turco.
Al inicio del genocidio, Reino Unido, Francia y Rusia advirtieron a los llamados Jóvenes Turcos, que dirigían el gobierno de Turquía, que eran responsables de un crimen contra la humanidad.
Tras la Primera Guerra Mundial, tribunales de posguerra de la propia Turquía sometieron a juicio a los Jóvenes Turcos, condenándolos a muerte por un genocidio que fue reconocido por muchos de sus oficiales y por pruebas recopiladas por EEUU, Reino Unido y Alemania.
Sin embargo, y con los Jóvenes Turcos condenados en el exilio, el genocidio armenio continuaría con mayor virulencia si cabe de la mano de Mustafa Kemal "Atatürk", padre del moderno Estato turco.
A pesar de todas las evidencias, Turquía siempre ha negado la existencia de un genocidio, arguyendo que las muertes no fueron el resultado de un plan de exterminio masivo dispuesto por el estado otomano, sino que fueron causadas por las luchas interétnicas, las enfermedades y el hambre durante el confuso periodo de la Primera Guerra Mundial.
No obstante, casi todos los estudiosos, incluso turcos, opinan que los hechos encajan en la definición actual de genocidio, opinión respaldada por las Naciones Unidas, el Parlamento europeo y una lista creciente de países, entre los cuales se encuentran Francia, Canadá, Italia, Grecia, Chipre, Armenia, Eslovaquia, Polonia, Líbano, Rusia, Lituania, Bélgica, Suiza, Países Bajos, Suecia, Venezuela, Argentina, Uruguay, el Vaticano, e incluso Estados Unidos.
España todavía no se cuenta entre los que han reconocido el genocidio armenio. Esquerra considera que el reconocimiento histórico de los crímenes perpetrados es necesario para cicatrizar heridas y reconstruir lazos de paz.
Por eso, dice, "es importante el reconocimiento del genocidio por parte del Estado español y que se solicite, en las instancias internacionales oportunas, su definitiva superación".
domingo, 6 de marzo de 2011
Rusia media en negociaciones armenio-azerbaijanas
El presidente ruso, Dmitri Medvedev, dialogó hoy en la sureña ciudad de Sochi con sus similares de Azerbaiján, Ilha Aliev, y de Armenia, Serzh Sargsian, en una nueva ronda tripartita para solucionar el diferendo de Nagorno-Karabaj.
Los tres estadistas analizaron la materialización de los acuerdos alcanzados en el encuentro de octubre pasado en la ciudad rusa de Astrajan y, al mismo tiempo, coordinaron los próximos pasos en el proceso de acercamiento, afirma una declaración conjunta.
El texto de ese documento subraya la aspiración de ambas partes de resolver todos los problemas mediante métodos pacíficos.
Además, Erevan y Bakú prometen realizar pesquisas de incidentes a la largo de la línea de cese del fuego con la participación de los dos estados, bajo el auspicio del Grupo de Minsk en el marco de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa.
Los tres jefes de Estado subrayaron la importancia de sus encuentros regulares para hallar una solución definitiva al diferendo del referido enclave montañoso armenio.
Medvedev, Aliev y Sergsian conversaron luego de forma informal en un café del balneario montañoso de Sochi para luego deslizarse en esquís por una de las laderas nevadas de elevaciones de esa localidad.
El mandatario ruso organizó las reuniones tripartitas en un intento por reducir la tensión y, sobre todo, las posibilidades de que ambas partes retomen las armas.
La confrontación en torno a Nagorno-Karabaj es la de más Larga data en la Comunidad de Estados Independientes y sus orígenes se remontan a 1989, cuando aún existía la Unión Soviética.
Al menos 20 mil personas murieron, antes de que ambas partes alcanzaran un acuerdo de alto al fuego, en 1994.
Los tres estadistas analizaron la materialización de los acuerdos alcanzados en el encuentro de octubre pasado en la ciudad rusa de Astrajan y, al mismo tiempo, coordinaron los próximos pasos en el proceso de acercamiento, afirma una declaración conjunta.
El texto de ese documento subraya la aspiración de ambas partes de resolver todos los problemas mediante métodos pacíficos.
Además, Erevan y Bakú prometen realizar pesquisas de incidentes a la largo de la línea de cese del fuego con la participación de los dos estados, bajo el auspicio del Grupo de Minsk en el marco de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa.
Los tres jefes de Estado subrayaron la importancia de sus encuentros regulares para hallar una solución definitiva al diferendo del referido enclave montañoso armenio.
Medvedev, Aliev y Sergsian conversaron luego de forma informal en un café del balneario montañoso de Sochi para luego deslizarse en esquís por una de las laderas nevadas de elevaciones de esa localidad.
El mandatario ruso organizó las reuniones tripartitas en un intento por reducir la tensión y, sobre todo, las posibilidades de que ambas partes retomen las armas.
La confrontación en torno a Nagorno-Karabaj es la de más Larga data en la Comunidad de Estados Independientes y sus orígenes se remontan a 1989, cuando aún existía la Unión Soviética.
Al menos 20 mil personas murieron, antes de que ambas partes alcanzaran un acuerdo de alto al fuego, en 1994.
Encarcelado en Turquía el Héroe de la Libertad de Prensa Mundial.
El célebre periodista Nedim Sener está acusado ahora de pertenecer a la organización terrorista que él mismo investigaba.
"Me llegó mi turno. La policía me había avisado. Me decían: ¿tienes ya el pijama preparado, la ropa caliente, dispuesta para la cárcel?". Fueron las primeras palabras que se hicieron públicas el jueves al darse a conocer la detención del periodista turco Nedim Sener. Hoy domingo ha llegado su encarcelamiento junto con otro periodista, Ahmet Sik.De poco ha servido que cientos de personas, unas mil en total, se manifestaran en Estambul y Ankara contra la detención -un día después de producirse- de varios informadores, Nedim Sener entre ellos.
Aquel día, el viernes, destacados columnistas y reporteros turcos encabezaban las marchas en las que se escucharon eslóganes a favor de la libertad de prensa. También referencias al partido en el Gobierno, el de la Justicia y Desarrollo (AKP), como "AKP, retira tus manos de la prensa".
Varios de los presentes en las protestas llevaban la boca cubierta por esparadrapo, una metáfora para la libertad de prensa amenazada en Turquía.
En la madrugada del jueves la casa de Nedim Sener fue registrada por la policía con la de los otros diez sospechosos de tener vinculaciones con una organización golpista conocida como Ergenekon.
Una decena de ellos, la mayoría periodistas, fueron detenidos a continuación. Unas cuatrocientas personas, incluidas militares en activo y retirados, académicos y políticos, están siendo enjuiciadas estos meses por haber formado parte presuntamente de esta red ultranacionalista y con planes para derrocar al gobierno.
Sener, periodista del diario Milliyet, es célebre en su país debido sobre todo a sus dos libros de investigación acerca del asesinato en 2007 del periodista de ascendencia armenia Hrant Dink. Sener, amenazado de muerte varias veces, está convencido de que este homicidio es "un crimen político" como lo calificó en una entrevista a La Vanguardia en junio de 2009. Un año después era elegido por la Asociación Internacional de Prensa (IPI) como "Héroe de la Libertad de Prensa Mundial".
Sener, según confesión propia, sabía que su detención era solo cuestión de tiempo puesto que había descubierto que varios de los oficiales de policía que serían culpables de negligencia en el caso Dink están también a cargo de la investigación del caso Ergenekon.
Junto con Sener era detenido ayer otro destacado periodista turco: Ahmet Sik, que asimismo contaba con ello. Ambos tienen en común partir de la existencia fáctica de la conspiración conocida como Ergenekon.
Pero también el estar convencidos de que este entramado, conocido en Turquía como "el estado profundo", está siendo sustituido por otro. Si antaño el gobierno era tan solo un títere del verdadero poder, el ejército, ahora ocurriría algo similar con la cofradía religiosa liderada por el clérigo Fettulah Gülen.
La secta sería el verdadero poder ahora en Turquía puesto que se habría infiltrado tanto en el estamento castrense como, sobre todo, en las fuerzas de seguridad y de inteligencia del país euroasiático.
Tanto Sener como Sik han investigado este punto y hecho público sus conocimientos en libros y artículos. Sik, según su abogado, preparaba un libro titulado "El ejército de los imanes" advirtiendo del grado de infiltración de este cuerpo religioso en el aparato de seguridad del Estado turco.
Cuando Sik fue detenido exclamó delante de las cámaras "El que toca (a la cofradía Gülen) se quema". Por su parte, Sener gritó "Por Hrant Dink, por la justicia" al ser llevado a las dependencias policiales. Se trata de un eslogan coreado por miles en los aniversarios del asesinato del periodista de ascendencia armenia Hrant Dink el 19 de enero de 2007.
Ahora, decenas de periodistas en Turquía se sienten acosados, creen que sus teléfonos están pinchados e intentan decir lo que piensan entre líneas.
La detención, entre otros , del periodista Nedim Sener ha sido condenada tanto por la Comisión Europea como por la representante de la OSCE para la Libertad de Prensa, Dunja Mijatovic.
Nedim Sener, amenazado de muerte en varias ocasiones, recibió el galardón como "Héroe de la Libertad de Prensa Mundial" con una mezcla encontrada de sentimientos. La razón: las dos únicos periodistas turcos galardonados con el mismo premio —Abdi Ipekci y Hrant Dink—fueron asesinados.
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