lunes, 27 de junio de 2016

El heredero de Pedro se quedo en el corazón de los Armenios para siempre.


Como última etapa del viaje de tres días que el Sumo Pontífice ha realizado a Armenia, ambos líderes visitaron este domingo el antiguo monasterio de Khor Virap, donde permaneció encerrado Gregorio I el Iluminador, patrón del país y autor de su cristianización en el año 301 d.C.

El edificio se encuentra a poca distancia de la frontera turca y desde ese lugar, pueden disfrutarse algunas de las mejores vistas del monte Ararat, símbolo de Armenia pero en territorio turco debido a la pérdida territorial que la nación asiática ha sufrido a lo largo del tiempo.

Francisco y Karekin II llegaron alrededor de las 17:00 hora local (las 13:00 horario GMT) y fueron recibidos por el prior del monasterio, que los condujo hasta el pozo de San Gregorio, donde encendieron una vela en conmemoración del primer apóstol de Armenia.

Luego de haber rezado en la capilla adyacente, el patriarca y la máxima autoridad del Vaticano pronunciaron una oración.

Finalmente, ambos salieron del edificio y, desde una terraza cercana, liberaron a dos palomas como símbolo de paz para el mundo y para un país, Armenia, que vive tensas relaciones con sus vecinos: en el oeste con Turquía y en el este con Azerbaiyán.


La liberación de las palomas tiene especial significado ya que, según la riquísima tradición de este país caucásico, fue en el Monte Ararat, de cumbres perennemente nevadas, donde encalló el Arca de Noé al descender las aguas del Diluvio Universal.

Una paloma enviada desde esa nave, según la tradición, regresó a la embarcación con una rama de olivo, en definitiva, habiendo recogido frutos.

Son los frutos de la paz los que Francisco quiere que se alcancen en Armenia con la vecina Turquía, enfrentados durante un siglo por la matanza de los pueblos armenios durante las deportaciones desde Anatolia orquestadas por los otomanos en 1915.


Una cuestión que Ereván no olvida, que está muy presente aún en la conciencia colectiva del país, y que califica de genocidio, un término rechazado y denostado por Ankara, que aunque reconoce los crímenes los considera una consecuencia más de la Primera Guerra Mundial.

En abril de 2015 Francisco desencadenó un enorme vendaval al hablar directamente de genocidio en el Vaticano, suscitando así una crisis diplomática con Ankara, y en este viaje ha acudido al centro del poder político de Armenia en su capital, Ereván, para repetir la palabra de la discordia.

Y es que, según explicó el vocero vaticano, Federico Lombardi, su intención no fue la de reabrir viejas heridas sino la de hablar claramente y establecer las bases para una posible reconciliación, reconociendo los hechos como fueron.

El Papa y el patriarca apostólico armenio además dejaron este domingo por escrito y en una declaración común que la masacre de armenios a manos otomanas en 1915 fue un “genocidio”.

En ese documento recordaron que ya el papa Juan Pablo II calificó esos hechos como “el primer genocidio del siglo XX”.


domingo, 26 de junio de 2016

No reabrimos heridas,buscamos una base para la reconciliación de los pueblos.


El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Federico Lombardi, ha hecho un llamado a no ver problemas graves en las relaciones con Turquía, por que el Papa reconoce el genocidio armenio, debido a que las relaciones entre la Santa Sede y Turquía son buenas.

Federico Lombardi hizo tal declaración en una conferencia de prensa en Gyumri al comentar sobre las criticas que sufre Su Santidad de personas afines al Gobierno de Turquia.

Más de 30 representantes de los medios de comunicación turcos cubren histórica visita del Papa al primer país cristiano.

Dijo tambien que no hay nada en los textos o palabras de Francisco hostilidad a Turquía y, de hecho, se difundieron llamadas a Armenia y Turquía para construir puentes de paz y reconciliación. Simplemente se busca una base para la reconciliación entre los pueblos,no reabrir heridas...

El sábado la viceprimer ministro de Turquia Nurettin Canikli calificó los comentarios de Francisco "enormemente desafortunados", y dijo que llevaban el sello de la "mentalidad de las cruzadas."

No es así,es que tenemos un Papa que dice lo que piensa y actua como dice,manifestó el Director de la Santa Sede.

sábado, 25 de junio de 2016

"La memoria no debe ser ni diluida ni olvidada; la memoria es fuente de paz y de futuro!"".


El papa Francisco recurrió hoy el tradicional “nunca más” para referirse por segundo día seguido a la histórica matanza de armenios a manos de los turcos, en un acto solemne y emotivo que se llevó a cabo ante la llama eterna del Memorial del Genocidio armenio de Tzitzernakaberd.

En presencia del presidente de Armenia, Serge Sarkissian, y el patriarca de la Iglesia armenia, Karekin II, el Pontífice recorrió un breve trayecto flanqueado por chicos vestidos con los colores de la bandera armenia y una larga fila de militares del ejército con sus fusiles Kalashnikov. Bajo un sol intenso, Jorge Bergoglio caminó lentamente para depositar una corona de flores ante el mausoleo. Luego realizó una oración por las víctimas del genocidio.

En medio de los obispos de la iglesia apostólica armenia vestidos con clásicas sotanas y capuchas negras, el Papa escuchó conmovido como un coro de mujeres cantaban el Hrashapar (canto religioso armenios), acompañados por las flautas tradicionales.

“Aquí rezo, con dolor en el corazón, para que nunca más haya tragedias como ésta, para que la humanidad no olvide y sepa vencer con bien el mal; Dios conceda al amado pueblo armenio y al mundo entero paz y consuelo", escribió el Papa. “Que Dios custodie la memoria del pueblo armenio. La memoria no debe ser diluida ni olvidada; la memoria es fuente de paz y de futuro”, agregó.

A lo lejos se veía la cima nevada del Monte Ararat, lugar simbólico de la cultura cristiana armenia, donde, según la leyenda, se posó el Arca de Noé. Pero que ahora está en manos de los turcos.

Más tarde, el Pontífice se trasladó en avión a Gyumri, feudo de los católicos, que representan una minoría en el país (9,6 % de la población total) frente a la Iglesia Apostólica, la oficial y escindida de Roma desde hace más de 1.500 años.

Allí dio una misa y en la homilía llamó "a construir y reconstruir sin desfallecer" el camino hacia la unidad de los cristianos, y evitar evitar la competencia. Debemos “construir puentes de unión y superar las barreras que separan”, sostuvo.

Gyumri es la segunda ciudad en extensión y en importancia en Armenia, y tiene el triste recuerdo del devastador terremoto que sufrió en 1988 y que dejo miles de muertos.

viernes, 24 de junio de 2016

Francisco vuelve a condenar el Genocidio Armenio


"Lamentablemente esa tragedia, ese genocidio, fue la primera de la serie de deplorables catástrofes del siglo pasado", ha indicado el papa Francisco.
El papa Francisco ha descrito la matanza masiva de armenios bajo el dominio turco otomano en la Primera Guerra Mundial como un "genocidio". El Sumo Pontífice ha llegado este viernes Ereván (Armenia) en el marco de una visita de tres días a este país, famoso por ser el primer Estado en aceptar el cristianismo como su religión oficial.

Esto demuestra lo profundas que son las raíces de la fe cristiana

"Lamentablemente esa tragedia, ese genocidio, fue la primera de la serie de deplorables catástrofes del siglo pasado. Fue llevado a cabo por retorcidos objetivos raciales, ideológicos o religiosos que oscurecían las mentes de los verdugos, hasta tal punto de planificar la aniquilación de pueblos enteros", ha indicado el papa.

En la víspera de la visita, el Vaticano había evitado utilizar en el discurso la palabra "genocidio", consciente de la oposición turca a las consecuencias políticas y financieras de las reivindicaciones armenias en cuanto a este término. Sin embargo, Francisco la pronunció en el último minuto de su discurso, tras lo que diversos líderes políticos y religiosos armenios le dieron una ovación de pie.

El Sumo Pontífice expresó su respeto por el pueblo armenio, que, según él, tras los momentos más trágicos de su historia logró encontrar la fuerza para ponerse de pie con dignidad y reanudar su viaje. "Esto demuestra lo profundas que son las raíces de la fe cristiana y el almacén inagotable de consuelo y esperanza que contienen", indicó. La primera ocasión en la que el papa utilizó el término "genocidio" en este contexto fue el 12 de abril de 2015.