Prisión de Fresnes (Seine) 21 de febrero de 1944
Mi Querida Melinée, mi amada
Dentro de unas horas, ya no estaré en este mundo. Vamos a ser fusilados esta tarde, a las 15 horas. Esto es un accidente de la vida, parece mentira, sin embargo sé que ya no te veré nunca más.
¿Qué puedo escribir ? Todos es confuso en mí y muy claro al mismo tiempo. Entré en el ejército de liberación como soldado voluntario y muero muy cerca ya de la victoria y del objetivo. Felices aquellos que van a sobrevivirnos y disfrutar de la dulzura de la libertad y de la paz de mañana. Estoy seguro de que el pueblo francés y todos los combatientes de la libertad sabrán honrar nuestra memoria dignamente. En el momento de morir, declaro que no tengo ningún odio contra el pueblo alemán ni contra nadie, cada uno tendrá lo que merezca como castigo o como recompensa. El pueblo alemán y todos los pueblos vivirán en paz y en fraternidad después de la guerra, que ya no durará mucho tiempo. Felicidad para todos… Tengo un pesar profundo por no haberte hecho feliz, habría querido un hijo tuyo, como tú siempre querías. Te ruego por tanto que sin falta te cases después de la guerra y que tengas un hijo para mi felicidad, y para cumplir mi última voluntad. Cásate con alguien que pueda hacerte feliz. Todos mis bienes y todas mis cosas, te las dejo a ti, a tu hermana y a mis sobrinos. Después de la guerra, podrás hacer valer tu derecho a una pensión de guerra como mi esposa, porque muero como soldado regular del ejército francés de la liberación.
Con la ayuda de amigos que querrán honrarme, harás editar mis poemas y mis escritos que merezcan ser leídos. Dales recuerdos míos, si es posible, a mis padres en Armenia. Moriré con mis 23 camaradas muy pronto, con el valor y la serenidad de un hombre que tiene la conciencia muy tranquila pues, personalmente, no he hecho mal a nadie y si lo he hecho, lo hice sin odio. Hoy, hace sol. Mirando al sol y a la bella naturaleza que tanto he amado, diré adiós a la vida y a todos vosotros, mi muy querida esposa y mis muy queridos amigos. Perdono a todos los que me han hecho daño o que hayan querido hacérmelo, salvo al que nos ha traicionado para salvar su piel y a los que nos han vendido. Te abrazo muy fuerte, a tu hermana y a todos los amigos que me conocen mucho o poco, os abrazo a todos de todo corazón. Adiós. Tu amigo, tu camarada, tu marido.
Manouchian
Posdata : tengo quince mil francos en la maleta de la calle Plaisance. Si puedes, cógelos, salda mis deudas y dona el resto a Armenia.
domingo, 27 de febrero de 2011
viernes, 25 de febrero de 2011
Asi conocio el mundo la masacre de Sumgait en 1988.
"...los disturbios nacionalistas que afectan a las repúblicas soviéticas del Cáucaso han obligado a imponer el toque de queda en la ciudad de Sumgait, un centro petroquímico de unos 200.000 habitantes situado al norte de Baku, la capital de la república de Azerbaiyán, donde se han registrado enfrentamientos violentos entre la población armenia y la azerbaiyana. Un funcionario de policía de Sumgait, interpelado telefónicamente desde Moscú, manifestó ayer que el Ejército, con carros de combate, vigila el cumplimiento del toque de queda (entre las ocho de la noche y las siete de la mañana), y arrimó que la ciudad se encontraba en calma ayer tras los enfrentamientos durante el último fin de semana.
El portavoz del Ministerio de Exteriores soviético, Guenadi Guerasimov, confirmó ayer que Sumgait se hallaba sometida al toque de queda, pero no aclaró cuál ha sido la intervención militar en la ciudad, último lugar contagiado por los brotes nacionalistas que provocaron manifestaciones de centenares de miles de personas en Eriván, la capital de la república de Armenia, y disturbios en la región autónoma de Nagoirno-Karabaj, de población mayoritariamente armenia, pero territorial mente adscrita a Azerbaiyán.Las tres repúblicas soviéticas del Cáucaso -Armenia, Azerbaiyán y Georgia- se encuentran vetadas actualmente a los corresponsales extranjeros. Éstos serán autorizados viajar a Armenia y a Azerbaiyán "cuando las pasiones étnicas se calmen", manifestó Guerasimov, que reiteró que la situación en Sumgait era "tranquila, pero tensa".
"Gamberros"
Guerasimov no indicó cuándo se había impuesto el toque de queda, ni si había habido víctimas. "Si hay actos de violencia, entonces hay ciertas heridas", señaló sin entrar en detalles. La información oficial difundida por la agencia Tass y publicada ayer en Pravda señalaba que "un grupo de gamberros" había provocado "desorden" en Sumgait el 28 de febrero y se habían registrado "casos de excesos y violencias". Según Tass, se habían tomado medidas para "normalizar la vida de la ciudad" y "asegurar la disciplina y el orden público", al tiempo que se abría una investigación.
Sumgait, situada sobre el mar Caspio, es la segunda ciudad industrial de Azerbaiyán. Posee un importante complejo siderúrgico y petroquímico y está especializada en la construcción de tubos de acero para la industria petrolera y en caucho sintético. La ciudad experimentó un boom poblacional del 53% en el período 1970-1979.
Los disturbios nacionalistas que enfrentan a armenios y azerbaiyanos mezclan las, reivindicaciones culturales y políticas con las protestas ecológicas. Estos factores convergieron en las masivas manifestaciones de Eriván la semana pasada. El movimiento ecologista procedía de Eriván y sus alrededores, fuertemente contaminados por una industria química en auge, y el conflicto territorial y cultural bajó de las montañas de Azerbaiyán, concretamente de Nagorno-Karabaj, donde, según los datos del censo de 1979, el 75,9% de una población de 168.000 habitantes -es armenio.
Por aplastante mayoría, el soviet de diputados populares de la región autónoma votó el 20 de febrero a favor de la inclusión de Nagorno-Karabaj en la república de Armenia, pero esta decisión -tomada por 110 votos a favor, 70 en contra y 13 abstenciones- fue invalidada desde Moscú, que envió a la, capital, Stepanakert, a dos miembros del Politburó, Gueorgui Razumovskí y Piotr Demichev, en tanto que otros dos altos, dirigentes, VIadimir Dolguij, miembro candidato del Politburó, y Anatoli Lukianov, secretario del Comité Central, acudían a Eriván.
Las protestas de Armenia, descritas como pacíficas e impresionantes por testigos presenciales, no lograron evitar las víctimas humanas, según fuentes disidentes, según las cuales el fiscal general de la URSS, Aleksander Katushev, reveló en una entrevista en Radio Baku que dos jóvenes azerbaiyanos resultaron muertos en los enfrentamiento s: Bajtiar Ulíev, de 16 años, y Alí Gadzhiiev, de 23 años.
Promesas de Gorbachov
Dos intelectuales armenios, la poetisa Silva Kaputijian y el escritor Zorij Balaian, se entrevistaron con Mijail Gorbachov y Aleksandr YakovIev -miembro del Politburó y secretario del Comité Central- el viernes pasado, el mismo día en que Gorbachov hizo un llamamiento a armenios y azerbaiyanos para que cesaran las hostilidades. Balaian informó el sábado a miles de manifestantes concentrados en la plaza de la ópera de Eriván que Gorbachov había prometido resolver los problemas existentes en el plazo de un mes y se había mostrado especialmente sensible a las reivindicaciones de los armenios de Nagorno-Karabaj.
El dirigente prometió facilitar la recepción de la televisión armenia en esta región y también la vinculación de las escuelas locales al Ministerio de Educación de Armenia. Los armenios de Nagorno-Karabaj se quejaron de opresión cultural por parte de la Administración de Azerbaiyán. Los azerbaiyanos pertenecen al grupo étnico turco y son de tradiciones musulmanas, en tanto que los armenios y los georgianos pertenecen al grupo étnico caucásico y son de tradiciones cristianas. Fuentes disidentes en Moscú informaron ayer de la celebración de manifestaciones en solidaridad con Nagorno-Karabaj en la ciudad de Tiflis, capital de Georgia, donde hay una importante población armenia.
El portavoz del Ministerio de Exteriores soviético, Guenadi Guerasimov, confirmó ayer que Sumgait se hallaba sometida al toque de queda, pero no aclaró cuál ha sido la intervención militar en la ciudad, último lugar contagiado por los brotes nacionalistas que provocaron manifestaciones de centenares de miles de personas en Eriván, la capital de la república de Armenia, y disturbios en la región autónoma de Nagoirno-Karabaj, de población mayoritariamente armenia, pero territorial mente adscrita a Azerbaiyán.Las tres repúblicas soviéticas del Cáucaso -Armenia, Azerbaiyán y Georgia- se encuentran vetadas actualmente a los corresponsales extranjeros. Éstos serán autorizados viajar a Armenia y a Azerbaiyán "cuando las pasiones étnicas se calmen", manifestó Guerasimov, que reiteró que la situación en Sumgait era "tranquila, pero tensa".
"Gamberros"
Guerasimov no indicó cuándo se había impuesto el toque de queda, ni si había habido víctimas. "Si hay actos de violencia, entonces hay ciertas heridas", señaló sin entrar en detalles. La información oficial difundida por la agencia Tass y publicada ayer en Pravda señalaba que "un grupo de gamberros" había provocado "desorden" en Sumgait el 28 de febrero y se habían registrado "casos de excesos y violencias". Según Tass, se habían tomado medidas para "normalizar la vida de la ciudad" y "asegurar la disciplina y el orden público", al tiempo que se abría una investigación.
Sumgait, situada sobre el mar Caspio, es la segunda ciudad industrial de Azerbaiyán. Posee un importante complejo siderúrgico y petroquímico y está especializada en la construcción de tubos de acero para la industria petrolera y en caucho sintético. La ciudad experimentó un boom poblacional del 53% en el período 1970-1979.
Los disturbios nacionalistas que enfrentan a armenios y azerbaiyanos mezclan las, reivindicaciones culturales y políticas con las protestas ecológicas. Estos factores convergieron en las masivas manifestaciones de Eriván la semana pasada. El movimiento ecologista procedía de Eriván y sus alrededores, fuertemente contaminados por una industria química en auge, y el conflicto territorial y cultural bajó de las montañas de Azerbaiyán, concretamente de Nagorno-Karabaj, donde, según los datos del censo de 1979, el 75,9% de una población de 168.000 habitantes -es armenio.
Por aplastante mayoría, el soviet de diputados populares de la región autónoma votó el 20 de febrero a favor de la inclusión de Nagorno-Karabaj en la república de Armenia, pero esta decisión -tomada por 110 votos a favor, 70 en contra y 13 abstenciones- fue invalidada desde Moscú, que envió a la, capital, Stepanakert, a dos miembros del Politburó, Gueorgui Razumovskí y Piotr Demichev, en tanto que otros dos altos, dirigentes, VIadimir Dolguij, miembro candidato del Politburó, y Anatoli Lukianov, secretario del Comité Central, acudían a Eriván.
Las protestas de Armenia, descritas como pacíficas e impresionantes por testigos presenciales, no lograron evitar las víctimas humanas, según fuentes disidentes, según las cuales el fiscal general de la URSS, Aleksander Katushev, reveló en una entrevista en Radio Baku que dos jóvenes azerbaiyanos resultaron muertos en los enfrentamiento s: Bajtiar Ulíev, de 16 años, y Alí Gadzhiiev, de 23 años.
Promesas de Gorbachov
Dos intelectuales armenios, la poetisa Silva Kaputijian y el escritor Zorij Balaian, se entrevistaron con Mijail Gorbachov y Aleksandr YakovIev -miembro del Politburó y secretario del Comité Central- el viernes pasado, el mismo día en que Gorbachov hizo un llamamiento a armenios y azerbaiyanos para que cesaran las hostilidades. Balaian informó el sábado a miles de manifestantes concentrados en la plaza de la ópera de Eriván que Gorbachov había prometido resolver los problemas existentes en el plazo de un mes y se había mostrado especialmente sensible a las reivindicaciones de los armenios de Nagorno-Karabaj.
El dirigente prometió facilitar la recepción de la televisión armenia en esta región y también la vinculación de las escuelas locales al Ministerio de Educación de Armenia. Los armenios de Nagorno-Karabaj se quejaron de opresión cultural por parte de la Administración de Azerbaiyán. Los azerbaiyanos pertenecen al grupo étnico turco y son de tradiciones musulmanas, en tanto que los armenios y los georgianos pertenecen al grupo étnico caucásico y son de tradiciones cristianas. Fuentes disidentes en Moscú informaron ayer de la celebración de manifestaciones en solidaridad con Nagorno-Karabaj en la ciudad de Tiflis, capital de Georgia, donde hay una importante población armenia.
jueves, 24 de febrero de 2011
Turquía: Censura y represión.
Bajo el delito de “agraviar a la identidad nacional turca, a la República y a los fundamentos e instituciones del Estado”, decenas de activistas en derechos humanos, escritores y periodistas de este país han terminado en la cárcel. El delito fue tipificado en el artículo 301 del Código Penal de Turquía y entró en vigor el año pasado en el mes de junio. Con base en él se puede demandar penalmente a los ciudadanos turcos que hagan declaraciones públicas, o escriban textos periodísticos o académicos sobre las masacres de armenios y de kurdos, la situación actual de las minorías, la invasión a Chipre o la violación de los derechos humanos en este país, por poner unos ejemplos. Dicho artículo del Código Penal turco y su aplicación se han convertido en un problema internacional debido a que, tanto algunos países europeos –Austria, y en menor medida Alemania y Francia-- como sectores conservadores anti occidentales turcos, lo utilizan como pretexto para impedir la entrada de Turquía a la Unión Europea (UE). En su informe EUR 44/035/2005, la organización Amnistía Internacional se opuso reiteradamente al uso de la ley turca para ejercer censura; y documentó varios casos de periodistas, escritores y editores que han sido llevados a juicio. Uno de esos casos es el de Orhan Pamuk, el novelista más famoso de Turquía, cuyas obras han sido traducidas a decenas de idiomas (en castellano se pueden leer Nieve y Me llamo Rojo) y a quien se contempla como candidato al Premio Nobel de Literatura. En octubre pasado, durante la Feria del Libro de Frankfurt —la más importante de Europa--, Pamuk recibió el “Premio de la Paz” de los Libreros Alemanes. El 5 de febrero de 2005 Pamuk declaró al periódico suizo Tages Anzeiger que 30 mil kurdos y un millón de armenios fueron asesinados por los turcos. “Casi nadie se atreve a mencionarlo, así que yo lo hago. Y es por eso que me odian (las autoridades turcas)”, declaró. Por esas declaraciones Pamuk se encuentra bajo proceso penal. El pasado 16 de diciembre, el escritor se presentó ante el Tribunal de Primera Instancia en Estambul. En la sala había docenas de periodistas turcos que lo abuchearon, insultaron y gritaron “¡traidor!” Pamuk puede ser condenado a tres años de cárcel. La UE reaccionó. En un comunicado oficial firmado por el comisario de Ampliación, Olli Rehn, advirtió: "No es Orhan Pamuk el que será sometido a juicio mañana, sino Turquía. Perseguir a una persona que expresa una opinión no violenta, ensombrece las negociaciones de entrada de Turquía a la Unión Europea.” Por su parte, el fiscal turco Kemal Kerinsciz afirmó: “El pueblo turco no tolera insultos contra el Estado y por tanto me apoya.” El juicio debía continuar en la última semana del 2005, pero coincidía con una reunión de representantes de la UE en Bruselas. El fiscal Kerinsciz decidió posponer el proceso contra Pamuk para el próximo 7 de febrero. Escritores de todo el mundo –entre los que se encuentran el mexicano Carlos Fuentes y el portugués José Saramago-- enviaron una carta en apoyo del novelista turco. Los reclamos europeos dividieron a la clase política otomana. Los conservadores, los ultranacionalistas y la Asociación de Juristas Unidos quieren continuar con los juicios y extenderlos a periodistas extranjeros. Los liberales, en cambio, ven el peligro de quedarse fuera de la UE por no cumplir con los compromisos firmados sobre libertad de prensa y derechos humanos. Mientras éstos piden dejar las cosas por la paz y olvidarse del asunto, los primeros alargan la lista negra. La moneda está en el aire. “Turquificación” Otro de los intelectuales que enfrenta un juicio es Hrant Dink, periodista y jefe de redacción del semanario en lengua armenia Agos, que se publica en Estambul. El fiscal pide seis años de cárcel contra Dink por haber escrito un artículo sobre la masacre de armenios y el éxodo al que fueron obligados. Dink es armenio y declaró al diario catalán La Vanguardia: "Vengo de un pueblo milenario que en 1915 fue arrancado de sus tierras. Llevábamos ahí más de 3 mil años. La mayoría murió, otros se exiliaron y están dispersos por el mundo. Los que se quedaron, perdieron sus bienes. ¿Cómo llamaría usted a eso?" Este conflicto data de principios del siglo XX, pero los ánimos siguen muy calientes. Entre 1915 y 1917, el gobierno otomano entró en guerra con Rusia. En medio de ambos contrincantes estaba el pueblo armenio. Los turco-otomanos acusaron a los armenios de ser aliados de Rusia y, en una “guerra preventiva”, los deportaron a Siria. Según el historiador Hamit Bozarslan así empezó un extermino planificado. Las aldeas armenias fueron quemadas y los turcos otomanos, según los armenios, violaron y se casaron con las mujeres armenias para “turquificarlas”. Los armenios son cristianos ortodoxos. Se calcula que apenas quedan 60 mil armenios en Turquía. Amnistía Internacional está pendiente del veredicto de Dink. Advirtió que, en caso de que sea encarcelado, se le considerará preso de conciencia. Otro de los enjuiciados es Sehmus Ulek, vicepresidente de la ONG turca Mazlum Der, dedicada a la defensa de los derechos humanos. Ulek fue procesado debido a un discurso que pronunció el 14 de diciembre de 2002 durante una conferencia organizada por la sección de Urfa de dicha ONG. El tema central de la conferencia: "Seguridad global, terror y derechos humanos, pluralidad cultural, minorías y derechos humanos". En su intervención, Ulek se refirió al proyecto que consolidó como nación a Turquía y cómo éste había afectado, en particular, a la región sudeste del país. Tratar el tema le costó que le aplicarán el artículo 301 del Código Penal. Su juicio continuará el próximo 9 de febrero. Pero la lista de enjuiciados es larga. Algunos ejemplos: En Mayo del 2005 el editor Ragip Zarakolu enfrentó cargos por haber publicado una traducción al turco de los libros de Dora Sakayan, Esmirna 1922: entre el fuego, el sable y el agua y El diario del Dr. Hatcherian. Para las autoridades turcas, ambas obras constituyen un "agravio a la identidad nacional turca y a las fuerzas de seguridad". Ya en marzo del 2005 Zarakolu había sido acusado de "insultar la memoria de Kamel Ataturk (padre de la patria turca)", en aplicación de la Ley 5816, por publicar una traducción al turco de La verdad nos hará libres: armenios y turcos reconciliados, escrito por George Jerjian. Fatih Tas, estudiante de Ciencias de la Comunicación y Periodismo en la Universidad de Estambul, y propietario de la editorial Aram, también enfrenta cargos por publicar una traducción al turco del libro del especialista estadunidense John Tirman titulado El botín de guerra: el costo humano del comercio de armas estadunidense, el cual incluye un mapa que representa como tradicionalmente kurda a una amplia zona de Turquía, y afirma que las fuerzas armadas turcas cometieron una serie de violaciones de derechos humanos en el sudeste del país durante las décadas de 1980 y 1990. Tas –de 26 años de edad-- argumentó en su defensa que el libro no contiene nada que no se haya discutido públicamente en el Parlamento o en la prensa turcas. El fiscal exigió que cada "insulto" presuntamente proferido en el libro fuera procesado como un cargo por separado. Pidió para Tas una condena de 10 años y medio de cárcel. Tas también enfrenta cargos por haber violado los artículos 1/1 y 2 de la Ley 5816, que prohíben que se insulte públicamente la memoria de Ataturk, el padre de la Patria. Murat Pabuc es un teniente retirado en el ejército turco. Cuando aún estaba en activo, fue testigo de la corrupción que las autoridades cometieron con la ayuda a los damnificados del terremoto en 1999. Pabuc se fue desilusionando del ejército. Sufrió una aguda depresión. Después de recibir tratamiento psicológico se animó a escribir un libro basado en sus experiencias en la vida castrense: Abandono del deber del banco pintado. En dicho libro se refiere a un soldado que obedece órdenes ciegamente. El autor fue llevado ante un tribunal por "agravio público a las Fuerzas Armadas" Birol Duru es periodista. El 17 de noviembre de 2005 fue acusado de "agravio a las fuerzas de seguridad" por publicar en la agencia de noticias Dicle un comunicado de prensa de la Asociación de Derechos Humanos en el que afirmaba que las fuerzas de seguridad estaban quemando bosques en las regiones de Bingol y Tunceli. El presidente de la sección de Bingol de la Asociación de Derechos Humanos, Ridvan Kizgin, también fue llevado a juicio por aquel comunicado de prensa. Este luchador por los derechos humanos tiene 47 demandas en su contra. Amnistía Internacional lanzó una campaña en su apoyo Murat Vural no es ningún escritor o activista, sino un desempleado pobre y enojado que en varias ocasiones lanzó pintura hacia una estatua del Kemal Ataturk, fundador de la República turca. Vural fue detenido, y acusado de agresión y profanación de símbolos turcos. Una corte de Ankara lo juzgó y lo condenó a cuatro años de prisión por cada baño de pintura a la estatua del padre de la patria, lo que hace un total de 20 años de castigo por el delito imputado.
Los ataques a la libertad de expresión se acumulan en Turquía
Periodistas críticos, escritores y voces de la oposición en Turquía están siendo amordazados por una avalancha de amenazas. Se están enfrentando a largas sentencias de prisión sólo por informar sobre cualquier contenido vinculado con el Partido de los Trabajadores Kurdo (PKK), dicen la Fundación de Comunicaciones de IPS (BIANET) y otros miembros de IFEX. La libre expresión y las infracciones a la libertad de prensa además incluyen hablar en idioma kurdo, llevar a cabo informes de investigación que critiquen a empresas del sector privado, y leyes antiterrorismo usadas para encarcelar a periodistas.
Pero, a pesar de este acoso, se han conocido dos absoluciones en casos separados.
El prominente editor Ragip Zarakolu (Belge) y el escritor N. Mehmet Güler se enfrentaban a sendas sentencias de cárcel de más de siete años por publicar y escribir, respectivamente, la novela "Decisiones más difíciles que la muerte", informan la International Publishers Association (Unión Internacional de Editores, IPA) y PEN Internacional. La novela fue prohibida inmediatamente después de ser publicada. Otro libro de Güler, "Expediente KCK/Estado global y kurdos sin un estado", publicado por Belge, también fue proscrito.
El año pasado, Zarakolu fue absuelto y Güler fue condenado y sentenciado a un año y tres meses de cárcel. Ambos fueron acusados de difundir propaganda para el PKK.
"Al condenar a N. Mehmet Güler a una sentencia de cárcel de 15 meses, Turquía está en incumplimiento de sus obligaciones internacionales"; dijo la IPA. Una de esas obligaciones es el artículo 11 de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea "un bloque al cual Turquía aspira a ingresar".
PEN Internacional agregó: "No sólo los nombres famosos que necesitan absolución como Elif Shafak u Orhan Pamuk atraen la atención de los medios. Los nombres menos conocidos también necesitan absolución en juicios por libertad de expresión".
En otro raro momento de justicia, periodista Nedim Şener fue absuelto en el caso relacionado con su libro "El asesinato de Dink y las mentiras de la inteligencia", informan BIANET y el IPI. Şener fue demandado por varios altos funcionarios de la policía y el servicio de seguridad y acusado de "violación del sigilo" e "identificar como blancos a funcionarios en labores antiterroristas". Şener está entre un grupo de 60 periodistas elegidos como Héroes de la Libertad de Prensa por el IPI.
Los periodistas no tienen libertad para escribir sobre la cuestión kurda, informa el Comité por la Protección de los Periodistas (CPJ).
El reportero Mehmet Baransu se enfrenta a una sentencia de cárcel de 10 años por publicar documentos supuestamente clasificados vinculados a militantes del PKK que atacaron un puesto de avanzada militar en una acción que causó la muerte de 17 soldados en 2008. Además, otros dos periodistas se están enfrentando a siete años y medio de cárcel por publicar entrevistas con miembros del PKK.
Turquía ha usado repetidamente su restrictiva ley antiterrorismo para amordazar a los medios, dice el Instituto Internacional de Prensa (IPI).
BIANET y otros miembros de IFEX informan de que el periodista turco Irfan Aktan fue sentenciado el 4 de junio a 15 meses de cárcel por citar a un miembro del PKK en uno de sus artículos. El editor de Aktan fue multado con US$ 10,393 por el mismo artículo, dice el CPJ. Ambos fueron acusados de difundir propaganda. Según BIANET, un total de 103 personas, entre ellas 15 periodistas, comparecieron ante los tribunales durante el primer trimestre de este año por cargos vinculados con la ley antiterrorismo.
La libre expresión está amenazada en muchos niveles en Turquía. El 9 de junio, un tribunal local en la provincia de Mardin impuso sentencias de cárcel de seis meses a tres ex miembros del disuelto Partido Sociedad Democrática (DTP) por hablar en kurdo durante una campaña electoral.
Según Reporteros sin Fronteras (RSF), una empresa de propiedad privada está amenazando con demandar al sitio web de noticias "EmekDunyasi.net" si no retira antiguos informes sobre una acción sindical emprendida por 400 empleados de Yörsan en 2008. "Esta clase de extorsión judicial es un auténtico problema"; dijo RSF. "Pocos periodistas se atreven a criticar a grupos financieros o empresas del sector privado por temor a represalias".
Otro atropello a la libertad de prensa que emergió es el espionaje de teléfonos de periodistas, políticos, miembros del poder judicial y funcionarios, informa BIANET. Además, los conmutadores de los periódicos "Milliyet", "Radikal", "Posta" y "Fanatik" fueron intervenidos.
Pero, a pesar de este acoso, se han conocido dos absoluciones en casos separados.
El prominente editor Ragip Zarakolu (Belge) y el escritor N. Mehmet Güler se enfrentaban a sendas sentencias de cárcel de más de siete años por publicar y escribir, respectivamente, la novela "Decisiones más difíciles que la muerte", informan la International Publishers Association (Unión Internacional de Editores, IPA) y PEN Internacional. La novela fue prohibida inmediatamente después de ser publicada. Otro libro de Güler, "Expediente KCK/Estado global y kurdos sin un estado", publicado por Belge, también fue proscrito.
El año pasado, Zarakolu fue absuelto y Güler fue condenado y sentenciado a un año y tres meses de cárcel. Ambos fueron acusados de difundir propaganda para el PKK.
"Al condenar a N. Mehmet Güler a una sentencia de cárcel de 15 meses, Turquía está en incumplimiento de sus obligaciones internacionales"; dijo la IPA. Una de esas obligaciones es el artículo 11 de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea "un bloque al cual Turquía aspira a ingresar".
PEN Internacional agregó: "No sólo los nombres famosos que necesitan absolución como Elif Shafak u Orhan Pamuk atraen la atención de los medios. Los nombres menos conocidos también necesitan absolución en juicios por libertad de expresión".
En otro raro momento de justicia, periodista Nedim Şener fue absuelto en el caso relacionado con su libro "El asesinato de Dink y las mentiras de la inteligencia", informan BIANET y el IPI. Şener fue demandado por varios altos funcionarios de la policía y el servicio de seguridad y acusado de "violación del sigilo" e "identificar como blancos a funcionarios en labores antiterroristas". Şener está entre un grupo de 60 periodistas elegidos como Héroes de la Libertad de Prensa por el IPI.
Los periodistas no tienen libertad para escribir sobre la cuestión kurda, informa el Comité por la Protección de los Periodistas (CPJ).
El reportero Mehmet Baransu se enfrenta a una sentencia de cárcel de 10 años por publicar documentos supuestamente clasificados vinculados a militantes del PKK que atacaron un puesto de avanzada militar en una acción que causó la muerte de 17 soldados en 2008. Además, otros dos periodistas se están enfrentando a siete años y medio de cárcel por publicar entrevistas con miembros del PKK.
Turquía ha usado repetidamente su restrictiva ley antiterrorismo para amordazar a los medios, dice el Instituto Internacional de Prensa (IPI).
BIANET y otros miembros de IFEX informan de que el periodista turco Irfan Aktan fue sentenciado el 4 de junio a 15 meses de cárcel por citar a un miembro del PKK en uno de sus artículos. El editor de Aktan fue multado con US$ 10,393 por el mismo artículo, dice el CPJ. Ambos fueron acusados de difundir propaganda. Según BIANET, un total de 103 personas, entre ellas 15 periodistas, comparecieron ante los tribunales durante el primer trimestre de este año por cargos vinculados con la ley antiterrorismo.
La libre expresión está amenazada en muchos niveles en Turquía. El 9 de junio, un tribunal local en la provincia de Mardin impuso sentencias de cárcel de seis meses a tres ex miembros del disuelto Partido Sociedad Democrática (DTP) por hablar en kurdo durante una campaña electoral.
Según Reporteros sin Fronteras (RSF), una empresa de propiedad privada está amenazando con demandar al sitio web de noticias "EmekDunyasi.net" si no retira antiguos informes sobre una acción sindical emprendida por 400 empleados de Yörsan en 2008. "Esta clase de extorsión judicial es un auténtico problema"; dijo RSF. "Pocos periodistas se atreven a criticar a grupos financieros o empresas del sector privado por temor a represalias".
Otro atropello a la libertad de prensa que emergió es el espionaje de teléfonos de periodistas, políticos, miembros del poder judicial y funcionarios, informa BIANET. Además, los conmutadores de los periódicos "Milliyet", "Radikal", "Posta" y "Fanatik" fueron intervenidos.
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