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domingo, 14 de mayo de 2017
Oscar López Goldaracena en la lista negra de Azerbaiyán.
El gobierno nazi de Azerbaiyán sumó a cinco observadores internacionales a la lista negra de su Cancillería que les prohíbe la entrada al país por visitar Nagorno Karabaj (o Artsaj, su nombre armenio y ahora su denominación oficial luego del referéndum constitucional).
Las diputadas de Bolivia Alicia Canqui y Nelly Lenz, el diputado boliviano Mario Mita Daza, la Coordinadora de Ferias Solidarias Multisectoriales en la Cámara de Diputados boliviana, Sandra Quiroz Quilo, y el abogado uruguayo especialista en derechos humanos, Oscar López Goldaracena, son los nuevos nombres que integran el extenso listado de "personas no gratas" en Azerbaiyán incluyo luego de participar de un monitoreo de las elecciones de un referéndum constitucional en Nagorno Karabaj.
López Goldaracena es un abogado especialista en Derechos Humanos y Derecho Económico, novelista y político uruguayo.
En el terreno jurídico es especialmente destacable su desempeño como activista, conferencista, articulista e investigador en temas vinculados a los Derechos Humanos y Derecho Internacional. En particular, tuvo a su cargo la elaboración y redacción del Ante-Proyecto de Ley sobre Crímenes Internacionales e Implementación del Estatuto de Roma, en 2005, por encargo del Ministerio de Educación y Cultura. Más tarde, encabezó la comisión encargada de elaborar el proyecto plebiscitado en octubre de 2009 para la reforma constitucional y anulación de la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado.
Tambien elaboró un proyecto de ley sobre genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. Esa fue la semilla que se plantó en él y que lo llevó a escribir su libro “Genocidio cultural Armenio. Un aporte para la tipificación del genocidio cultural como crimen internacional”. Pedro Kerouglián, el ex ministerio del Tribunal de Apelaciones, fue quien le “abrió los ojos” sobre lo que estaba sucediendo con el patrimonio armenio bajo la jurisdicción de Turquía.
Gracias a casi cinco años de investigaciones y el apoyo del Centro de Información Oficial (IMPO), el Instituto Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo, el Consejo Causa Armenia del Uruguay y cancillería el libro de 124 páginas y distribución gratuita llego a las calles.
“Genocidio cultural Armenio. Un aporte para la tipificación del genocidio cultural como crimen internacional” parte del concepto de genocidio cultural, una categoría conceptual autónoma que Goldaracena define como “el someter a uno o más miembros de un grupo con identidad propia a condiciones de existencia que puedan impedir el género de vida del grupo con la intención de aniquilar al grupo independientemente de que exista o no exterminio físico de los integrantes del grupo”.
Para el Dr. Goldaracena es muy impotente el atropello contra el patrimonio cultural de los armenios, material e inmaterial, que continuó desarrollándose en el tiempo luego de que finalizaron las matanzas. Por ello se puede afirmar que el genocidio se perpetuó y se continúa cometiendo en la modalidad de genocidio cultural, “no sólo agrediendo al patrimonio cultural material como es con los pueblos, aldeas, o iglesias que fueron saqueadas y de las cuales se conservan solamente restos que han continuado siendo destruidas, que no se han restaurado con su significación histórica sino además agresiones al patrimonio inmaterial”.
“Es por eso que entendemos que el genocidio cultural armenio se sigue cometiendo, se siguen perpetrando actos que son ilícitos para el derecho internacional y el pueblo armenio tiene derecho a ser reparado y la primer medida que se debería adoptar es reconocer por parte del agresor que existió un genocidio porque caso contrario se continúa afectando la memoria y la historia, lo que es una agresión al patrimonio inmaterial.
Luego de participar como observador en el referéndum constitucional realizado el lunes 20 de febrero de este año en Artzag fue muy claro:"Nagorno Karabaj tiene todas las condiciones para ser reconocido como un Estado independiente", tras una reunión con el ministro de Asuntos Exteriores de Nagorno Karabaj, Karen Mirzoyan.
Al recordar que Uruguay fue el primer país en reconocer el Genocidio Armenio se mostró esperanzado de que también "sea el primer país en reconocer la independencia de Nagorno Karabaj".
Azerbaiyan sin dudas no sabe con quien se metió...
http://www.prensaarmenia.com.ar/2017/05/azerbaiyan-suma-cuatro-diputados.html?m=0
martes, 9 de mayo de 2017
"La Promesa” se estrenará en Montevideo el 11 de mayo
La Promesa es una ficción histórica que relata un triángulo amoroso entre Michael, un estudiante de medicina armenio (Oscar Isaac), Chris, un periodista estadounidense (Christian Bale) y la armenia Ana (Charlotte Le Bon) en el contexto del Imperio Otomano durante el Genocidio Armenio.
La película fue producida por Survival Pictures, una compañía del millonario y filántropo Kirk Kerkorian, quien falleció en 2015, y contó con un presupuesto de 100 millones de dólares, mientras que todas las ganancias de la película serán donadas a diversas organizaciones de caridad.
Desde que se exhibió por primera vez en el Festival Internacional de Toronto en 2016, la película es blanco de una campaña negacionista sin precedentes en la historia de Hollywood.
"Tuvimos decenas de miles de votos de 1 procedentes de Turquía en el sitio Internet Movie Database (IMDb) así que hubo una campaña para tratar de desacreditar la película. Pensé que era realmente ridículo. Esta es una película, usarla como arma política en ese sentido es injusto. Pero eso es bueno, significa que los negacionistas tienen miedo y queremos que tengan miedo", declaró Serj Tankian durante la premiere realizada en Los Ángeles el 13 de abril pasado.
Y es que para octubre de 2016, a días de haberse exhibido para una pequeña audiencia en Canadá, IMDb ya contaba con más de 80.000 votos, y 50.000 eran de una sola estrella. La campaña de trolls dañó fuertemente el ranking de La Promesa en los sitios especializados.
La Promesa también tuvo que competir con The Ottoman Lieutenant (El Teniente Otomano), una producción turca estrenada en marzo que relata otra historia de amor durante el Imperio Otomano, negando particularmente el Genocidio Armenio y perpetuando la visión oficial del gobierno de Turquía sobre la historia.
El reconocido historiador británico Ara Sarafian, uno de los estudiosos más importantes sobre el Genocidio Armenio, destacó que La Promesa era históricamente precisa y que "los productores no se tomaron licencia para ir más allá del material histórico en cuestión".
La Promesa se exhibirá en Montevideo desde el 11 de mayo en LIFE Alfabeta (Miguel Barreiro 3231)
http://www.montevideo.com.uy/contenido/-La-Promesa-se-estrenara-en-Montevideo-el-11-de-mayo-342343
viernes, 3 de febrero de 2017
Tsipras: ¨Ninguna isla griega pertenece a Turquía!¨
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, declaró hoy que su país defenderá su soberanía ante Turquía y no retrocederá ante el "incremento de provocaciones" que, a su juicio, se producen desde hace días por parte del Ejército turco, con entradas furtivas en territorio heleno.
"Que quede claro, no existen zonas grises en el Egeo", expresó Tsipras en un receso de la cumbre de la Unión Europea en La Valeta en alusión a las islas cuya soberanía reclama Turquía.
Añadió que "lo que existe es la determinación firme de Grecia para defender el derecho europeo e internacional y los derechos de soberanía".
Tsipras respondía así a declaraciones de su homólogo turco, Binali Yildirim, quien declaró hoy que hay 130 islotes en el Egeo que pertenecen a Turquía.
Con respecto a las nuevas incursiones en el espacio aéreo griego de cazas turcos aseveró que "este camino no conduce a ninguna parte, y Grecia está decidida a defender sus derechos de soberanía en virtud del derecho internacional y la legislación europea".
Tsipras también se refirió a los desafíos que afronta la UE y advirtió de que, si sigue así, se enfrentará a muchos problemas.
La UE "no puede producir más crisis de las que puede gestionar, no puede continuar con más austeridad, menos solidaridad, y decisiones de instituciones que se toman a puerta cerrada", dijo.
El diplomático vaticano que intentó parar el genocidio armenio
Aunque sea el estado más pequeño del mundo, la Santa Sede cuenta con una poderosa maquinaria al servicio de la paz, heredera de grandes figuras históricas como la de Angelo Maria Dolci, delegado diplomático en Constantinopla en la época en que tuvo lugar el genocidio armenio. “Fue un diplomático honesto, una persona extraordinaria. Si tuviera que definirlo usaría la cita evangélica en la que Jesús recomienda a sus discípulos ser 'astutos como serpientes y sencillos como palomas”, explica Valentina Karakhanian, investigadora en el Archivo Secreto Vaticano, que ha rastreado los esfuerzos de este diplomático para salvar a los armenios del llamado "Gran Mal".
Karakhanian, es coautora de "La Santa Sede y el extermino de los armenios en el Imperio otomano", y aunque mucho se ha escrito sobre el genocidio armenio, su libro es una de las pocas obras que sacan a la luz, mediante documentos escritos, los esfuerzos del Vaticano –del Papa Benedicto XV–, por detener la carnicería contra los armenios y después asirios, melquitas, maronitas, caldeos… y, en definitiva, cualquier pueblo cristiano que habitara en el Imperio Otomano a partir de 1915.
“La particularidad de nuestro libro es que hablan los documentos”, señala Karakhanian. La propia autora es también una víctima colateral del exterminio. Sus bisabuelos se libraron de una muerte segura porque pudieron huir a tiempo a Georgia junto a otras 29 familias gracias a un sacerdote.
En el país vecino dieron lugar a 17 pueblos de armenios católicos. Valentina nació allí, en la diáspora. “Jamás habría escrito este libro si creyera que solo va a servir para aumentar la biblioteca”, explica. Espera que el volumen pueda mostrar, sobre todo a los armenios, que la Santa Sede se movilizó para detener la tragedia. Quiere además que una figura como la de Dolci no pase desapercibida y pueda ser reconocido como “una persona justa que no escatimó esfuerzos”.
Sacerdotes y religiosas, los informantes
El futuro cardenal Dolci asumió casi como propio el destino de los cristianos de Anatolia. Tres días después de la fecha que se considera el comienzo del genocidio, el 24 de abril, Angelo Maria Dolci escribe su primer informe en el que expresa sus temores de que “la autoridad turca ordene una masacre general de los armenios”.
En dos meses llegaron hasta la Secretaría de Estado Vaticana 20 informes que recogían datos sobre el dramático devenir de los acontecimientos. No obstante, Dolci era meticuloso recopilando y procesando la información, consciente de que la Santa Sede tenía que caminar con pies de plomo en un territorio que era más hostil que favorable a su presencia.
“Ha sido muy interesante ver los despachos de otras embajadas que informan de la versión oficial. Por esto es tan extraordinario el papel de monseñor Dolci, porque él no distorsiona nada. El Vaticano recibe noticias de primera mano porque tenía informantes
en todas las ciudades que eran los sacerdotes y religiosas”, aclara la investigadora.
El diplomático es claro en sus despachos y expone asesinatos masivos y torturas. Habla de madres que incluso venden a sus hijos para salvarlos. A su vez, las cartas que le llegan relatan asesinatos, deportaciones masivas y una violencia que no solo se ceba contra los armenios.
Dolci escribe: “Parece que la persecución del Gobierno contra los cristianos no se limita a los armenios, sino que se extiende a las demás comunidades sin distinguir entre católicos y no católicos”. En Siria, el delegado apostólico coincide: “En muchos lugares del interior, no queda ni un cristiano”.
La propia Custodia de Tierra Santa envía un largo dosier a Dolci sobre las deportaciones al desierto de miles de armenios, sobre todo a las inmediaciones de Deir-El-Zor. Allí, recuerda Valentina, el Daesh destruyó las iglesias y los osarios que contenían los restos de estos cristianos asesinados durante el genocidio. 100 años después, el exterminio se repite sin cambiar de víctimas.
“Dolci no hacía esto porque se lo pidiera el Vaticano sino porque, en primer lugar, era un buen religioso y un buen hombre”, explica la autora. Por su mediación, Benedicto XV escribió hasta tres cartas al sultán que el diplomático se empeñó en llevarle en persona.
El 15 de enero de 1916, el Papa obtiene la respuesta: “Las noticias que han llegado a la Santa Sede sobre la suerte de los armenios de nuestro país no se ajustan a la realidad de los hechos”. Aunque sin reconocer la masacre, cada carta del Papa hacía que el imperio atenuara la persecución. Era en ese impás cuando Dolci aprovechaba para maniobrar.
El delegado apostólico movilizó a la diplomacia vaticana en la intrincada Europa de la I Guerra Mundial. Eugenio Pacelli, entonces nuncio en Múnich, coopera estrechamente con Dolci para prestar ayuda a través de Alemania, Austria y Hungría. A él le escribe un franciscano en 1917 sobre la suerte de 200 familias de Ankara: “Se oponen al cambio de nombre. No quieren saber nada de la apostasía al cristianismo que pide el Gobierno”.
El odio que aplastó la diplomacia
Dolci es como la gota que horada la roca y persiste en la denuncia y el salvamento. Jugó como nadie en el tablero de la diplomacia. Así ganó una importante mano al salvar a 60 cristianos de Alepo de una condena a muerte acusados de robar unos dátiles. Dolci escribe al ministro de la guerra turco haciéndole notar que esa ejecución daría muy mala prensa al imperio. Si bien asegura a sus interlocutores que la condena es justa, también les recuerda que una amnistía mostraría la magnanimidad del imperio y agradaría al Papa. Semanas después el diplomático escribe a Benedicto XV con el anuncio del perdón a los 60 de Alepo.
Incluso Dolci –inspirado en el episodio en el monte Musa Dagh cuando un barco francés evacuó a miles de armenios atrincherados contra los turcos–, quiso enviar barcos a Siria y Líbano con bandera vaticana para socorrer a los cristianos. Una idea que parece que bloqueó Inglaterra. Pero el genocidio era imparable y el odio aplastó cualquier negociado diplomático.
Benedicto XV solicitó en el reparto territorial de París que, al menos, se considerase una Armenia independiente fuera de la URSS o de la influencia turca, una intercesión que incluso agradeció al Pontífice la propia Iglesia apostólica armenia. Benedicto XV también se lo pidió al presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, en calidad de “presidente de la mayor democracia del mundo”.
La Armenia libre duró poco. En 1920 fue subsumida a la URSS. La carta de Benedicto XV al mandatario estadounidense terminaba con el llamamiento a una paz justa. El Papa que advirtió de la “masacre inútil” en los albores de la I Guerra Mundial acertó por desgracia en su advertencia: “La paz no podrá durar si se imponen condiciones que dejarán profundas raíces de rencor y proyectos de venganza. Las historias del pasado son las dueñas del futuro”. Un futuro que llegó en forma de guerra mundial pocos años después acompañada por otro gran genocidio.
El Papa de la paz murió en 1922. El cardenal Dolci en 1939. Eugenio Pacelli fue proclamado Papa ese mismo año con el nombre de Pío XII. Los esfuerzos diplomáticos de los tres salvaron a muchos, quizá nunca se contabilizaron, quizá nadie buscó sus nombres, pero como dice Valentina Karakhanian, “la grandeza de un diplomático es que no le podrás atribuir algo concreto pero es indudable que sin su intervención nada hubiera sido posible”.
domingo, 1 de enero de 2017
Richard Azayan: " La memoria debe concebirse como un ejercicio colectivo,plural y democrático"
Occidente entre reconocimientos e impunidades a propósito del Genocidio Armenio en 1915
100 años de un genocidio no es menor en la Historia de la Civilización ni tampoco puede pasar desapercibido para el mundo actual. El presente artículo nos lleva a recorrer desde el origen del pueblo armenio como bisagra civilizatoria y lugar de encuentro de luchas sobre el suelo, al mismo tiempo que se sucedían los conflictos los armenios construyeron su claves civilizatorias “más allá de Armenia la barbarie” para occidente y para oriente. Intenta demostrar como el Genocidio fue cuidadosamente planificado por el Imperio Otomano y luego la República Turca emergente fiel a su pasado continúo con el legado de Hamid el Rojo. A lo largo del mismo se establecen algunas claves para intentar entender el odio visceral desatado en el momento que emergen sueños nacionalistas suspendidos por coyunturas favorables para el Imperio Turco pero que en estado latente irrumpieron violento para determinar que “…todos los derechos de los armenios a vivir y trabajar en suelo turco han sido cancelados…” Talaat Pasha el 9-3-1915… la suerte estaba echada…
Esta intervención en la Regional de Maldonado de la Universidad de la República fue realizada con motivo de conmemorar los 100 del Genocidio del Pueblo Armenio perpetrado por el Estado Turco Otomano en 1915.
La decisión de publicarlo se debió a un colega de Historia Andrés Noguez, que lo leyó y me convenció de enviarlo a la Aphu. Argumentando que era una pieza que crea civismo, crea conciencia de ser uruguayo y fundamentalmente es parte de un país democrático e inclusor. Que desde 1965 reconoció la existencia del Genocidio, siendo el primer Estado en proclamar bien alto que los “DELITOS DE LESA HUMANIDAD, NUNCA CADUCAN”.
Un poco de historia, Armenia es un territorio situado entre el Éufrates, el Cáucaso y el Mar Negro. Es una región de Asia Menor compuesta por mesetas y valles profundos que el pueblo Armenio habito durante varios milenios.
Los Armenios poseedores de una lengua del tronco indoeuropeo del cual provienen los primeros inmigrantes, forjó una cultura propia en comunión con aportes de otras que dominaron la zona. Los armenios forjaron a pesar de la dominación y la división de su patria entre imperios rivales, la conciencia de ser hijos de su tierra. Poseedores de una cultura propia, siendo el primer Estado del mundo en manifestarse cristiano a partir del 301 d.c.
Desde occidente y oriente se acuño el mismo concepto “más allá de Armenia la barbarie”, pueblo y cultura con una cultura no extraña a Occidente y a Oriente al mismo tiempo.
Existieron dos Armenias, una mayor cuyos confines llegaban al Caúcaso con una atracción casi idolatra con el Monte Ararat, y otra una Armenia pequeña en lo que hoy es Cilicia, mediterránea y comercial, que subsistió desde el año 1080 al año 1375.
El pueblo armenio convivió durante aproximadamente 600 años con los turcos, desarrollando un activo comercio con occidente. Mientras el Imperio era fuerte, las minorías cristianas y no cristianas gozaron de estatutos de inferioridad y fueron defendidas por el Sultanato. El S.XIX, el desarrollo del imperialismo capitalista, los intereses de los imperios europeos vieron en el Imperio Otomano la debilidad y la posibilidad de realizar pingues negocios, Inglaterra, Francia, Alemania, Austria-Hungría y Rusia se abalanzaron sobre el mismo para conseguir diversas ventajas económicas y territoriales.
La independencia de Grecia en 1821, la guerra de Crimea 1853-1856, la perdida de Bosnia Herzegovina en 1878, la independencia de Bulgaria en 1908, la pérdida de Libia en 1911 y las guerras de los Balcanes durante los años 1912, la primera y 1913 la segunda. Demostraron al mundo la debilidad y decadencia de la “Sublime Puerta” y con ella el surgimiento del panturquismo que pretendía unificar a todos los pueblos de dialectos turcos o sea crear un estado desde Constantinopla a Kajastan en el Asia Central.
El Panturquismo sedujo las mentes de la intelectualidad, de los líderes políticos y militares, el escollo principal el pueblo armenio que milenariamente se asentaba sobre las tierras que oficiaban de puente entre el imperio decadente y en retirada y los pueblos asiáticos de dialectos turcos. Paralelamente el pueblo armenio poseedor de una conciencia nacional, comienza a ser agitado por la idea de unión nacional de la mano de partidos modernos y organizados para la resistencia como la Federación Revolucionaria Armenia (Tashnagtsutiun), fundado en Tiflis, Georgia en 1890, de clara orientación socialista democrática, que comienza a organizar milicias previendo el futuro.
En esta coyuntura la última década de ese siglo largo que fue el XIX, en los años de 1894 -1896 marco el inicio genocida turco, intentando la primera eliminación total de los armenios, llevada por fanáticos musulmanes turcos y mirado de soslayo por occidente, atado a sus intereses económicos, cayeron entre 200 y 300 mil armenios sin contar las conversiones obligadas y la prohibición de usar su lengua materna.
Desde 1908, los Jóvenes Turcos bajo el nombre de “Comité Unión y Progreso” (Yttihad), establece una política liberal emancipadora asentada sobre la base del respeto a la libertad de pensamientos y creencias. Las minorías obtuvieron al menos nominalmente un estatuto de ciudadanos con plenos derechos.
En 1909, se prepara el genocidio con la represión en la próspera ciudad de Adaná cabeza de provincia donde se asesinó vilmente a 30.000 armenios y occidente volvió a callar, occidente volvió a mirar sus intereses económicos y geopolíticos. Los armenios se sintieron una vez más culpables de su debilidad y la mayoría por miedo a la furia otomana pretendió callar o quiso acallarlo.
Coyuntura que abrió esperanzas al sueño turco de un macro estado alineado tras la “Puerta Sublime” ahora liberal y constitucionalista, al menos en la teoría.
1915: “Todos los derechos de los armenios a vivir y trabajar en suelo turco han sido cancelados…” (Talaat Pasha, Ministro del interior, 9-3-1915)
La Primera Guerra Mundial, fue el decorado ideal para llevar a cabo los sueños de expansión y grandeza del Estado Otomano y sus dirigentes “liberales”. Los armenios se encontraban enfrentados en los ejércitos turcos y rusos. El desastre de las campañas del Cáucaso acelero la solución final otomana. En enero de 1915 los soldados armenios del ejército turco fueron desarmados y masacrados a cuchillo, las ciudades comenzaron a ser arrasadas, la ciudad de Van defendida por la Federación Revolucionaria Armenia y sus guerrilleros resistieron hasta la llegada de los rusos.
En abril comienza la aplicación del Genocidio, plan organizado minuciosamente en Tsalónica durante 1913. Según la ONU, el termino genocidio se aplica a todo “acto cometido con el propósito de destruir, en parte o en su totalidad, a una nación, etnia, raza o grupo religioso”. Las medidas implican: la matanza de los miembros de un grupo, la lesión grave a la integridad física o mental de los miembros de un grupo. Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial. Implica todas las medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo. Por último el traslado por la fuerza de niños de un grupo a otro.
Estas y otras medidas atroces comenzaron simbólicamente el 24 de abril de 1915, con la detención en Constantinopla de los dirigentes naturales del pueblo armenio para luego encargarse de la población indefensa y sin dirección política, “…si esta purga no fuese universal y definitiva, no sólo será buena sino que inevitablemente resultará perjudicial. Es imperativo que el pueblo armenio sea exterminado completamente; que en nuestro territorio no quede un solo armenio, que la denominación armenio sea borrada. (…) Esta vez el procedimiento debe ser un aniquilamiento total: es necesario que no sobreviva un solo armenio” (Doctor Nazim Feehti, jefe de la Chetteh, organismo encargado de reclutar delincuentes para la eliminación de los armenios).
Hombres, mujeres, jóvenes y niños eran masacrados, decapitados, acuchillados, colgados, ahogados en los ríos, torturados por el hambre y la sed en largas caravanas de la muerte. A mediados de 1916 únicamente sobrevivían armenios en Esmirna y Constantinopla, y otros abandonaban su suelo siguiendo al ejército ruso en retirada.
Grupos armados de armenios resistieron en algunas ciudades, para aumentar la furia del gigante herido, otros lograron en bolsas ambulantes llegar a las líneas de los ejércitos aliados en Siria, otros resistieron hasta la llegada de los franceses como ser en el Monte Musa Dagh, donde 4000 armenios grabaron una de las páginas más gloriosas de la historia armenia, resistiendo por más de 40 días, el asedio del ejército turco.
La lucha contra los armenios se prolongó (1920-1922), más allá de la derrota turca en la Primera Guerra Mundial. Kemmal Atatturk, fundador del Estado Turco actual, desconoció literalmente el Tratado de Sevres y arremetió contra la Armenia, conquistando más de la mitad del territorio asignado por los tratados de paz a instancias de la iniciativa del presidente norteamericano W. Wilson
La victoria monumental de los milicianos armenios en la batalla de Sardarabad el 28 de mayo de 1918, otorgo un respiro a la nueva República Demócratica de Armenia, que tres años después es ocupada por los ejércitos soviéticos apoyados por los comunistas locales. Los soviéticos cedieron parte de los territorios a Turquía, delineándose un pequeño enclave en el Cáucaso.
Los aliados por su parte entregan la Cilicia armenia a Turquía generándose una emigración de los sobrevivientes que habían repoblado su tierra natal. El colofón final es la firma de un nuevo tratado con Turquía esta vez en Laussana en 1923 anulaba a Sévres, reconocía los límites alcanzados por los otomanos y borraba de la forma más cruel la palabra armenio y toda referencia a territorios y matanzas de dicho pueblo.
La invasión soviética a la joven República Democrática de Armenia en 1920, significo una vez la división entre imperios rivales y la absorción de la misma en el seno de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. En el Tratado de Kars a espaldas de los armenios, los soviéticos cedieron los territorios históricos de Ani y del Ararat. En los años de la década del 30, la República Soviética de Armenia, vio como el stalinismo y los cipayos comunistas locales reprimieron a la población, enviando miles de armenios a los campos de concentración siberianos con el objetivo de disolver la República, destruir su Iglesia y liquidar el nacionalismo, la lengua y la tradición milenaria fundiéndola con la turcofona Azerbayján. Los armenios respondieron al llamado y de lugares distantes del mundo poblaron nuevamente su patria. Los bolcheviques transfirieron a Azarbayján Nagorno Karabaj y Nakhichevan al no poder lograr su absorción.
Durante la guerra, Armenia fue fiel a la Federación Soviética, ofrendando la sangre de sus jóvenes en la lucha contra los nazi-fascistas.
En 1965, miles de armenios se lanzan a la calle para conmemorar el 50 aniversario del Genocidio, las tropas soviéticas irrumpieron en Ereván capital de Armenia reprimiendo las manifestaciones a sangre y fuego. Las manifestaciones lograron conquistas un memorial en conmemoración del Genocidio que fue aceptado por los soviéticos. Hoy la llama eterna y las ciudades arrasadas y el millón de armenios asesinados tienen un recuerdo permanente en la lucha por mantener la memoria y lograr el reconocimiento.
El 23 de agosto de 1991, Armenia declara su independencia, que se concreta el 21 de setiembre, desde ese momento soporta el bloqueo y el cierre de fronteras de Turquía y Azerbayján, y desde 1988 logró que el Alto Karabaj fuera una República Autónoma. Goza la Tercera República de buenas relaciones con Europa en su conjunto, con los estados de la CEI y con algunos estados de Medio Oriente, ha emprendido reformas económicas que paulatinamente desmantelaron la economía comunista orientada hacia Moscú.
100 años del Genocidio Armenio
Han pasado 100 años, un siglo, mucha vida, mucha lucha, hoy nos encontramos amparados bajo el techo de esta casa de estudios, bajo la cual creció y maduraron generaciones de luchadores por la justicia y los tiempos nuevos. Casa que supo regar con su sangre el suelo de nuestra patria, al igual que los armenios regaron con la sangre de 1.500.000 el suyo.
100 años es mucho tiempo para las personas, hoy continuamos la lucha por la memoria y el reconocimiento y los sobrevivientes devolvemos, lo mejor de nosotros, el aprendizaje acumulado sintetizado en una frase NUNCA MAS a los genocidios, nunca más a la caza de personas simplemente por ser diferentes, por hablar diferente, por pensar diferente.
Vivimos hoy un mundo de cambios acelerados, de comunicaciones al instante, de todo lo que quiero lo tengo, de cambios sociales, tecnológicos y de una necesidad de seguir cambiando pero lo que no cambia, es la justicia, la igualdad ante la ley, el respeto a la vida, a la integridad física eso es lo que queremos y debemos conservar. Son los derechos que nos hace hombres y mujeres habitantes civilizados.
Pensemos en este pueblo milenario, de lengua indoeuropea, que fue sometido al acto más bárbaro de la estirpe humana: el Genocidio. Siguiendo a Hannah Arendt expresamos, que a esos más de un millón y medio de armenios se le quito la calidad de individuos, de hombres y mujeres, de niños y niñas, fueron reducidos al mínimo común denominador de la vida orgánica, hundidos en el no ser, murieron como ganado, como cosas, que no importo si tenían alma, ni siquiera hubo en muchos casos un rostro donde la muerte hubiera podido estampar su sello. Y fundamentalmente se les negó a morir como seres humanos, bajo los filos de las espadas, el hambre, la sed, las mutilaciones, las castraciones, las interminables caminatas a la muerte se les negó la identidad en las pilas de muertos a los lados de los caminos, en las pirámides de cabezas, en los crucificados, en los ahorcados, en los ahogados. El genocidio le quito hasta la muerte el dolor con el que nosotros habitantes civilizados homenajeamos a nuestros seres queridos, les quito el testimonio que ese que murió había tenido vida.
El pueblo armenio ha logrado a pesar de la Guerra Fría, de enemigos formidables de la verdad, de aliados a la mentira, de la verdad de bases militares, de aliados a la negación de la esencia de occidente, de aliados al espurio interés económico. El mismo interés que llevo a los genocidas de todas las horas a intentar apropiarse de los bienes de los asesinados y desaparecidos. El pueblo armenio ha logrado vencer con la verdad de la palabra, con los hechos y reclamos y proclamamos bien alto el derecho a la Justicia.
El pueblo armenio mantuvo la memoria, la dignidad bien alta, a pesar de las matanzas, las persecuciones, la negación, tuvo que cambiar nombres, apellidos para seguir viviendo, pero sin olvidar que somos hijos del Ararat y del mítico Haik, aprendimos a no olvidar a recordar que somos IAN, aprendimos a transmitir que el olvido lleva más genocidios. Hoy los descendientes, los sobrevivientes aprendimos a enseñar lo que significa memoria la cual trasmitimos de generación en generación. Para nosotros olvido, significa que los otomanos ganaron la partida de la mentira y nosotros somos enamorados de la vida, de la cultura, de la paz y la igualdad para todos. Somos enamorados de la verdad y la memoria.
Los hijos del Genocidio, tenemos la conciencia clara y la convicción bien alta al condenar al Terrorismo de Estado Turco, no queremos constituirnos como anti turcos, no nos afiliamos a los dos demonios, ni a la noción amigo-enemigo. Condenamos al Estado Otomano, no a su pueblo basta recordar como mi tía abuela fue salvada por una mujer turca que le decía constantemente “no te olvides nunca que vos sos IEGHSAPET POLADIAN” palabras que no hacían más que reconocer el valor de ese pueblo masacrado.
Un uruguayo llamado Luis Perez Aguirre, padre jesuita, luchador incansable por los DDHH, pensaba que quizás era hora de repesar los derechos del hombre para organizar una sociedad más justa, más solidaria donde la libertad y los derechos estén en permanente construcción.
Hoy decimos los descendientes del Genocidio de ese 1.500.000, que nuestra lucha es la lucha de masacrados en los campos de concentración nazis, que somos los africanos muertos en Ruanda, que somos los desaparecidos por el pan Cóndor en el cono sur, que somos los desaparecidos uruguayos, que somos los asesinados y presos en las mazmorras de la dictaduras latinoamericanas, somos los discriminados por género, que somos todos los aquellos que son discriminados por no ser como la mayoría quiere que seamos. Hoy los armenios del mundo y sus descendientes estamos de pie y proclamamos bien alto que todos somos seres humanos y que tenemos derecho a pensar diferente, tenemos derecho a vivir y a existir. Y que mientras quede un luchador por los derechos humanos jamás permitiremos que los tiranos lleven al mundo a la esclavitud. Nuestra lucha es la del mundo, nuestra lucha es la LIBERTAD y LA JUSTICIA
Palabras finales….
La pregunta que nos formulamos que es lo que lleva a un pueblo a tratar de eliminar a otro? y ¿Qué es lo que lleva a otros estados a encubrir semejante acto?, ¿Cómo podemos hoy callar las atrocidades que se cometieron y que motivaron otras muchas? ¿No hay responsabilidades de algunos estados que priorizan los intereses económicos a los derechos universales? y una pregunta más ¿puede occidente ser partícipe de la negación continua de un genocidio que mientras no se reconozca, sigue sucediéndose en el tiempo? Mientras occidente no reconozca este acto de lesa humanidad, en cada acto cometido, pensado, de eliminación, de tortura, de atropello, nosotros los descendientes de armenios decimos que vuelven los actos de lesa humanidad que se enquistan en la conciencia occidental.
“Simplemente han sido detenidos y muertos en el marco de un plan general de exter minio de la raza armenia (…) No es un secreto que el plan previsto consistía en destruir la raza armenia en tanto que raza”. Leslie Davis cónsul norteamericano en Turquía
Nosotros los profesores, que trabajamos para que lo jóvenes comprendan y analicen la sociedad en la que viven y sean agentes de cambios conscientes de la etapa que les toca vivir. Debemos ser conscientes en un mundo de comunicaciones al instante de la importancia histórica que tiene la memoria y la verdad en desarrollo y en la construcción de una sociedad democrática donde todos seamos iguales ante la ley.
Como profesores debemos construir una realidad con múltiples miradas, dando respuestas a los diferentes escenarios y sus protagonistas, centrándonos en el caso de los DDHH, en distintas áreas de trabajo, como por ejemplo los distintos escenarios, las reparaciones colectivas, la memoria, la construcción y reconstrucción de los hechos en base a archivos e incluso desde las visitas a los distintos museos de la memoria, todo bajo la estricta mirada de la construcción de la memoria, la verdad y la justicia.
La memoria debe concebirse como un ejercicio colectivo, plural y democrático para garantizar desde la sociedad en su conjunto, la conciencia para que no se vuelva a repetir nunca más. Es desde estas posiciones de democracia, igualdad que debemos hacer el esfuerzo académico para evitar reproducir las acciones y los discursos que sirvan para convertir al hombre en lobo del hombre.
Richard Moisés Azayán
Profesor de Historia, egresado del IPA
Magister en Educación y Sociedad, egresado de la Universidad Católica
Diplomado en Evaluación de Aprendizajes, egresado de la Universidad Católica
Diploma “Curriculum y prácticas escolares en contexto” egresado de Flacso.
viernes, 28 de octubre de 2016
PP en Andalucía intenta bloquear reconocimiento del Genocidio Armenio.
La moción institucional que fue aprobada en el último pleno del Ayuntamiento de la capital de condena al genocidio armenio ha traído cola. La iniciativa, propuesta a instancias del grupo IU-Málaga para la Gente, y que salió adelante con los votos favorables de todos los partidos, ha provocado una queja del embajador de Turquía en España, que se ha dirigido al alcalde, Francisco de la Torre; y al concejal de Turismo, Julio Andrade, para mostrarles su malestar por esta decisión. Aquel país no reconoce las acusaciones de Armenia.
Finalmente, el equipo de gobierno municipal ha aceptado los argumentos del alto representante turco, y en el pleno de la semana próxima el PP llevará una moción urgente en la que propondrá dejar sin efecto la anterior. «En España, ni el Congreso ni el Senado han aprobado nunca resoluciones en este sentido, y 167 países de la ONU tampoco», explicó Andrade, e informó de que el PP espera obtener el apoyo al menos de Ciudadanos y el PSOE para revertir la situación. El edil también indicó que quedará sin efecto el acuerdo para instalar un monumento en Málaga en memoria de este acontecimiento histórico, del que ya existe uno en Benalmádena.
Por su parte, la concejala de IU-Málaga para la Gente, Remedios Ramos, Remedios Ramos, dijo que su grupo se reafirma en el motivo de la moción que impulsó y en el apoyo a la comunidad armenia, por lo que seguirán reivindicando el memorial acordado en el pleno.
sábado, 14 de mayo de 2016
EL DOLOR Y EL ORGULLO DE ESTA MAMA ARMENIA
"Este dolor no me deja sentir orgullo", dice Anahit Harutyunyan, la madre de un soldado que murió en los enfrentamientos entre Armenia y Azerbaiyán del mes pasado en Nagorno Karabaj. La mujer de 47 años de edad, mirando el retrato de su hijo, añade entre lágrimas: "Fue un francotirador"
Grigor Harutyunyan, 19 años, es uno de casi un centenar de soldados armenios y voluntarios que perdieron la vida al contener y repeler la agresión de Azerbaiyán en la guerra de cuatro días a principios de abril.
Su cuerpo fue dejado en el territorio controlado por los azerbaiyanos y se intercambio a través de la mediación del Comité Internacional de la Cruz Roja después del alto el fuego del 5 de abril.
La madre del soldado muerto se enteró de la devastadora noticia sobre la muerte de su hijo el 11 de abril.
Anahit Harutyunyan después de la muerte de su marido hace 13 años se unió a las fuerzas armadas y ahora sirve con el rango de mayor.
Crio sus cuatro hijos casi sola, desde el año 2009 la mujer ha vivido temporalmente en un apartamento situado en un edificio residencial en las afueras de Ereván.
"No hemos tenido electricidad y suministro de agua durante tres años. Hemos vivido a la luz de las velas ...
Mi hijo Grigor dijo que iba a poner poco a poco todo en orden después de terminar su servicio en el Ejército,era un chico muy ingenioso ", dice la la orgullosa mama.
Los Harutyunyan y otras familias de soldados muertos en las hostilidades de abril han estado visitando las tumbas para los tradicionales "40 días después de la muerte" conmemoración que hacen los armenios,cuarenta días después del fallecimiento de sus seres queridos.
jueves, 5 de mayo de 2016
NUESTRA VICTORIA EN ABRIL FUE GRACIAS A NUESTRA FE Y A NUESTRA UNIDAD !
El presidente Serge Sarkisian cree que los armenios vencieron durante los combates en Nagorno-Karabaj a principios de abril, debido a "nuestra voluntad,nuestra unidad y nuestra fe."
Reunido con miembros del Consejo , el líder armenio respondió a las preguntas que preocupaban en torno a los enfrentamientos sangrientos del 2-5 de abril por Nagorno-Karabaj, así como las perspectivas del proceso de negociación sobre el tema.
"Que nadie duda de que vamos a lograr la realización de todos nuestros objetivos con pasos seguros", dijo Sarkisian, citado por su oficina de prensa.
"A principios de abril hemos obtenido una victoria y lo hicimos debido a nuestra voluntad unida y nuestra fe. Nuestras victorias seguirán en todos los ámbitos ", agregó, instando a los miembros del Consejo Público, un cuerpo de académicos y otras figuras públicas notables que asesoran al jefe de Estado en sus políticas, a" tomar parte en asegurar para que lleguen más victorias ".
"En primer lugar, debemos mantener la alegría de la victoria en nuestra sociedad, la creencia en nuestra propia fuerza. Cada uno de nosotros debe convertirse en un defensor de la unidad, un líder de la unión. Cuando estamos unidos y seguros en nuestra solidez, nadie puede hacernos daño. Y hoy estamos unidos y seguros ", enfatizó el líder armenio.
Más de 90 soldados armenios murieron y más de 120 resultaron heridos en batallas feroces en Nagorno-Karabaj provocadas por una ofensiva azeri a principios del mes pasado. El ejército armenio afirma haber matado hasta 1.500 soldados azerbaiyanos y heridos cerca de 3.000, así como destruyó una cantidad considerable de material enemigo, incluyendo tanques, vehículos blindados, piezas de artillería, aviones, etc.
Azerbaiyán, donde las bajas militares se consideran información clasificada, ha admitido sólo 31 soldados muertos, mientras que fuentes independientes hablan de casi un centenar de soldados azerbaiyanos muertos en enfrentamientos Karabaj.
Inmediatamente después de las hostilidades los líderes de Armenia en Stepanakert y Ereván admitieron la pérdida de algunas porciones "insignificantes" de territorio en la zona de amortiguamiento. Sin verificar los informes en las semanas posteriores se sugieren, sin embargo, que el ejército armenio pudo haber recuperado la mayor parte del terreno perdido desde entonces.
En una entrevista con Bloomberg el 22 de abril, el presidente Sargsyan sugirió que el objetivo de la campaña de abril de Azerbaiyán de Nagorno-Karabaj era para perforar a través de las defensas en Nagorno-Karabaj adecuado y luego "lanzar un ultimátum" a los líderes de Armenia, algo que dijo Bakú no había podido lograr.
Las declaraciones de ayer de Sargsyan se produjeron en medio de continuas tensiones en la zona de conflicto de Nagorno-Karabaj, donde la pérdida de vidas continúa a pesar del acuerdo de alto el fuego del 5 abril .
Los líderes de Azerbaiyán, que presenta los acontecimientos de abril como una "refutación exitosa de la agresión de Armenia", continúan con su retórica beligerante y amenazante para resolver el conflicto militar.
miércoles, 4 de mayo de 2016
CONCEDER TERRITORIOS NO ES UNA OPCION DE PAZ,ES OPCION DE GUERRA !
En el período inmediatamente posterior a la "guerra de cuatro días" del mes pasado, los miembros del parlamento en Nagorno Karabaj advirtieron que su república tiene que estar preparado para una guerra con Azerbaiyán.
"Tenemos un poco de tiempo para comprar armas específicas. Este es un indicador para mí, y si en el futuro las autoridades de Armenia y NKR comienzan a comprar armas, significa entonces que van a enfrentar seriamente estos desafíos ", dice Hayk Khanumyan, el líder de la facción Nacional renacimiento de Karabaj. "Si no compran, esto significa que la gente tiene una actitud derrotista y no tienen voluntad política para enfrentar el futuro."
Para Ishkhanyan, el líder de la facción de la Federación Revolucionaria Armenia (ARF) de la Asamblea Nacional de NKR, la guerra de cuatro días fue un paso serio para hacer cambios en la vida local. Dijo que la gente debe estar psicológicamente preparada para estar en guerra y actuar en consecuencia.
"Es decir,desde los que tienen las mas altas responsabilidades del país hasta los círculos más bajos, el personal oficial, es decir, desde los generales hasta el último soldado, todos nosotros debemos consolidar esa mentalidad en nosotros. Debemos revisar nuestra estructura militar, las tareas estratégicas y tácticas que se enfrenta. El problema no es sólo de la fuerza técnica ", dijo Ishkhanyan.
El líder de la facción IRA dijo que la guerra de cuatro días mostró que los problemas de la seguridad de las personas Karabaj no se resuelven por completo, sobre todo en las partes septentrional y central de Karabaj.
"La parte norte de la región Martakert y el centro regional de Martuni aún no se proporcionan con los componentes completos de seguridad, y es importante darse cuenta de que si queremos hacer estas áreas invulnerables, tenemos que tener un área más grande proporcionar y asegurar la seguridad de las personas ", dice Ishkhanyan. "No nos inclinamos a mover cualquiera de los asentamientos - Talish, Martakert, o Martuni - Teniendo en cuenta que estos asentamientos están cerca de la línea de contacto..
Arthur Tovmasyan, el líder de la facción Patria en la Asamblea Nacional NKR, dijo que ser económicamente fuerte no quiere decir que se puede ganar una guerra.
"Recuerde que las guerras entre la Unión Soviética y Afganistán, Estados Unidos y Vietnam, Alemania y la URSS, y finalmente Karabaj y Azerbaiyán. ¿Estábamos mejor armado en 1992-1994? Estoy seguro de que si la guerra de cuatro días se extendió, nuestros soldados no sólo impedirían la reacción contraria, sino que también se mueven en el territorio del enemigo, y nos gustaría obtener un resultado como el que tuvimos el 12 de mayo de 1994, cuando ellos pidieron una tregua ", dijo Tovmasyan.
Refiriéndose a la labor del Grupo de Minsk de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) a lo largo de los años, dijo que la alternativa de las negociaciones es una guerra.
"La misión más importante de ese grupo era asegurar la preservación de la situación ni guerra nipaz, que duró hasta 2014. No creo que la guerra comenzó en 2016. Nuestros soldados lucharon heroicamente a través de micro-guerras en julio- agosto del 2014, también. soldados armenios se asignan a la aplicación de la recomendación de mantenimiento de la paz en la primera línea del Grupo de Minsk de la OSCE. Pero, ¿cómo soldados armenios siguen comprometidos [a esa recomendación]? Se tomaron medidas punitivas contra las operaciones de sabotaje del enemigo, y entonces el adversario se quedo en silencio ", dice el líder del partido Patria.
De acuerdo con Khanumyan, el Grupo de Minsk sólo es un mediador entre las dos partes. No hay necesidad de hacer que un objetivo de la Grupo Minsk y tener grandes ilusiones relacionados con ese grupo.
"El hecho de que Karabaj debe convertirse en parte de las negociaciones es clara. No debemos pensar y juzgar como un mediador. Debemos pensar en una regulación pro-armenia y la solución del problema de Karabaj, para lo cual el trabajo diplomático debe llevarse a cabo en diferentes países para obtener el reconocimiento de la independencia de Karabaj ", dice Khanumyan.
En referencia a las conversaciones sobre la devolución de los territorios, el parlamentario dijo que la concesión de cualquier territorio daría lugar a problemas de seguridad de los diferentes asentamientos.
"Si algunas personas en Armenia que piensan que las concesiones territoriales conducirán a la paz, al menos una vez deberían mantener una excursión en Karabaj y asegurarse de que cualquier concesión territorial no tiene futuro", dice Khanumyan.
"Tenemos áreas residenciales que se encuentran bajo los bombardeos. Por otra parte, estas áreas deben ampliarse, especialmente teniendo en cuenta el hecho de que en el período 1992-1994 hemos perdido algunas áreas, por ejemplo Shaumian, algunos de los pueblos de la región Martakert, una pequeña parte de Martuni. Durante estos días de abril, el ejército tenía la capacidad de resolver estos problemas, pero la voluntad política no era suficiente. Especialmente en varias direcciones, el ejército fue derrotado completamente por el enemigo ", dijo.
De acuerdo con Ishkhanyan, los rumores sobre la devolución de los territorios son sabotajes políticos que se están llevando a cabo en contra del pensamiento político armenio y el público.
"No hay discusión acerca de la devolución de las tierras puede ser aceptable para nosotros: Estoy diciendo esto directamente y con claridad. El concepto de concesión de los territorios tiene dos opciones: o bien para nosotros tienen una guerra, o simplemente se rinde Karabaj. Digo esto de una manera dura, pero sincera ", dijo Ishkhanyan.
La guerra de Nagorno Karabaj amenaza el Gran Premio de Europa
La cancelación del Gran Premio de Rusia de Formula E ha saltado todas las alarmas dentro de la Formula 1, en especial al Gran Premio de Europa, que se sitúa este año en Azerbaiyán, en las calles de Baku. Sin embargo, la Comisión de la Fórmula 1 y el patrón de la FOM, Bernie Ecclestone, han asegurado que la celebración del Gran Premio después de que un incidente entre etnias no representa riesgos para el Gran Premio inaugural en Bakú el próximo mes.
El gobierno de Armenia y Azerbaiyán denunciaron, hace un mes, la escalada del conflicto en Nagorno Karabaj, república independiente situada en Transcaucasia, acusándose mutuamente de haber infringido la tregua vigente desde 1994. Un conflicto que puede poner en peligro los futuros eventos deportivos.
"Azerbaiyán siempre mantiene los más altos estándares, asegurando que atletas, turistas, fans y todos los participantes estén seguros en cualquier evento que tenga lugar en el país" aseguraba una portavoz del ministerio de deportes en abril.
Un portavoz de la FIA aseguró en el pasado GP de Rusia que el Gran Premio de Europa sigue en pie, a pesar de la muerte de dos militares esta misma semana, que podría poner en peligro la seguridad de los participantes. "Estamos confiados de que el Gran Premio de Europa no está en peligro. Seguimos las noticias, pero las carreras estas separadas de la política. Además, entendemos que la situación se ha vuelto menos tensa", cita la agencia de noticias Tass.
Por su parte, Bernie Ecclestone está convencido que la Fórmula 1 viajará a Azerbaiyán sin problemas. "Estoy seguro de que no será así. Tuvimos una situación similar en Baréin. No estamos envueltos en ello, nosotros no estamos en lucha con nadie", asegura el británico
sábado, 30 de abril de 2016
Armenia puede protagonizar el próximo gran conflicto bélico?
Tras años de aparente tranquilidad,Azerbaiyán a vuelto a entablar hostilidades contra Nagorno Karabaj, una región de mayoría armenia. Durante los últimos tres días, grupos armados de Nagorno Karabaj y tropas regulares armenias y azeríes han intercambiado ataques, disparos y víctimas mortales, en la escalada de violencia más importante que ha atestiguado la región del Cáucaso desde la guerra entre Georgia y Rusia por el control de Osetia del Sur. A mitad de camino entre Europa y Asia, el Cáucaso vuelve a ser un polvorín.
En rigor, nunca ha dejado de serlo. La resurrección del conflicto entre Armenia y Azerbaiyán tiene poco de sorprendente, dado que tan sólo se había mantenido apagado, pero latente, desde su teórica resolución a mediados de los noventa. Entonces, la comunidad internacional logró resolver las disputas territoriales y políticas entre ambos países con una paz frágil y con un status quo que no contentaba a ninguno de los dos, pero muy especialmente a Armenia, aislada y alejada de las minorías étnicas cristianas residentes en Azerbaiyán, de mayoría musulmana. Ahora, la guerra vuelve a estar a la vuelta de la esquina.
Y podría arrastrar en su camino a otras potencias. Turquía, Rusia e Irán observan con inquietud el desarrollo de los acontecimientos. ¿Pero qué está pasando y por qué podrían protagonizar el próximo gran conflicto bélico de Asia menor?
¿Qué es Nagorno Karabaj, para empezar?
La historia del Cáucaso es un relato de divisiones, reivindicaciones históricas y conflictos de influencia entre tres grandes potencias. Nagorno Karabaj es sólo uno de los muchos resultados socio-políticos de tan explosivo combo. Ubicada en el corazón de Azerbaiyán, la región está habitada de forma mayoritaria por armenios cristianos, pero después de una noche de copas y prostitutas,Stalin decidió regalárselo a Azerbaiyan,para congratularse con Turquia,mejor dicho a la Republica Socialista Soviética de Azerbaiyán. Desde mediados de los noventa, cuando la población de la región se levantó en armas y declaró su independencia, administra sus propios asuntos. Pero sin reconocimiento internacional.
Las poblaciones armenias, georgianas y azeríes a menudo vivían mezcladas en territorios solapados. De modo que, cuando las tres comenzaron a declarar su independencia y establecer su ámbito soberano tras la Primera Guerra Mundial, reclamaron territorios habitados por diversas etnias, pero que consideraban propios. Nagorno Karabaj, la mancha anaranjada en el corazón azul de Azerbaiyán, es uno de los casos más prolongados en el tiempo.
Nagorno Karabaj es uno de los muchos estados fantasmas que pueblan los antiguos límites de la Unión Soviética, al igual que Abjazia, Osetia del Sur o Transnistria. Todos ellos poseen autonomía política de facto, pero son parte nominal de otros estados. Las raíces de todos ellos se pueden rastrear en el explosivo proceso de expansión territorial del Imperio Ruso primero y de la Unión Soviética después. El Cáucaso, de forma particular, siempre fue un nido de etnias, lenguas, culturas y religiones sólo amalgamadas por la soberanía tardía de los zares. Las poblaciones, al igual que en Europa, vivían mezcladas.
Cuando la Primera Guerra Mundial hizo saltar por los aires la frágil soberanía rusa, tanto Armenia como Azerbaiyán como Georgia, las tres regiones transcaucásicas, organizaron sus propios estados-nación (también a expensas del decadente Imperio Otomano). Durante el proceso, chocaron entre sí por el escaso territorio del istmo, reivindicando su soberanía sobre regiones solapadas. Cuando la Unión Soviética recuperó los territorios, en el contexto de la guerra civil rusa, los reorganizó a su modo. Y lo hizo ahondando en sus divisiones étnicas. Así, Azerbaiyán fue separada de Nakhchivan, antigua provincia persa de población azerí, y Armenia, de Nagorno Karabaj.
Antes de ser absorbidas por la Unión Soviética, tanto Armenia como Azerbaiyán se declararon repúblicas democráticas independientes. Lo hicieron, como ya hemos visto, incluyendo importantes bolsas de otras etnias en sus territorios. En Shusha, en 1920, la población armenia se levantó contra el gobierno azerí. El ejército de este último reprimió el levantamiento de forma cruenta, destruyendo la ciudad y matando a miles de armenios. El origen del conflicto de Nagorno Karabaj es muy antiguo.
La primera quedaría como un brazo de tierra entre Armenia y su frontera histórica con Irán. La segunda, como un enclave armenio, aunque también poblado por azeríes, dentro de Azerbaiyán. Nagorno Karabaj, además, obtuvo la categoría de oblast autónomo dentro de la República Socialista de Azerbaiyán, un estatus diferenciado que, en el esquema interno de los gobernantes de la Unión Soviética, buscaba minar el poder territorial de las entidades federales del imperio. El equilibrio, muy complejo, como se aprecia, se quebró cuando el poder central de Moscú se vino abajo tras la caída del muro de Berlín, a finales de los '80.
¿Qué pasó en la guerra de los '90?
El dominio de la Unión Soviética había apagado los fuegos de la breve guerra que enfrentó a Armenia y a Azerbaiyán durante los años veinte, pero no los había extinguido. Durante las décadas subsiguientes, los habitantes de Nagorno Karabaj, armenios en su mayoría, mostraron su voluntad de reincorporarse a la República Socialista Soviética de Armenia. En 1988, coincidiendo con la perestroika y la mayor apertura política promulgada por el gobierno de Gorbachov, los medios de comunicación, el gobierno y las figuras políticas armenias, a un lado y a otro de la frontera, solicitaron reunificar ambos territorios.
La tensión creció. El gobierno y las figuras políticas azeríes reafirmaron su soberanía sobre Nagorno Karabaj. En las calles de la región, armenios y azeríes se enzarzaron en disturbios y acciones violentas de diverso calado. La agresividad se extendió de forma transversal y el conflicto adoptó tintes étnicos: diversos ataques civiles y discriminados tanto contra población armenia como azerí se registraron en Kirovabad, Baku (capital de Azerbaiyán), Sumgait y Askeran. Poco después se inició el conflicto bélico: Armenia y los separatistas de Nagorno Karabaj, que declararían su independencia en 1991, y Azerbaiyán.
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Ruinas en una población de Nagorno Karabaj.
La guerra duró seis años, y resultó en una victoria armenia. Azerbaiyán contó con el apoyo directo de rebeldes chechenos y otros grupos islámicos, además de con la ayuda indirecta de Turquía. La participación del estado turco no fue trivial: los azeríes son musulmanes y túrquicos, y se enfrentaban a Armenia, territorio tradicionalmente enfrentado a Turquía tras el genocidio armenio cometido por el Imperio Otomano durante la Primera Guerra Mundial (y aún hoy, no reconocido por el gobierno turco). Armenia fue apoyada por Rusia. En 1994, se firmaba la paz: Armenia y Karabaj se habían impuesto a Azerbaiyán.
¿Qué sucedió tras el conflicto bélico?
Por un lado, que miles de personas murieron (el recuento total se eleva por encima de los 20.000 muertos). Por otro, que centenares de miles de armenios y azeríes se vieron desplazados: los primeros, huyendo de las numerosas persecuciones a las que fueron sometidos en los territorios azeríes que tradicionalmente habían habitado; los segundos, dejando atrás los ataques de la población armenia de Nagorno Karabaj. Fue una guerra larga y costosa.
Y fue una guerra sin clara resolución. La mediación de las potencias internacionales estableció que, pese a las ganancias militares de las fuerzas armenias, Nagorno Karabaj seguiría formando parte de Azerbaiyán. Sobre el terreno la situación era diferente: los rebeldes de Karabaj, no sólo habían logrado mantener la independencia virtual de su territorio, sino que habían extendido el ámbito de su poder a otras comarcas cercanas. El Grupo de Minsk, articulado para resolver el conflicto, cedió a ambas partes: Karabaj tendría una amplia autonomía, pero Azerbaiyán mantendría su soberanía.
Los acuerdos de Bishkek, en teoría, desmilitarizarían la zona, facilitarían la conexión entre Armenia y Nagorno Karabaj a través del corredor de Lachin y harían lo propio entre Nakhchivan y Azerbaiyán. Desde 1994 el conflicto bélico se ha apaciguado, pero eso no ha evitado que, a lo largo de los años, hayan surgido nuevas tensiones y disputas. En 2008, un año de especial turbulencias en todo el Cáucaso, milicias armenias y tropas azeríes intercambiaron hostilidades en el sector norte de la frontera de Karabaj. Una decena de personas perdieron la vida. Ante todo, la situación puso de manifiesto lo débil del alto el fuego.
¿Y qué está pasando ahora exactamente?
Algo parecido. Pese a los intentos del Grupo de Minsk, ninguno de los dos gobiernos involucrados, amén de la República de Nagorno Karabaj, han llegado a algún punto de acuerdo. En esencia, la región sigue siendo disputada en términos semejantes a los narrados con anterioridad, hace prácticamente un siglo. Durante los últimos días, tanto Armenia como Azerbaiyán han intercambiado acusaciones de violación del alto el fuego. El ejército azerí ha comunicado la muerte de doce soldados y más de un centenar de incursiones armenias en territorio propio y desmilitarizado. El gobierno de Karabaj afirma que doce civiles han muerto por culpa de incursiones azeríes.
La retórica de ambos países también se ha extremado: "En el caso de provocaciones armenias continuadas, lanzaremos una operación a todos los niveles a lo largo de la línea fronteriza", afirmó el portavoz del Ministerio de Defensa de Azerbaiyán, Vagif Dargahly. Algo que parecen confirmar desde Karabaj, denunciando bombardeos con morteros de 152 mm de calibre.
Según cuenta The New York Times, voluntarios armenios, al igual que en los enfrentamientos de los noventa, están llegando a Nagorno Karabaj, donde ya se vive un ambiente de plena guerra. Son situaciones que se han repetido con anterioridad en la región, pero no a este nivel, y que han provocado las llamadas al apaciguamiento por parte del gobierno de Vladimir Putin.
¿Y qué papel juegan las potencias internacionales?
La intervención internacional, especialmente la rusa, fue clave para detener la hostilidades en 1994. Desde entonces, como casi cualquier otro evento relativo al área de influencia de Rusia, las disputas entre Armenia y Azerbaiyán han tenido poca proyección mediática. Ahora la cosa podría cambiar: Oriente Medio vive un momento de alta inestabilidad, y tanto Rusia como Turquía, dos potencias históricas enfrentadas por sus esferas de influencia, han tenido un papel activo en el conflicto sirio. No sólo eso, sino que han llegado a chocar: un avión turco derribó a uno ruso, provocando el consecuente enfado de Moscú.
Tayyip Erdoğan, presidente turco, se ha mostrado particularmente beligerante durante los dos últimos días, reafirmando su apoyo a Azerbaiyán en términos agresivos. Tanto Putin como Erdogan articulan su retórica política interna en torno a su prominencia en las relaciones internacionales y, como se pudo apreciar en el caso de Siria, su relación está deteriorada. En el caso de Nagorno Karabaj, están condenados a enfrentarse: Azerbaiyán es un país musulmán y túrquico, mientras que Rusia es el único apoyo de Armenia en la región. El ejército ruso cuenta con una base permanente en el país caucásico, cuyo recelo de Turquía, estado heredero del Imperio Otomano responsable del genocidio, es público.
¿Nagorno Karabaj como una guerra proxy entre Rusia y Turquía? Es pronto para decirlo, pero las alianzas entre ambos son divergentes. Tanto Putin como Erdogan son gobernantes duros y cada vez más autoritarios, que basan su apoyo interno, parcialmente, en no mostrar debilidad externa. Las relaciones entre ambos estados se encuentran en el peor momento posible.
A nivel histórico, por otro lado, el Cáucaso es un punto de conflicto entre ambas potencias, cuyos límites chocan, además, con la influencia iraní. Si las hostilidades entre Armenia y Azerbaiyán continuaran, es posible que ambos países, Turquía y Rusia, utilizaran el escenario como una guerra proxy. Se trataría de un escenario similar al de Ucrania, donde rebeldes del Donbass combaten las fuerzas ucranianas con apoyo del Kremlin, o al de Siria, donde Irán, Arabia Saudí, Rusia y Turquía juegan papeles indirectos. El escenario bélico es plausible, pero la escalada debería ser mayor a lo largo de las próximas semanas.
Sea como fuere, es un escenario ideal para que ambas potencias se enfrenten de forma directa. Tras su intervención en Siria, Vladimir Putin podría estirar, una vez más, los resortes de la OTAN posicionándose frente a Turquía, miembro de la alianza. Ha sucedido antes tanto en Siria como en los países bálticos. Como recordaba el Financial Times en febrero, la tensión entre ambos gobiernos es muy alta. El escenario de Armenia vs. Azerbaiyán posiciona automáticamente a Rusia y Turquía frente a frente (tanto a nivel geopolítico como desde un punto de vista histórico) en un momento de alta volatilidad. Es un riesgo real
domingo, 24 de abril de 2016
EN EREVAN SE CONMEMORÓ,SE MARCHÓ Y SE EXIGIO JUSTICIA.
Una llama eterna en memoria de los más de un millón de armenios masacrados por el Imperio Otomano durante la Primera Guerra Mundial.
Decenas de miles de personas asistieron en Ereván, la capital de la actual Armenia, a la ceremonia que se repite año tras año y que se ha convertido en uno de los símbolos del "primer genocidio del siglo XX”.
“Exigimos a Turquía el reconocimiento del genocidio armenio como un crimen contra la humanidad que sufrieron nuestros antepasados. Y exigimos una indemnización y compensación por esas pérdidas para la población armenia”, aseguraba Hayarpi Vartanyan, asistente a la manifestación.
sábado, 23 de abril de 2016
El negacionismo turco: inamovible desde hace 102 años.
La negativa turca a considerar genocidio la matanza de armenios tiene fundamentos complejos y raíces variadas. Por un lado, el oportunismo geopolítico y diplomático tras la Primera Guerra Mundial.
Reconocer que el naciente estado turco tenía las manos manchadas de sangre no era un buen comienzo para nadie. Ni para Ataturk ni para las potencias europeas, con intereses de todo tipo —comerciales y estratégicos— en la zona.
Más adelante, y con Armenia bajo la órbita soviética, la 'cuestión armenia' fue perdiendo fuerza y valedores en la comunidad internacional. Tratados de paz incumplidos y reparaciones de guerra no abonadas fueron poco a poco relegados al olvido, más si cabe tras la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, que sucedió a Armenia en el pódium de injusticias contemporáneas.
Con el paso de las décadas, Turquía aceptó la comisión de grandes matanzas (en realidad ya el mismo Ataturk lo había hecho), pero con un matiz exculpatorio, que eliminaba la posibilidad de asumir una responsabilidad deliberada: fueron, argumentan, matanzas interétnicas, con muertos por ambas partes y explicables, o contextualizables, en el marco de la Gran Guerra. Cierto.
Hubo víctimas del lado turco, pero las cifras no están claras y lo que se juzga en cualquier caso no son puntuales refriegas, sino los ataques contra la población indefensa. El negacionismo reciente del genocidio viene amparado por la dureza del Código Penal turco, que blinda al Estado y contempla pena de cárcel para quien agravie públicamente la identidad nacional.
En este sentido, la mención al genocidio armenio es quizá el agravio máximo, como ya tuvo ocasión de comprobar en sus propias carnes el Nobel de Literatura turco Orhan Pamuk, que ha abandonado en varias ocasiones su patria amenazado de muerte y perseguido por defender la causa armenia.
El negacionismo es uno de los puntos de fricción de Turquía con las instituciones Europeas, sobre todo con el Parlamento Europeo, que periódicamente insta a Ankara a dar pasos favorables al entendimiento con Armenia, dos países sin relaciones diplomáticas.
Para la UE, la 'cuestión armenia' es clave en el marco de las negociaciones para la adhesión de Turquía. Pero de momento, como pasa con el reconocimiento de la memoria del genocidio, se trata de un asunto sin resolve
GEORGE CLOONEY: NO ES SOLO UN DOLOR DE ARMENIA LO ES DE TODO EL MUNDO.
El genocidio armenio no es sólo parte de la historia de Armenia, no es el dolor de un país o de un pueblo en particular, es parte de la historia del mundo, dijo George Clooney en el Segundo Foro Mundial contra el delito de genocidio que se celebra en Ereván.
Ha sido una larga lucha para poder llamar a las cosas por su nombre, dijo Clooney. Dijo que es difícil porque vivimos en un mundo complejo, pero añadió que "no se puede negar lo que ha sucedido."
"Cuando alguien está tratando de aniquilar a una raza en su conjunto, su cultura, su gente, eso es genocidio, no puede haber otra versión de la misma."
Una y otra vez repetimos "Nunca más" después de Alemania, pero después de ver lo que ocurrió en Camboya, Bosnia, Ruanda, Darfur. La verdad es que ocurre una y otra vez.
"Lo que estamos haciendo hoy en día tiene dos objetivos. En primer lugar, tenemos que mirar hacia atrás en el pasado y recordamos que no es el dolor de un país o un pueblo en particular, que es parte de la historia del mundo.
En segundo lugar, tenemos que seguir adelante ", agregó Clooney.
La esencia del Premio Aurora es que los fundadores están tratando de valorar el heroísmo de la gente, que arriesgan sus vidas para asegurar una vida mejor para los demás, subrayó.
domingo, 15 de febrero de 2015
DZIDZERNAGAPERT - El monumento a la memoria de la vida
Es un monumento dedicado a víctimas del genocidio armenio, hecho que el pueblo sufrió desde 1915 hasta alrededor de 1922.Fue edificado junto al Museo del Genocidio Armenio en una colina, al oeste del río Hrazdan y cerca de la ciudad de Ereván, la capital del país.
La palabra armenia Tsitsernakaberd (Ծիծեռնակաբերդ , "fortaleza de las golondrinas pequeñas") es un nombre compuesto por las raíces de las palabras Tsitser (ծիծեռնակ, "pequeña golondrina") y kaberd (բերդ, "fortaleza") con el infijo aglutinante na (ա, de la o de las; de acuerdo al sentido que se dé en la oración usada).
La construcción de la obra comenzó en 1966 (durante la época soviética) debido a las manifestaciones de Ereván en 1965, durante la cual un millón de personas se manifestaron en la ciudad durante 24 horas para conmemorar el quincuagésimo aniversario del genocidio armenio. Los trabajos comenzaron en dicho año y la obra fue terminada en 1968.
Toda la población peregrina cada 24 de Abril, desde su lugar de residencia hasta ese monumento erigido a pocos kilómetros de la capital, Ereván. Cada uno lleva en su mano una flor que es depositada dentro del mismo, junto al fuego que esta permanentemente prendido, en homenaje a la eternidad a la que fueron inmoladas sus almas.
El cuerpo central esta compuesto por gajos inclinados hacia adentro, simbolizando al armenio arrodillado y con la cabeza caída, sometido al azote turco. En el centro hay una llama que flamea eternamente, como el alma de los mártires armenios y ambientado con música sacra, para callar el dolor del silencio e indiferencia. Debajo de esta plataforma hay un museo que conserva las imágenes del país y su gente antes del Genocidio Armenio, y cada provincia tiene un panel con fotos, donde muchos de los que viajan han podido reconocer a algún pariente o encontrado ellos mismos en el caso de personas muy mayores.
En 1995, un pequeño museo circular subterráneo fue abierto en el otro extremo del parque donde se puede apreciar y aprender información básica de los hechos ocurridos en 1915. Algunas fotos tomadas port fotógrafos alemanes (aliados otomanos en la Gran Guerra, tales como Armin T. Wegner y algunas publicaciones sobre el genocidio también se encuentran aquí. Cerca del museo es el lugar donde estadistas extranjeros han plantado árboles en memoria del genocidio.
La palabra armenia Tsitsernakaberd (Ծիծեռնակաբերդ , "fortaleza de las golondrinas pequeñas") es un nombre compuesto por las raíces de las palabras Tsitser (ծիծեռնակ, "pequeña golondrina") y kaberd (բերդ, "fortaleza") con el infijo aglutinante na (ա, de la o de las; de acuerdo al sentido que se dé en la oración usada).
La construcción de la obra comenzó en 1966 (durante la época soviética) debido a las manifestaciones de Ereván en 1965, durante la cual un millón de personas se manifestaron en la ciudad durante 24 horas para conmemorar el quincuagésimo aniversario del genocidio armenio. Los trabajos comenzaron en dicho año y la obra fue terminada en 1968.
Toda la población peregrina cada 24 de Abril, desde su lugar de residencia hasta ese monumento erigido a pocos kilómetros de la capital, Ereván. Cada uno lleva en su mano una flor que es depositada dentro del mismo, junto al fuego que esta permanentemente prendido, en homenaje a la eternidad a la que fueron inmoladas sus almas.
El cuerpo central esta compuesto por gajos inclinados hacia adentro, simbolizando al armenio arrodillado y con la cabeza caída, sometido al azote turco. En el centro hay una llama que flamea eternamente, como el alma de los mártires armenios y ambientado con música sacra, para callar el dolor del silencio e indiferencia. Debajo de esta plataforma hay un museo que conserva las imágenes del país y su gente antes del Genocidio Armenio, y cada provincia tiene un panel con fotos, donde muchos de los que viajan han podido reconocer a algún pariente o encontrado ellos mismos en el caso de personas muy mayores.
En 1995, un pequeño museo circular subterráneo fue abierto en el otro extremo del parque donde se puede apreciar y aprender información básica de los hechos ocurridos en 1915. Algunas fotos tomadas port fotógrafos alemanes (aliados otomanos en la Gran Guerra, tales como Armin T. Wegner y algunas publicaciones sobre el genocidio también se encuentran aquí. Cerca del museo es el lugar donde estadistas extranjeros han plantado árboles en memoria del genocidio.
sábado, 7 de febrero de 2015
LAS BUENAS CAUSAS NUNCA CADUCAN.
Fue un día de invierno,yo tendría ocho o diez años.
Eramos muchos en la casa de los abuelos,para mi era como un enclave dentro de mi conciencia uruguaya,cuando llegaba ahí para mi era llegar a otro país,a otra gastronomía,a otra música,otra lengua escuchaba.
En voz baja entre los nietos nos íbamos aclarando lo que estaban hablando los mayores (ellos nunca se enteraron de eso)unos sabíamos unas palabras,otros otras,también discutíamos mucho que quería decir exactamente cada frase,etc.,en aquel idioma tan diferente al que hablábamos en la escuela.
A la tarde no vimos televisión,toco conversación,a nosotros nos toco escuchar....
Supimos lo que había ocurrido con el resto de la familia que nunca conocimos. Nos enteramos de sus nombres,en que trabajaban,de sus gustos,de lo que habían estudiado,de sus hábitos,de sus ilusiones.Muchos de sus nombres pasaron a nuestros padres y otros a nosotros.
La primera sensación fue el dolor de no haberlos conocido,la segunda saber que paso.
La tercera fue la mas fuerte,la tercera fue la que nunca nadie pudo olvidar,la tercera fue la que nos marco,la tercera formo desde ese día parte de nuestras vidas al día de hoy y por supuesto en el futuro,la tercera desato el llanto y luego la rebeldía.
La tercera sensación fue de indignación ante la impunidad.
Nos hablaron de la serie de actividades que se estaban llevando adelante para castigar a los culpables del Genocidio Armenio,impunes los turcos en aquella epoca ya se paseaban por el mundo disfrazándose de de las civilizaciones que ellos mismos juraron destruir.
Ya en aquella epoca mostraban al turismo las bellezas de su país,que no eran otra cosa que el testimonio de las civilizaciones,de las etnias que ellos persiguieron y todo aquello que no destruyeron por que les falto tiempo o no pudieron ,lo camuflaron Y COBRAN ENTRADA PARA VERLO.
Desde el primer día posterior al cese de las atrocidades cometidas por los turcos en perjuicio de los armenios,el activismo de los sobrevivientes y de los hijos de los sobrevivientes, han recorrido el mundo,han pasado por oficinas internacionales,entrevistas con presidentes o primeros ministros,senadores,diputados,alcaldes,gobernadores,etc.
Esa bandera,la de que se haga justicia,pasa de manos de los mayores a los jóvenes,todo el tiempo,en todo el mundo,allí donde dos armenios se juntan y fundan un lugar para difusión de la verdad,sobre el primer genocidio del siglo XX,del cual su impunidad tuvo y tiene influencia sobre otros crímenes alentados precisamente por esa impunidad que se le otorga de hecho a Turquía.
Es una causa justa y seguramente entre las mas justas de la humanidad,precisamente,por que la humanidad nos debe el reconocimiento universal de nuestra tragedia.
La impunidad de Turquía quedará para siempre como una mancha indeleble en la historia de la humanidad solo con el mero hecho,de que el crimen tuviera lugar. Quedará por siempre como una acusación y un desafío a todos los hombres y mujeres de conciencia el hecho de que el mundo tardara tanto tiempo en ponerse de pie y reconocer los crímenes de esas lacras.
Ha pasado mucho tiempo? es verdad,los culpables ya murieron? murieron los que llevaron adelante las matanzas,viven y lamentablemente nacen todos los días,quienes llevan adelante la parte mas importante de un genocidio,sus negacionistas.
Precisamente allí esta el epicentro de la lucha que va de la mano con el conocimiento,reconocimiento y difusión de la verdad.
Quizás los logros a veces demoren,quizás algunas noches las estrellas no quieran salir,quizás alguna vez pensemos que ya no podemos mas,pero todo lo importante,todo lo bueno,todo lo que implica un cambio para la manera de que el mundo se vera a si mismo,cuando se reconozca UNIVERSALMENTE al primer genocidio del siglo XX,seguramente costara mucho y quizás sea necesario la denodada lucha de varias generaciones.
La inteligencia humana descubre que sólo afirmando el valor intrínseco de cada ser humano podemos luchar eficazmente contra las lacras que nos asolan- discriminación, intolerancia, arbitrariedad, tiranía, violencia, guerras, miseria…
Ése valor es la dignidad, de la que penden los derechos y las obligaciones del ser humano. Y, en nuestro proceso de construcción de una nueva Humanidad, necesitamos ir más allá.
ENTONCES VAMOS A HACERLO!
La lucha por esta noble causa continua,hasta cuando? todo lo que sea necesario.
LAS BUENAS CAUSAS NUNCA CADUCAN.
German.
viernes, 30 de enero de 2015
Hollande "el mensaje de condolencias de Erdogan, no es suficiente".
El presidente francés, Francois Hollande, confirmó el miércoles que iba a asistir a los eventos de conmemoración del centenario del Genocidio armenio en Ereván el 24 de abril, mientras que al mismo tiempo insta a Ankara a reconciliarse con su pasado y " romper tabúes ".
Hollande hizo estas declaraciones en un banquete organizado por el Consejo de Coordinación de las Organizaciones Armenias de Francia (CCAF) que contó con otros altos dignatarios.
"El esfuerzo hacia la verdad debe seguir y estoy convencido de que este año el centenario verá nuevos gestos, nuevos pasos en el camino hacia el reconocimiento",dijo a la audiencia.
El líder francés también dijo que el mensaje de condolencias del año pasado ofrecido por el entonces primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, no era "suficiente", y añadió, que la posición de Ankara "no puede detenerse ahí".
"Es hora de romper los tabúes y para las dos naciones, Armenia y Turquía, para crear un nuevo comienzo", dijo
También elogió el importante papel que la comunidad franco-armenio juega en el desarrollo de Francia.
"Hoy en día, cuando nuestro país se ha convertido en el blanco de la barbarie, la intolerancia, el odio y el terrorismo,los armenios de Francia, nos dan todo un ejemplo de dignidad, que es el objeto de nuestro orgullo común", dijo Hollande.
La presencia de Hollande en el banquete anual CCAF fue visto como un sincero signo de apoyo político.
Según el co-presidente de la CCAF Mourad Papazian, con su presencia, el presidente de Francia, declaró que está mostrando su apoyo político con motivo del 100 aniversario del Genocidio Armenio.
"El Presidente mencionó que estará en en Ereván el 24 de abril para expresar su apoyo a la Causa Armenia y pidió a Turquía que enfrentarse a su pasado y reconocer el genocidio armenio este año."
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