martes, 9 de agosto de 2011

Asesinan en Guatemala a entrenador armenio de atletismo y a su hijo.

El entrenador armenio de atletismo Mamvel Maloyian, de 60 años, y su hijo, Davit, de 30, fallecieron la noche del lunes en un hospital público tras ser víctimas de un ataque armado al salir del estadio Mateo Flores, en la periferia sur de la capital de Guatemala.
"Era originario de Armenia y tenía más de 10 años de trabajar para el Comité Olímpico Guatemalteco. Tanto él como su hijo, quien también trabajaba en la preparación de atletas en este país, murieron en el hospital San Juan de Dios", afirmó a la AFP Freddy Godoy, vocero de la Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala (CDAG).
De acuerdo con el funcionario, Maloyian era entrenador de salto largo y salto triple de seleccionados de alto nivel competitivo.
Las fuerzas de seguridad informaron que el ataque a los deportistas ocurrió a las 17H30 horas (23H30 GMT), en los alrededores del estadio Mateo Flores, luego de que padre e hijo discutieron con los ocupantes de un taxi, por una supuesta imprudencia del conductor.
Testigos del hecho refirieron a investigadores que en medio de la discusión, un pasajero del taxi disparó a Davit en el rostro. Mamvel Maloyian fue abatido cuando intentaba auxiliar a su hijo. El victimario huyó abordo del automotor.
Rony Véliz, vocero del hospital San Juan de Dios, precisó a la AFP que Davit falleció cuando se encontraba en sala de operaciones, mientras que su padre murió horas más tarde, cuando ya se encontraba bajo observación tras una intervención quirúrgica.

jueves, 4 de agosto de 2011

Varujan Vosganian:En mi infancia Armenia era sólo una melancolía. Ahora es un estado miembro de las Naciones Unidas»

Alto, corpulento y bronceado, Vosganian posa con la naturalidad de quien está familiarizado con las cámaras, y siempre tiene un comentario ingenioso para quien acude a pedirle una firma. De momento ha dejado los despachos por las ferias del libro, aunque conserva una mezcla de diplomacia y populismo que invita a preguntarse si está de promoción o de campaña.
Nacido en Craiova (Rumanía) en 1958, en el seno de una familia armenia, Varujan Vosganian creó en 1990 la Unión Armenia de Rumanía, que preside desde entonces, y tras la caída del comunismo representó en el Parlamento a la minoría armenia en varias legislaturas. Su salto definitivo vino cuando, después de desempeñar diversos cargos como senador, fue nombrado en 2006 ministro de Economía y Comercio del gobierno de Taricenau, para asumir poco después la cartera de Economía y Finanzas hasta 2008. Su reciente visita a Sevilla, sin embargo, no se produjo en calidad de político, sino de escritor. Después de publicar algunos poemarios y narraciones, así como ensayos económicos, Vosganian ha desembarcado impetuosamente en el mercado español gracias a El libro de los susurros (Pre-Textos), su título más celebrado hasta la fecha.
«En mi infancia Armenia era sólo una melancolía. Ahora es un estado miembro de las Naciones Unidas»El volumen narra básicamente la historia de su familia en Rumanía, sin ahorrar al lector los atroces sufrimientos que padeció el pueblo armenio al ser deportado del Imperio Otomano a los desiertos mesopotámicos, lo que se conoce como el genocidio de 1915. Acompañado por su traductor español, Joaquín Garrigós, el autor comparte su mirada sobre la evolución del pueblo armenio, desde su niñez hasta nuestros días. “La gran diferencia entre la percepción que teníamos en casa durante mi infanciay ahora, es que antes Armenia era sólo una melancolía, mientras que ahora es un estado miembro de las Naciones Unidas. Si observa el libro, se habla más de Armenia como una región de la memoria y de la esperanza. Hoy hablamos sobre Armenia como un país que tiene producto interior bruto, inflación, paro, problemas con los vecinos…”, enumera con satisfacción. “Y, sin embargo, creo que, más allá de los mapas del mundo, hay un mapa que es como una especie de córtex cerebral que reproduce el mundo según lo que querríamos, o lo que entendemos. Existe otro mapa del mundo que no tiene a otro descubridor más que a ti mismo. Tú eres el único Cristóbal Colón”.
«Ser armenio en Rumanía es un título de nobleza. Siempre ha habido algún armenio en su historia moderna»Uno de los grandes orgullos que Vosganian comparte con sus hermanos armenios viene motivado por la Historia. Asentada en Rumanía al menos desde el siglo XIV, la comunidad armenia contaba con 40.000 habitantes en 1940. La llegada del comunismo clausuró susescuelas y negó su etnicidad, pero ello no ha impedido que actualmente se mantenga una población estable, se conserve el idioma armenio e incluso se publique algún periódico en esta lengua. “En Rumanía, los armenios tienen la comunidad más antigua de Europa”, proclama. “Llegaron hace 1.000 años, y en la actualidad se conservan iglesias de los siglos XIII y XIV. Cuando vino nuestro nuevo obispo, después de que muriera el anterior el año pasado, dijo: ‘Tengo una sensación completamente insólita’. El ave de plata con el que derrama el óleo, el San Gregorio el Iluminador, son del siglo XV. La Biblia que lee es del siglo XVII, uno de los cinco ejemplares que quedan de la Biblia de Amsterdam, la primera biblia armenia que salió de la imprenta. El paño del altar es del siglo XVIII. A mi alrededor sólo hay historia…”, dice con una sonrisa enmarcada entre el bigote y la perilla canos, minuciosamente recortados.
Varujan VosganianPero la historia dio un vuelco inesperado tras la caída del Muro de Berlín. “A partir del año 1989, los armenios hemos decidido meternos en política, porque teníamos un derecho arraigado y entendíamos que podíamos obtener de manera estable lo que deseamos. Ahora tenemos un diputado en el parlamento, y puedo decirle que en ninguna parte del mundo la comunidad armenia tiene derechos políticos ni recursos presupuestarios como tiene en Rumanía. Sin embargo, hay otra explicación: no hay en la historia moderna de los rumanos un momento importante donde no haya ningún armenio. Ser armenio en Rumanía es un título de nobleza. Quizá por eso, El libro de los susurros tuvo una aceptación tan extraordinaria. Recibió casi todos los premios literarios de 2009, es el libro que más ha vendido en los últimos años...”, agrega.
No obstante, Vosganian tuerce el gesto cuando se le pregunta qué actitud cree que tendría que adoptar Turquía respecto al genocidio. “Yo he venido como escritor, no como político, ¿con cuál de los dos quieres hablar?”, pregunta. Se le explica que en España se sabe tan poco, en general, de rumanos y armenios, que las preguntas que surgen son de toda índole. Después de dudar un instante, declara: “Turquía debe abandonar la política del negacionismo. Tiene que saber que su acceso al mundo civilizado de Europa no puede hacerse sin reconocer el genocidio armenio. Y ya han cambiado las cosas. Si gente como Orhan Pamuk fue condenada por el artículo 301 del Código Penal [que castiga las ofensas y el debilitamiento de la identidad turca], este año el día de conmemoración del genocidio cientos de turcos se dieron cita en una gran plaza de Estambul”. Y añade, triunfal: “No se extrañe si dentro de unos años mi Libro de los susurros es un best-seller en Turquía”.
«Turquía debe abandonar la política del negacionismo. Tiene que reconocer el genocidio armenio»Tampoco le hace mucha gracia a Vosganian que se insista en el tema y se le pida su opinión sobre la entrada de Turquía en la Unión Europea. Uno de sus acompañantes lanza un audible suspiro, pero él blande en el aire el índice erguido y afirma con determinación: “Cualquier país europeo que llegue a los niveles de democracia y que asuma el pasado a la luz de los principios europeos, es bienvenido a la Unión Europea. Tenemos el caso de Serbia, que ha asumido su pasado reciente y ha entregado al último gran criminal contra la Humanidad a la Corte Internacional de La Haya. El caso de Serbia tiene que ser un ejemplo para Turquía. Desde el punto de vista político, entre Varujan Vosganian y las autoridades estatales turcas no hay ningún obstáculo insuperable. Como ministro de Economía y Finanzas, fui presidente de la comisión mixta de colaboración económica entre Rumanía y Turquía, firmé documentos que promovían la cooperación entre ambos países”.
«Un hombre tiene que tener fe en sí mismo si es auténtico. Por eso no ganaréis nada si ellos pierden su identidad»“Última pregunta”, advierte. No parece que le incomode demasiado hablar de política, pero tampoco le divierte. Y, sobre todo, un buen número de amigos y compatriotas le está esperando para ir a cenar algo. Se le plantea la cuestión de la inmigración rumana en España, que casi siempre se identifica exclusivamente con la comunidad gitana rumana, y con mucha frecuencia en un registro xenófobo. Vosganian aborda el tema, pero elude referirse a los gitanos: “En países como España o Italia tenemos un deber mayor de promover la cultura rumana. Entre los cientos de miles de inmigrantes existen profesores, médicos, arquitectos, y he de decirle que muchos niños de los que han venido aquí son estudiantes de las universidades españolas. Para nosotros, en Rumanía, la marcha de estas personas es una herida que no se va a  cicatrizar nunca. Y si para nosotros es un dolor, para ustedes es una ganancia. Hay casos extremos, es cierto, pero a la vez hay miles de hombres que trabajan de modo honrado, y han venido aquí para comportarse como es debido. Su presencia en España es una oportunidad para ser mejores, lo que significa que también es una oportunidad para España. En la medida en que consigamos traer la poesía rumana, la música rumana, la cultura, ayudaremos a los españoles a que nos conozcan mejor, y los ayudaremos a ellos también para que sigan siendo rumanos. Creo que un hombre tiene que tener fe en sí mismo si es auténtico. Por eso no ganaréis nada si ellos pierden su identidad”, apostilla.

miércoles, 3 de agosto de 2011

5000 personas piden a Presidente Lugo, que Paraguay reconozca el Genocidio Armenio.

Montevideo, 3 de agosto del 2011

Excelentisimo Señor Presidente de la República del Paraguay,
Don Fernando Lugo.


De nuestra mayor y más respetuosa consideración.

Quienes suscriben respresentamos a un colectivo de más de 5 mil personas, de diversos credos y convicciones personales, de diversas nacionalidades, de diversas profesiones y roles en la sociedad, vinculados o no a la comunidad armenia, pero que coincidimos en un punto: que el reconocimiento del GENOCIDIO ARMENIO PERPETRADO POR EL ESTADO DE TURQUIA es una causa de la Humanidad entera y que mientras no brille la luz de la verdad, se sigue abriendo una herida en la piel de los descendientes de las víctimas, en la sensibilidad de todo hombre de buena conciencia y en la moral de la Humanidad entera.

No escapa a su conocimiento que la comunidad Armenia fue víctima, a partir de 1915, de una políitica de exterminio sistemático por parte del estado turco, que al cabo de una década cobró un millón y medio de víctimas absolutamente inocentes, en un clarísimo ejemplo de GENOCIDIO.

Tampoco escapará a su excelencia, el notorio hecho que el Estado de Turquía niega internacionalmente este genocidio, presiona activamente gobiernos y parlamentos para evitar el reconocimiento del GENOCIDIO ARMENIO y, al interior, desde su código penal y desde sus prácticas políticas y sociales, reprime severamente la mera mención al genocidio, de lo cual es paradigmático ejemplo el asesinato del periodista Hrant Dink en enero del 2007, incansable luchador por el entendimiento a partir de la verdad histórica.

El colectivo que por nuestro intermedio requiere su atención por este intermedio, se formo en Uruguay, a través de las redes sociales que Internet facilita. Con total espontaneidad, sin ningun otro motor o estimulo que la conciencia lacerada por el salvaje genocidio y por la mentira y el ocultamiento permanente y pertinaz. Uruguay fue el primer Estado en reconocer el GENOCIDIO ARMENIO y quizas por este hecho, el grado de conciencia que exite en la poblacion uruguaya respecto a la tematica sea particularmente importante. Pero nuestro colectivo tiene hermanos argetinos , hermanos paraguayos, hermanos brasileños y hermanos, simplemente hermanos, de donde quiera que hayan visto la primera luz del dia, pero que respiran, siente, piensan y sufren igual que todos nosotros.

Nuestro propósito es coadyuvar a la toma de conciencia sobre la imperiosa necesidad del RECONOCIMIENTO DEL GENOCIDIO ARMENIO en todos aquellos Estados donde aún no ha tenido lugar.

Excelentísimo Señor Presidente, la República del Paraguay no se encuentra en la lista de Estados que han reconocido a título expreso el GENOCIDIO ARMENIO. Y la República del Paraguay, a su turno y en su contexto, ha sido todo un ejemplo de dignididad, resistencia ante el atropello, ante la adversidad y de capcidad de salir adelante apostando a las causas más justas y humanas.



Excelentísimo Señor Presidente Don Fernando Lugo, no escapa a nuestro conocimiento que su trayectoria vital muestra una muy marcada sensibilidad, identificación y compromiso con el mas desvalido, con los desheredados de la tierra, con los pobres y los humildes de la Tierra.


Es por este motivo que le solicitamos, con el mayor respeto y fraternidad, que la República del Paraguay se sume a la lista de Estados que han reconocido el GENOCIDIO ARMENIO.

Se lo pedimos nosotros por el millón y medio que no se lo pueden pedir. Los enviados a morir a zonas despobladas, sin provisiones ni atención, de hambre, sed o enfermedades. Los padres ejecutados delantes de sus hijos y los hijos ejecutados delante de sus padres. Los abuelos y nietos que jamás pudieron conocerse.

Se lo pedimos nosotros porque seguimos pensando que en la naturaleza humana, imperfecta y llena de luces y sombras alienta una vocación de trascendencia hacia la justicia, la verdad, la solidaridad.


Excelentísimo Señor Presidente, reciba Ud. y todo el pueblo de la República del Paraguay que Ud. representa, el mas respetuoso y fraternal saludo.

Y que el camino de la luz, la verdad y la vida, prevalezcan siempre sobre las tinieblas.



martes, 2 de agosto de 2011

Carta de MARASH al diario La Republica.

"Turquía en la ONU" ¿Premio o condena?
24 de abril de 1915 - 24 de abril de 2015
1) Próximos al 100º aniversario del primer Genocidio del Siglo XX, perpetrado por el gobierno turco otomano contra la nación armenia entre los años 1915 y 1923, del que fueron víctimas más de un millón y medio de niños, mujeres y hombres indefensos, y que aún, salvo honrosas excepciones, no ha sido reconocido ni ha recibido la consecuente condena internacional por parte de la Organización de las Naciones Unidas, ante la irrefutable muestra de violación sistemática a los derechos humanos, detallamos a vía de ejemplo, algunos hechos y documentos que fundamentan nuestra posición:
A) Decreto Oficial del primer ministro de Turquía, Talaat Pashá (conocido por su crueldad e insania mental) fechado el 24/IV/15, ordenando la ejecución del genocidio contra los armenios y expresando que ni un solo armenio debía quedar con vida en territorio de Turquía.
B) Memorias del embajador de EEUU señor Henrl Morgentau, quien narró en 1915-1920 las masacres de Turquía contra los armenios.
C) Ahorcamiento de veinte intelectuales, patriotas armenios el 15/06/15 en la Plaza Sultán Bayazid, de Estambul, para frenar los deseos de libertad de un pueblo pacífico.
D) Relatos y fotografías de oficiales alemanes, mostrando las masacres de armenios en la Cilicia, entre 1915 y 1923, por parte del Estado Turco.
E) Libros del Premio Nobel de Literatura, de origen turco, señor Ohram Pamuk, reconociendo el Genocidio de Turquía contra los armenios.
F) Intelectuales y disidentes turcos encarcelados, que han reconocido el Genocidio, y sufren en su propio país la violación de sus derechos humanos, careciendo de libertad de pensamiento y libertad de prensa, en la Turquía actual.
G) Libro "4 años bajo la media luna" del general Venezolano Rafael de Nogales, quien comandó el Ejército Turco en 1915, en el sitio a la capital de Armenia, Van y relató las terribles masacres del gobierno turco contra los armenios.
H) Los archivos del Vaticano, que salieron a luz recientemente y relatan la barbarie del Imperio Turco Otomano contra los cristianos armenios durante la Primera Guerra Mundial.
I) La voluminosa bibliografía basada en estudios e investigaciones realizadas en la República Argentina por el doctor Pascual Ohanian y el escribano Gregorio Hairabedian.
J) Sentencia del juez argentino Norberto Oyarbide, en un fallo histórico de fecha 1º/IV/11 en el cual estableció que "El Estado Turco cometió el delito de Genocidio en perjuicio del pueblo armenio".
2) Con la plena convicción de la existencia de pruebas irrefutables acerca de la veracidad de los hechos acaecidos, entre 1915-1923, de los cuales los armenios fueron víctimas, nos preguntamos:
¿Sería legítimo otorgar un premio a Turquía y volver a designarla como miembro del Consejo de Seguridad de la ONU para el período 2015-2016, junto con Azerbeijan? ¿Qué intereses argumentarán o qué justificaciones darán las naciones que voten afirmativamente el ingreso de Turquía?
Lo que corresponde es que la Organización de las Naciones Unidas, deberá de una vez y para siempre, realizar un justo reconocimiento y condenar al Estado turco, por los hechos de 1915.
La flagrante violación de los derechos humanos, no admite olvidos, siendo tarea de los seres humanos de bien, condenar toda violación contra cualquier grupo étnico o minoría.
Los armenios todos, los de la Madre Patria, los de la diáspora, sus hijos, nietos y bisnietos, aún seguimos esperando un acto de dignidad de la Organización de las Naciones Unidas, con el reconocimiento de los hechos acaecidos y la consiguiente condena al estado turco.
El millón y medio de víctimas inocentes aún espera justicia, obviamente la justicia de los hombres, esa que somete al rechazo público todo vejamen cometido.
La impunidad, para con los delitos de lesa humanidad, es la actitud más indigna y vergonzosa de cualquier Estado o cualquier organización del mundo.
La mejor forma de evitar actos de violencia, es cumplir con la Carta Magna de la ONU y condenar todos los actos de genocidio a fin de que los mismos no vuelvan a repetirse en el futuro, en pro de la paz mundial.
Contando con la asesoría legal e histórica del doctor Roberto Keushkerian, saludan a usted con la seguridad de su más alta estima y consideración:
Por Unión Compatriótica Armenia de Marash,
MARÍA LUCÍA  GUANIMIAN SECRETARIA GENERAL ESC. ANTONIO  ZOULAMIAN  PRESIDENTE DR. ROBERTO  KEUSHKERIAN ABOGADO