viernes, 17 de junio de 2011

En España Azeirbaijan encuentra eco en sus propuestas.

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   El ministro de Asuntos Exteriores de Azerbaiyán, Elmar Mammadyarov, ha afirmado este viernes que el conflicto que mantiene su país con Armenia por la región de la región independentista azerí de Nagorno-Karabaj, que constituye "una de las mayores amenazas para el desarrollo estable de la región", podría resolverse dentro de unos años.
   Las negociaciones entre ambas partes se han intensificado en los dos últimos años y existe una 'hoja de ruta' acordada. "El problema que vemos es que este plan, estos principios, no son un tratado de paz", ha declarado el ministro en un encuentro con periodistas en Madrid durante su primera visita oficial a España.
   "Lo que necesitamos es un tratado de paz y que comience la retirada de las tropas armenias, y eso cambiará radicalmente la situación en la región", ha afirmado. Ese acuerdo de paz "se puede alcanzar" dentro de unos años si las partes ponen "voluntad política y entendimiento", ha asegurado.
   "Todo el mundo está de acuerdo en que el 'statu quo' es inaceptable" y en que en esta situación "el uso de fuerza podría ocurrir de nuevo", ha dicho el ministro en referencia a una declaración conjunta emitida recientemente por los presidentes de Rusia, Dimitri Medvedev; Estados Unidos, Barack Obama; y Francia, Nicolas Sarkozy.
   Casi el 20 por ciento del territorio azerí está ocupado por soldados armenios. El conflicto llevó a una guerra y "se hizo limpieza étnica total, no solo en Nagorno Karabaj, donde aceptamos que hay una comunidad armenia, sino en siete distritos azeríes que rodean Nagorno Karabaj, donde nunca han vivido armenios", ha denunciado Mammadyarov.
PRIMERO, LA RETIRADA DE LAS TROPAS
   El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó en 1993 cuatro resoluciones que exigían la retirada inmediata de los soldados armenios de los territorios ocupados y apoyaban la integridad territorial, la soberanía y las fronteras internacionalmente reconocidas de Azerbaiyán. Estas resoluciones aún no se han cumplido.
   Además, la 'hoja de ruta' establece que, para resolver el conflicto pacíficamente, las fuerzas armenias deben retirarse, según el calendario fijado, de todo el territorio ocupado en torno a Nagorno-Karabaj (los siete distritos) y que las personas desplazadas dentro del territorio (750.000) deben poder volver a su tierra.
   Ese plan también hace referencia al despliegue de unas fuerzas de paz internacionales y a la aplicación de medidas que generen confianza entre las partes. Cuando todo esto se lleve a la práctica, "aceptamos definir el estatus de Nagorno-Karabaj", ha dicho el ministro. "Para nosotros está claro que estamos ofreciendo el mayor nivel de autonomía posible", ha añadido.
   Mientras que los azeríes dan una gran importancia a la retirada y el regreso de los desplazados, a los armenios les preocupa sobre todo la seguridad. Mammadyarov considera que "para empezar a negociar en serio hay que eliminar los impactos negativos", es decir, "poner fin a la ocupación".
   "Y luego se podrá hablar de cómo tener una paz duradera" y del estatus de Nargorno-Karabaj, que Azerbaiyán considera parte integrante de su territorio.
   Durante los ocho años de negociaciones en el marco de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), "desgraciadamente, no hemos logrado que los dirigentes armenios comprendan que es mejor que se retiren para crear predictibilidad y disminuir las hostilidades en la región", ha manifestado.
   En opinión de Mammadyarov, "está muy claro que ni los armenios ni los azeríes necesitan este conflicto", que "está creando muchos obstáculos, especialmente para Armenia, para su independencia y su desarrollo". "Nosotros estamos dispuestos a trabajar juntos", ha destacado.
   Azerbaiyán tiene una política de "buena vecindad" y ha conseguido tener buenas relaciones con países vecinos como Rusia, Georgia, Irán, Kazajistán, Turkmenistán y Turquía, según el ministro. "El único elemento que queda fuera del puzzle es Armenia y el único problema que impide unas buenas relaciones es la ocupación del territorio de Azerbaiyán y la presencia militar", ha lamentado