lunes, 18 de febrero de 2013

Reeligen a Serge Sarkisian en Armenia

Una encuesta a boca de urna dice que el presidente de Armenia, Serge Sarkisian, fue reelecto en una sola vuelta para un segundo mandato de la antigua república soviética.





La encuesta de más de 19.000 votantes conducida por Gallup International y efectuada por la televisión Armenia mostró que Sarkisian ganó con el 58% de los votos.
El más cercano de sus rivales, Raffi Hovanessian –nacido en Estados Unidos–, que fue Canciller en la Armenia post-soviética, obtuvo un 31%.
La victoria de Sarkisian era ampliamente esperada. Él ha supervisado un retorno al crecimiento económico tras años de estancamiento(según fuentes oficiales), aun cuando el país sigue sufriendo de una amplia pobreza. Según datos del Banco Mundial, de 2010, casi 36% de sus habitantes vive debajo de la línea nacional de pobreza.








La oposición armenia denunció durante la compra de votos



La oposición armenia denunció durante toda la jornada la compra de votos, la introducción masiva de papeletas y la falsificación del censo electoral en favor del actual presidente.

Un votante declaró a la televisión local que había depositado en la urna un sobre con el voto y el dinero (12 dólares) que le habían dado representantes del Partido Republicano como soborno.

"Dígale a Serge Sargsián que no estoy en venta. Yo nunca he aceptado sobornos en las elecciones. Esta vez, lo acepté a propósito para meterlo en el sobre y devolverselo a Sargsián", señaló.

Otro votante se comió la papeleta con el sobre tras gritar: "Abajo con el régimen criminal".

La oficina del defensor del pueblo armenio aseguró haber recibido varias denuncias, en su mayoría relacionadas con imprecisiones en las listas electorales, mientras la Comisión Electoral Central (CEC) no recibió ninguna.

Con todo, Sharmazanov aseguró que "no se habían detectado graves irregularidades que influyeran en los resultados electorales".

sábado, 16 de febrero de 2013

Elecciones generales en Armenia.

Los armenios eligen el lunes a su presidente en unos comicios en los que el jefe del Estado Serge Sarkisian parte como favorito y que constituyen un test para la democracia de esta ex república soviética, después de las presidenciales de 2008 marcadas por enfrentamientos sangrientos.

Candidato a un segundo mandato, Sarkisian, de 59 años, prometió elecciones "libres" en este país del Cáucaso Sur de tres millones de habitantes. Tiene frente a él a seis contrincantes.

"Necesitamos como el oxígeno elecciones libres y justas. Y hoy tenemos todos los medios de organizar las mejores elecciones posibles", declaró el presidente.

En 2008, la victoria de Sarkisian en las presidenciales, impugnadas por la oposición, desató manifestaciones que degeneraron en enfrentamientos después de la intervención de la policía, causando diez muertos.

En 2012, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) denunció las legislativas que ganó el partido republicano de Sarkisian por considerar que habían sido poco democráticas.

A diferencia de su vecino Azerbaiyán, rico en hidrocarburos, "Armenia no tiene gas ni petróleo. Y la imagen democrática del país, su conformidad con las normas europeas es el único criterio serio de sus relaciones con Europa", explica Guevorg Pogosian, presidente de la Asociación de Sociólogos armenios.

Muchos analistas consideran, no obstante, que estas elecciones no son competitivas porque la negativa de las principales fuerzas opositoras a participar en ellas hace que ningún candidato rivalice realmente con el presidente Sarkisian, al que la última encuesta del instituto Gallup otorga un 69% de intención de voto.

Su principal rival, el ex ministro de Relaciones Exteriores Rafi Ovanisian, de 54 años, cuenta con tan sólo un 11% en los sondeos sobre intención de voto.

"Si todo transcurre bien, el presidente actual será reelegido en la primera vuelta", afirmó a la AFP Alexandre Iskandarian, director del Instituto de medios de comunicación del Cáucaso.

Las tres principales fuerzas de la oposición, que disponen de 48 de los 131 escaños del Parlamento, se negaron a participar en los comicios. Se trata del Partido Armenia Próspera, dirigido por Gaguik Sarukian, el movimiento Congreso Nacional Armenio del ex presidente Levon Ter-Petrosian, y la Federación revolucionaria armenia Dashnaktsutun (nacionalista).

"La oposición tampoco consiguió designar a un candidato único", destacó Iskandarian.

La campaña electoral giró en torno a los problemas económicos de este país confrontado a un elevado índice de desempleo y a la corrupción, y que sufre las consecuencias del cierre de sus fronteras con Azerbaiyán y con Turquía.


El final de la campaña electoral se vio empañado por un atentado contra un candidato, Paruir Hairikian, herido por varios impactos de bala en el hombro el 31 de enero.

Este ex disidente soviético de 63 años que recibió varios disparos en pleno centro de la capital, Ereván, pidió el aplazamiento de las presidenciales pero en el último momento retiró la demanda.

Este ataque contra un candidato, al que las encuestas auguraban un 5% de los sufragios, "no va a afectar la legitimidad de los resultados de las presidenciales, pero ya no podremos decir que la organización de los comicios era irreprochable", estima Pogosian.

lunes, 11 de febrero de 2013

Continua en Turquía el asesinato de abuelas armenias.

El pasado 28 de diciembre, Maritsa Kucuk fue encontrada asesinada en su casa en un barrio de Estambul. La mujer, que tenía 84 años y era de origen armenio, había sido apuñalada varias veces y el o los asaltantes le habían dibujado una cruz en el pecho, según contaron vecinos y familiares de la víctima a la prensa local.

Un mes antes, Turfanda Asik, de 87 años y también de origen armenio, recibió una paliza en su casa. Estuvo hospitalizada durante dos semanas y acabó perdiendo la vista en un ojo debido a las heridas. Y hace tan solo unos días, el 22 de enero, un enmascarado atacó en la calle a otra mujer armenia, Sultan Aykar, de 83 años, quien también ha perdido la vista en un ojo. Entre medias, otra anciana armenia fue salvada por transeúntes de tres desconocidos que según ella querían secuestrarla.

Todos estos ataques ocurrieron en Samatya, un barrio de Estambul donde una parte importante de la población es de origen armenio. Por el momento, la policía ha filtrado que considera los crímenes como actos independientes. Y las pocas declaraciones oficiales por parte de miembros del Gobierno han ido también en esa línea.

"Policías dijeron anónimamente a los periódicos que 'estos ataques no son racistas ni organizados sino simples robos', pero eso es mentira, hemos hablado con los familiares de las víctimas y es seguro que no se trató de robos", dice con indignación Ayse Gunaysu, de la Asociación turca de Derechos Humano (IHD, en turco).

Los armenios, que siguen una forma de cristianismo ortodoxo como religión, forman una pequeña minoría en Turquía. Griegos y asirios son otras de las minorías étnicas en este país, donde entre el 70% y el 75% de la población es étnicamente turca y alrededor del 20% es kurda, en ambos casos de religión musulmana.

"Grupos minoritarios como los kurdos, los armenios (y otros) aún se enfrentan a una represión sistemática en la Turquía actual", denunciaba la ONG Grupo Internacional de Derechos de las Minorías en su informe más reciente sobre este país, de noviembre de 2011. "Las actitudes y leyes turcas sobre las minorías han progresado considerablemente en la última década, pero aún quedan por delante muchas reformas para que el código y las prácticas legales lleguen a estándares internacionales".

"En Turquía hay un discurso del odio, no solo contra los armenios, también contra otras minorías. Si los líderes políticos provocan cada día a la gente en televisión, por supuesto que habrá algunas personas que saldrán a la calle y harán algo", analiza Aris Nalci, editor jefe de la revista turco-armenia Agos. "Estos crímenes están relacionados con ese discurso del odio".

Turquía tiene un oscuro historial de actos de violencia contra algunas de las minorías del país. Fue el Imperio Otomano, antecesor histórico de Turquía, quien llevó a cabo uno de los primeros genocidios de la historia moderna entre 1915 y 1923, precisamente contra la población armenia en su territorio. Se estima que entre 600.000 y 1,8 millones de personas murieron. Actualmente, el Gobierno turco admite los hechos, pero no reconoce que se los califique de "genocidio".

Gunaysu dice que, hace unos meses y también en Estambul, un taxista golpeó y echó del coche a una mujer tirándole del pelo cuando se dio cuenta por su acento de que era armenia. Y tanto él como Nalci recuerdan los dos casos más prominentes contra miembros de esta minoría: el de Sahin Balikci, un joven militar asesinado el 24 de abril de 2011, el día en que se conmemora el genocidio armenio. Y el de Hrant Dink, un conocido periodista que también escribía en Agos y además era un activista por los derechos humanos. Dink, que defendía la reconciliación entre turcos y armenios, fue asesinado a tiros por una conjura nacionalista turco en enero de 2007.

Hay quien comenta que esta serie de ataques contra mujeres armenias podría estar relacionada con la proximidad del primer centenario del genocidio. "No creo que sea así. Además, si ese fuera el caso, precisamente debilitaría la versión turca y no ayudaría a poner fin a las reivindicaciones armenias", comenta el arzobispo Aram Atesyan, líder en funciones del Patriarcado Armenio de Constantinopla, la principal iglesia armenia en Turquía.

Atesyan se muestra conciliador y afirma que desde su institución están en contacto con la policía desde el primer momento. "Están investigando los incidentes minuciosamente y nos aseguran que ya están cerca de la solución. Las autoridades no quieren crear un clima de pánico, naturalmente, y además primero quieren comprobar las posibilidades de que hayan sido crímenes ordinarios y robos",declara muy inocentemente.



sábado, 9 de febrero de 2013

Paruir Airikian se desdice y anuncia que pedirá el aplazamiento de las elecciones

El candidato presidencial opositor armenio Paruir Hairikian, que resultó herido la semana pasada después de que hombres armados le dispararan en la capital, Ereván, se ha desdicho este viernes y ha indicado que planea solicitar al Tribunal Constitucional que posponga los comicios, previstos para el 18 de febrero.

"Solicitaré al tribunal que retrase las elecciones en caso de que sea incapaz de continuar la campaña electoral", ha manifestado Hairikian, argumentando que, en estos momentos, no podría participar en la votación por motivos de salud, según ha informado la agencia rusa de noticias RIA Novosti.

La directora de campaña del candidato opositor, Manya Aivazian, ha indicado que, en caso de que en los próximos cuatro días --tiempo estipulado para que el Tribunal Constitucional estudie la demanda-- la salud de Hairikian mejore, retirará la solicitud. El martes, el propio Hairikian aseguró que no pediría el aplazamiento.

Dos hombres armados le dispararon, cuando se encontraba en el jardín de su vivienda, ubicada en el centro de Ereván. El candidato opositor resultó herido en la espalda y fue trasladado a un centro sanitario, donde se le extirpó la bala.

En base a la Constitución armenia, las elecciones pueden ser aplazadas dos semanas en caso de que alguno de los candidatos se enfrente a "circunstancias de fuerza insuperable". Sin embargo, el abogado de Hairikian, Levon Bagdasarian, ha descartado que su cliente baraje esta opción.

Dicho aplazamiento debe ser solicitado por el propio candidato, y posteriormente es el Tribunal Constitucional el que ha de pronunciarse sobre el mismo, ha dicho el presidente de la comisión parlamentaria de Asuntos Legales, David Arutunian, según ha informado la agencia rusa de noticias RIA Novosti.

Ha

irikian, uno de los ocho candidatos a la Presidencia, es un prominente disidente de la era soviética. El candidato presidencial pasó muchos años en los campos de concentración comunistas y en el exilio por pertenecer a una organización política clandestina. Según los últimos sondeos sobre intención de voto, se espera que el actual jefe de Estado, Serge Sarkisian, consiga la reelección con una holgada mayoría.

Tras las elecciones presidenciales de 2008, se desató una ola de violencia, debido a la represión policial de las manifestaciones para denunciar fraude electoral, que se saldó con una decena de fallecidos.