domingo, 13 de marzo de 2016

Las claves del genocidio armenio


En 1915, el Gobierno otomano ordenó la deportación de los armenios, una comunidad cristiana, a los desiertos de Siria. En la persecución que siguió murieron cerca de un millón de personas. Estas son las claves de un genocidio que comenzó hace ahora 100 años.

El contexto. Un imperio en descomposición

A principios del siglo XX, entre 1,5 y dos millones de armenios habitaban el Imperio Otomano, y algunos miembros de la comunidad gozaban de posiciones respetables en el seno de la Administración —hubo incluso ministros armenios—, en los negocios financieros o como arquitectos de la corte del sultán, pues era notoria su fama de hábiles artesanos (la industria de los platillos de batería a nivel mundial tiene su origen en los armenios de Estambul).

Pero el estado del imperio era deplorable: en los 50 años previos a la Primera Guerra Mundial, los otomanos habían perdido vastas extensiones de su territorio ante las potencias europeas de la época, provocando un éxodo de varios millones de refugiados musulmanes hacia Anatolia, que llevaban consigo el odio a los cristianos que los habían perseguido y expulsado de los Balcanes, Crimea y el Cáucaso, algo que contribuyó al auge de movimientos nacionalistas turco-musulmanes.

La situación económica también era catastrófica, y el Estado Otomano se veía continuamente obligado a hacer concesiones a sus prestamistas: las mismas potencias europeas que lo derrotaban en el campo de batalla. En las provincias de Anatolia Oriental, los armenios eran sometidos al constante pillaje de las tribus kurdas y al maltrato de las autoridades otomanas, por lo que surgieron varias organizaciones como la Federación Revolucionaria Armenia (Dashnak) o el Partido Hunchak, que buscaban un levantamiento general y la intervención de las potencias en su auxilio, en especial de Rusia. La represión de las autoridades otomanas fue brutal y decenas de miles de armenios fueron masacrados en los pogromos de 1891-1896 y 1909.

¿Cómo se llevaron a cabo las deportaciones? Las marchas de la muerte

La participación otomana en la guerra mundial se abrió con una sonora derrota ante los rusos en el frente del Cáucaso. Pese a que la razón principal fue la desastrosa estrategia de los mandos otomanos, el Gobierno, liderado de facto por un triunvirato de nacionalistas turcos —Enver, Talat y Cemal—, la atribuyó al supuesto apoyo de la población local armenia a las tropas del zar. Al mismo tiempo, se producían levantamientos de los partidos revolucionarios armenios en las localidades de Zeitun y Van, lo que fue utilizado por las autoridades para tachar a toda la población armenia de quintacolumnista.

El 24 de abril de 1915, unos 250 intelectuales y líderes armenios de Estambul fueron detenidos y deportadas a Ankara, donde serían ejecutados. Era el inicio de un plan de limpieza étnica que quedaría plasmado en la Ley de Traslado y Reasentamiento, aprobada el 27 de mayo.

Excepto en Estambul y Esmirna y algunas localidades más pequeñas, que se librarían de las deportaciones por intercesión de las autoridades otomanas, en prácticamente todas las poblaciones se siguió el mismo método: primero se obligó a los armenios a entregar sus armas —a los soldados armenios del Ejército otomano se les reubicó en batallones de trabajo—, después se detuvo y asesinó a los notables; posteriormente se anunció a los armenios que serían deportados. Antes de iniciarse la marcha, los hombres mayores de edad eran separados de mujeres, niños y ancianos y, en la mayor parte de los casos, ejecutados.

La ruta, a través de la estepa de Anatolia y con destino a los desiertos de Siria, se convirtió en verdaderas marchas de la muerte. Sin apenas acceso a comida o agua, diezmados por las enfermedades, miles de armenios murieron por los caminos. Las columnas de deportados eran habitualmente sometidas a las vejaciones de los gendarmes y a los ataques de bandas de kurdos, turcomanos y circasianos, que además de despojarles de sus pertenencias, raptaban a las jóvenes para violarlas o tomarlas como esposas. El sufrimiento era tal, que no pocas mujeres se suicidaron lanzándose junto a sus niños a los ríos o por los precipicios.

Aquellos que lograron llegar hasta Urfa, Alepo o Deir ez-Zor eran prácticamente muertos vivientes: “Vimos a muchos armenios que habían llegado antes que nosotros y se habían convertido en esqueletos —narra uno de los deportados que fueron entrevistados en el libro Survivors, de Donald E. Miller y Lorna Touryan—. Nos rodeaban tantos esqueletos, que parecía que estuviésemos en el infierno. Todos estaban hambrientos y tenían sed, y buscaban caras conocidas que les ayudasen. Nos sentimos terriblemente desesperanzados”.

¿Cuántos armenios murieron? La guerra de las cifras

La cifra de víctimas y deportados continúa siendo hoy motivo de disputa, ya que ambas partes ocultan o utilizan de forma interesada los documentos de la época.

De acuerdo a las autoridades de Armenia, 1,5 millones de armenios perecieron en el genocidio, mientras que los nacionalistas turcos más recalcitrantes los reducen a menos de 300.000.

Según los documentos del ministro de Interior otomano, Talat Pasha, publicados hace siete años, en torno a un millón de armenios fueron deportados, cifra que a grandes rasgos coincide con la ofrecida en la época por las misiones militares y diplomáticas de EE UU (1,1 millones) y Gran Bretaña (1,2 millones) o las facilitadas por la delegación armenia a la Conferencia de París de 1919 (700.000).

En 1916, Arnold J. Toynbee, un historiador británico encargado por su país de documentar las masacres armenias, hablaba de 600.000 muertos, otros tantos supervivientes de las deportaciones —parte de los cuales moriría posteriormente por enfermedades o ataques— y más de medio millón de armenios que habrían escapado a las deportaciones, algunos de ellos convirtiéndose al islam. El embajador estadounidense en Estambul durante la guerra, Henry Morgenthau, coincide con estos cálculos y habla de entre 600.000 y un millón de muertos. El propio Ministerio del Interior Otomano hacía, en 1919, una estimación de 800.000 muertos armenios.

¿Qué ocurrió con los responsables? Operación Venganza

Los Estados vencedores de la contienda mundial forzaron al Imperio Otomano a juzgar, si bien in absentia, a los responsables de las deportaciones de armenios, pero la falta de una legislación penal internacional apropiada y el inicio de la Guerra de Liberación Turca (1919-1922), que expulsó a las fuerzas aliadas de Anatolia y puso fin al Imperio Otomano, hizo que las potencias se desentendiesen de los juicios.

En un congreso de la Federación Revolucionaria Armenia (Dashnak) de 1919, se decidió que, ante la falta de castigo a los responsables —la mayoría de los cuales habían huido del Imperio Otomano—, había que tomarse la justicia por su mano. El exiliado armenio Shahan Natalie, cuya familia había sido asesinada en las masacres otomanas de finales del siglo XIX, fue el encargado de planear la operación de castigo, bautizada Némesis en honor a la diosa griega de la justicia y la venganza. En espacio de tres años, los principales responsables políticos de la penuria de los armenios fueron cayendo bajo las balas de los pistoleros armenios, entre otros, el ministro de Interior Talat Pachá, en Berlín; el Gran Visir Said Halim, en Roma, y el gobernador de Siria, Cemal Pachá en Tbilisi. Enver Pachá, otro de los responsables, moriría luchando contra los soviéticos en Asia Central.

Décadas más tarde, un grupo de descendientes de supervivientes armenios fundó el Ejército Secreto para la Liberación de Armenia (ASALA), organización armada cuyo objetivo era forzar al Gobierno turco a reconocer el genocidio armenio, pagar indemnizaciones a sus víctimas y ceder parte de su territorio a una Gran Armenia. ASALA actuó entre 1975 y 1991, asesinando a 46 personas —en su mayoría, diplomáticos turcos— y cometiendo atentados contra civiles en los aeropuertos de Ankara y París-Orly. En 1975, los militantes armenios atacaron el vehículo de la embajada turca en España, matando a tres personas, y en 1979 colocaron sendas bombas en la sede madrileña de dos aerolíneas.

¿Qué ocurrió con los supervivientes? La diáspora

Al término de la Primera Guerra Mundial, se lanzó una campaña de ayuda internacional a los supervivientes de las deportaciones, y en los años siguientes muchos fueron embarcados con destino a Europa y América. Algunos permanecieron en los territorios que hoy forman Siria y el Líbano, y aquellos que habitaban en el este de Anatolia escaparon a la recién creada Armenia soviética.

Actualmente, unos cinco millones de armenios viven repartidos por el mundo fuera de las fronteras de la República de Armenia, principalmente en Rusia, EE UU y Francia. Entre los representantes más famosos de la diáspora se encuentra el músico francés Charles Aznavour, la cantante estadounidense Cher, los integrantes de la banda System of a Down, la modelo Kim Kardashian o el empresario Kirk Kerkorian, uno de los padres de Las Vegas.

Kerkorian y otros ricos integrantes de la diáspora han sido uno de los pilares económicos de la paupérrima República de Armenia (tres millones de habitantes) a través de sus donaciones y proyectos de cooperación. En general, mantienen una postura de fuerte confrontación con Turquía.

Las implicaciones internacionales

Periódicamente, emisarios turcos y armenios presionan en EE UU para que la Casa Blanca siga la estela de 44 de sus Estados federados, que ya han reconocido el genocidio. Pero por el momento no ha sido así, ya que en Washington no desean enemistarse con un aliado estratégico como es Turquía.

La falta de reconocimiento del genocidio por parte de Ankara es una de las cuestiones que envenenan las relaciones entre Turquía y Armenia, cuyas fronteras permanecen cerradas. Si bien es cierto que en esta falta de entendimiento juega un papel aún más crucial el conflicto de Nagorno-
Karabaj, un territorio legalmente perteneciente a Azerbaiyán —aliado turco— y que desde la guerra de 1992-1994 está ocupado por Armenia.

http://lamuchachadearmenia.blogspot.com.uy/2015/04/las-claves-del-genocidio-armenio.html

sábado, 2 de enero de 2016

cErdogan menciona a Hitler como su modelo


"En un sistema unitario (como Turquía) puede existir perfectamente un sistema presidencial. Hay ejemplos en todo el mundo y también ejemplos en la Historia. Pueden ver un ejemplo en la Alemania de Hitler" dijo a los periodistas el jueves pasado, cuando regresaba de una visita de trabajo en Arabia Saudita, según publicaron los diarios.

El ejemplo puesto por el mandatario turco surgió de la pregunta de un periodista. Su contestación completa fue: "No es cierto que no exista un sistema presidencial en un Estado unitario. Hay ejemplos alrededor del mundo, en el pasado y ahora. Cuando uno ve la Alemania de Hitler, ahí está; luego uno puede ver ejemplos en diferentes países. Cuando uno ve el mundo desarrollado, vemos este sistema, o vemos un sistema semipresidencial, o un sistema presidencial basado en partidos. Por ejemplo, el sistema estadounidense es un sistema presidencial basado en partidos. Hay muchos ejemplos", respondió.

"La Alemania de Hitler es un mal ejemplo que tuvo consecuencias desastrosas" añadió la oficina de prensa del jefe de Estado.

Erdogan fue primer ministro a partir de 2002 y en 2014 pasó a ocupar la presidencia. Su objetivo es modificar la Constitución para ampliar los poderes presidenciales, como en Estados Unidos, Rusia o Francia.

Su Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) obtuvo el 49,5% de los votos (317 diputados) en las elecciones del 1 de noviembre, lejos de los 367 escaños que necesita una mayoría cualificada. Ello lo ha llevado a examinar con interés un régimen presidencialista.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Turquía y Azerbaiyán coordinan esfuerzos contra Armenia.


Los gobiernos de Turquía y Azerbaiyán crean una comisión contra los alegatos armenios respecto al Genocidio Armenio de 1915 y a la Independencia de Nagorno Karabaj

Los representantes de las instituciones no gubernamentales de Turquía, Azerbaiyán y Georgia se encontraron en Bakú, capital de Azerbaiyán.
Con la cooperación se pretende que se haga público la supuesta "ocupación" armenia en el Alto Karabaj y que las instituciones no gubernamentales actúen en conjunto contra las alegaciones armenias que segun los turcos no tienen fundamento.

El director de la Fundación Internacional para la Lucha contra las alegaciones armenios sin fundamento (ASİMDER), Göksel Gülbey, indicó que las fundaciones y las instituciones que operan por separado hasta el momento ya estarán en coordinación.

Gülbey, al mencionar sobre los problemas que sufren los turcos en Turquestán del Este, Siria e Irak, señaló que estos sucesos no tienen grandes repercusiones a escala mundial. Agregó que los mismos tendrán mucho eco cuando sean unidos y los problemas se solucionarán más fácilmente.

lunes, 28 de diciembre de 2015

El ejército turco mata dos niños kurdos...



Los enfrentamientos armados entre los militares y combatientes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en el sureste de Turquía causaron la muerte de dos niños, uno de tres meses y otro de cinco años, informó Hurriyet Daily News.

El menor de cinco años falleció este lunes en un hospital de Cizre, provincia de Sirnak, tras ser alcanzado por una bala cuando jugaba en un jardín cerca de su casa.

"De acuerdo al examen forense, Huseyin Selcuk falleció por una herida de bala en el cuello", indicaron las autoridades.

Anteriormente, una bala acabó con la vida de una niña de tres meses que se encontraba en los brazos de su madre en su vivienda en Cizre.
Las autoridades decretaron anteriormente el toque de queda en varias regiones del sudeste del país con población kurda, en particular, en el distrito sur de la ciudad de Diyarbakir, en Cizre y Silopi, así como en Dargecite y Nusaybin, en la provincia de Mardin, donde continúan los choques callejeros entre los militares y los rebeldes.

En la operación contra el PKK, calificado en Turquía como terrorista, participan unos 10.000 militares y policías.