domingo, 13 de mayo de 2012

Her el Armenio: el guerrero que creo Platon.

Al finalizar la República, Platón le cuenta a Glaucón la historia de un hombre esforzado, llamado Her el Armenio, originario de Panfilia, quien murió en un campo de batalla. Diez días después su cuerpo fue recogido entre más cadáveres ya en estado de putrefacción. Como sus restos estaban intactos, lo llevaron a su casa. Pasaron dos días y cuando lo iban a quemar sobre una pira resucitó. Entonces comenzó a explicar a los presentes lo que había visto en ese tiempo acerca de la vida en el más allá y del sistema del cosmos.

Cuando el alma de Her se separó de su cuerpo, acudió con otras a un lugar maravilloso en el cual se veían dos aberturas muy próximas una a otra. Entre ambas estaban sentados los jueces quienes recibían a las almas para darles su sentencia o su premio. Una vez que éstos evaluaban su proceder, las almas seguían su camino. Cada una de las almas portaba sobre el pecho un cartel que contenía su sentencia. Los buenos tomaban la abertura de la derecha que los llevaba hasta el cielo y los malos el de la izquierda que los descendía hasta la tierra. Cuando Her estuvo frente a los jueces, estos decidieron que regresara a la vida para comunicar a los hombres lo que pasaba en el otro mundo.

Una vez que pagaban o recompensaban sus conductas, las almas procedentes de las dos aberturas regresaron al punto de camino. Ahí los que se conocían se saludaban y entre gemidos y llantos se quejaban de los sufrimientos que habían tenido a lo largo de mil años en la tierra. Mientras que los llegados del cielo, contaban las bondades y alegrías de las que habían participado.

Her da cuenta de la reencarnación de las almas y de las esferas celestes. Habla de cómo llegó a la llanura del río Leteo, que es cruzado por el río Ameles (literalmente significa descuido). Desconocía como su alma había regresado para encarnar otra vez en su cuerpo cuando estaba apunto de ser quemado. Pues las almas estaban obligadas a beber de sus aguas para provocarle un olvido completo. En la antigüedad los griegos creían que se hacía beber de este río a las almas antes de reencarnarlas, de forma que no recordasen sus vidas pasadas. Quienes tomaban agua del río Ameles olvidaban su vida.

El cosmos está representado por el “Huso o rueca de la Necesidad”, acompañado por sirenas y las tres hijas de la diosa Necesidad, conocidas colectivamente como las moiras. Moira significa literalmente parte o porción y por extensión es la porción de vida o destino que cada uno de nosotros tenemos. También conocidas como las parcas, controlaban el metafórico hilo de la vida de cada mortal desde el nacimiento hasta la muerte y el más allá. Su tarea era mantener el giro del huso. El Huso de la Necesidad ayudaba a explicar cómo los cuerpos celestes giraban alrededor de la Tierra. Sobre el huso había ocho órbitas. Cada una de estas órbitas creaban un círculo perfecto. Platón describe cada órbita, que representaba a los cuerpos conocidos de nuestro sistema solar. En función de las descripciones de Platón, estas órbitas pueden ser identificadas como las de los planetas conocidos. Platón concebía al mundo como un gran animal dotado de un alma propia. En uno de los diálogos del Timeo, afirma que el alma del mundo se había hecho de acuerdo a las proporciones musicales descubiertas por Pitágoras.

Her vio al universo durante su muerte temporal y describió a los planetas como una serie de círculos que giraban en órbitas concéntricas. Encima de cada uno de los círculos iba una Sirena que daba también vueltas y lanzaba una voz siempre en el mismo tono. Todas las voces que eran ocho, formaban un acorde. Había tres mujeres conocidas como las parcas, vestidas de blanco y con ínfulas en la cabeza sentadas en círculo, cada una en un trono y a distancias iguales, quienes eran las hijas de la Necesidad, llamadas Láquesis, Cloto y Átropos quienes cantaban al son de las sirenas: Láquesis representaba el pasado, Cloto el presente y Átropos el porvenir.

La música de las esferas dio origen a lo que se conoció como "música celeste". Kepler se apoyó en los mitos de Platón para su concepción del universo y en el sistema de Copérnico que planteaba que el Sol era el centro en torno al cual giraban los planetas. Kepler postulaba que el modelo del universo estaba basado en la geometría: entre las órbitas de los seis planetas conocidos (Saturno, Júpiter, Marte, Tierra, Venus y Mercurio) estaban inscritos las cinco figuras perfectos mencionados por Platón: el cubo, tetraedro, dodecaedro, icosaedro y octaedro.

Este relato es considerado como una invención de Platón, apoyado en tradiciones órficas y pitagóricas. Es probable que el nombre de Her lo tomó de alguna leyenda relacionada con un consejo de Zoroastro. Respecto al origen del guerrero Her, a quien hace de Panfilia y señala que es el Armenio. Panfilia era una antigua provincia romana del sudoeste de Asia Menor, situada a lo largo de la costa mediterránea, visitada por San Pablo. Mientras que Armenia es una nación que perteneció a la Unión Soviética. Está entre Turquía e Irán. Ahí se tiene la creencia de que estuvo situado el Edén y en una de sus montañas, se quedó la embarcación utilizada por Noé. El nombre del país tiene una etimología relacionada con la palabra tierra.


Al fin de cuentas, el fin pedagógico del relato, tiene que ver con lo siguiente: el alma es inmortal y es capaz de conocer todos los bienes y todos los males. Cada uno de nosotros, dejando a un lado todas las demás ciencias, debe aplicarse a adquirir solamente aquellas que le hagan descubrir las lecciones que le ayudarán a distinguir las condiciones venturosas de las desventuradas y elegir siempre lo mejor de ellas.

La palabra dicha significa felicidad o buena suerte. Tiene que ver con decir y con las cosas que se dicen. Los romanos pensaban que la felicidad dependía de algunas palabras que los dioses o las parcas pronunciaban en el momento del nacimiento de un niño. Así el destino quedaba trazado en la “dicta” o la cosa dicha. De aquí también se deriva la palabra destino, como aquello que se dijo. Indudablemente, para morir hay que vivir. Y todos a través de nuestros actos y vivencias pretendemos la trascendencia. Para Ernesto Sábato, “no hay otra manera de alcanzar la eternidad que ahondando en el instante, ni otra forma de llegar a la universalidad que a través de la propia circunstancia: el hoy y aquí”.

Los recuerdos de Haroution en la prosa de su bisnieta.

Harotiun A-K

Su nombre era Harotiun, tenía nueve años y un solo propósito en la vida, el de conservarla. Desgraciadamente Harotiun nació en una fecha sumamente complicada, 13 de abril de 1905, ya que los años que caracterizaron su infancia fueron marcados por la Primera Guerra Mundial y al ser armenio, por la mayor tragedia de su nación: el genocidio de 1915.

Nació en Aintab, el cual en ese entonces pertenecía a Turquía, pero debido a su origen armenio, le toco ser víctima de la guerra. Su familia como el resto, vivía bajo la opresión de los turcos, estrangulados por el hambre y callados por el miedo. Su madre era enfermera en un hospital de los turcos y para impedir que sus hijos murieran a causa de inanición, juntaba las migajas de comida que caían de las camas de los enfermos para hacer pequeñas bolitas y dárselas a sus hijos para que tuvieran algo que comer. Estaba prohibido por los turcos que los adultos armenios hablaran en su idioma y si los llegaban a escuchar comunicándose de esa forma les cortaban la lengua; todos debían de aprender a hablar en turco y como consecuencia de esto perdieron mucho de su idioma natal.

Uno de los recuerdos que marco más a Harotiun ocurrió cuando tenía tan solo seis años. Se encontraba afuera de su casa cuando de pronto paso un camión de soldados turcos, éste venía cargado de naranjas y cuando dieron la vuelta se cayó una de ellas al suelo; Harotiun corrió tras ella y la tomó pero no paso más de un minuto cuando los soldados turcos ya habían retrocedido para castigarlo por lo que había hecho. Lo golpearon en el piso y al terminar le abrieron la cabeza con el golpe de un rifle. Afortunadamente no lo mataron pero conservó para el resto de su vida una profunda cicatriz en la frente, huella de una barbarie total.

La situación cada vez se ponía peor y su familia sabía que si se quedaban ahí iban a morir, por lo que salieron huyendo cuando Harotiun tenía tan solo diez años. El año era 1915 y la situación se encontraba peor que nunca; junto con sus padres y dos de sus hermanos se fugaron a Grecia en donde vivieron por diez años, ahí trabajo desde niño armando barcos.

Debido a todo lo que había pasado en su vida solo tuvo la oportunidad de asistir al colegio hasta segundo de primaria, todo lo que aprendió después lo tuvo que hacer por el mismo, la falta de acceso a un colegio como tal no fue un obstáculo en su desarrollo académico pues aprendió a leer y a escribir por su cuenta así como a hablar en inglés, francés, griego, árabe y español.

A su hermano mayor lo habían agarrado en Armenia como prisionero de guerra, fue cuando la misma acabo que lo soltaron y agarró un barco a México. Ahí comenzó a trabajar haciendo zapatos hasta que logró juntar dinero para mandárselo a su familia y que éstos lo pudieran alcanzar en América. Fue así como mi bisabuelo, junto con su familia viajó a Marsella para posteriormente tomar un barco a México.

Vivía con su familia atrás del Palacio Nacional, trabajaron muy duro para poder salir adelante y abrieron entre todos un taller de zapatos. Tiempo después mi bisabuelo abrió su propia zapatería, en donde vendía zapatos de descanso y huaraches los cuales traía desde Cuernavaca, posteriormente se hizo distribuidor de botas mineras y de excursiones.

Mi bisabuelo Harotiun fue victima de un acontecimiento terrible, es cierto que tuvo mucha suerte al lograr huir de Armenia, sin embargo, la manera en que logró rehacer su vida no se debió al azar ni a la buena fortuna sino a sus ganas de vivir y fortaleza para superar una experiencia de este tipo. Siempre le gusto cantar y hacer deportes, a su llegada a México estudió en el Conservatorio Nacional de Música y se convirtió en cantante barítono también figuró como lanzador de bala y disco en varias competencias en estadios mexicanos. Finalmente en 1935 conoció a su esposa, con quien tuvo a cinco hijos, una de ellas mi abuela.

Me siento verdaderamente honrada de ser bisnieta de un sobreviviente de un suceso que marcó la historia del mundo, me enorgullece enormemente tener sangre armenia dentro de mí, pero nada me da mayor orgullo que el poder contar la historia de mi bisabuelo y rendirle homenaje al gran hombre que fue.


Genocidio Armenio

Noventa y siete años han pasado, casi un siglo para ayudar a sobrellevar los sucesos y atrocidades ocurridas y sin embargo el 24 de abril sigue siendo una fecha llena de tristeza la cual penetra en la memoria y en el corazón de los armenios que hoy se encuentran alrededor de todo el mundo.

El 24 de abril de 1915, tuvo lugar el primer genocidio del siglo XX. Movimiento llevado a cabo por el gobierno Turco, de la Unión y el Progreso, mejor conocido como el de los “Jóvenes Turcos”; en él se planeó el exterminio de toda la población armenia ubicada al sureste de Turquía. Instigados por el visir Talaat Pachá, los sucesos de 1915 involucran a turcos, kurdos, chechenos, armenios y europeos. El acontecimiento que tuvo lugar en esta fecha no fue mas que una extendida persecución de los armenios la cual data desde siglos atrás.
Los armenios fueron victimas de las peores crueldades; acorralados por el hambre, la sed, enfermedades, abusos y como en todas las matanzas masivas: privados de su dignidad como humanos. Miles de armenios fueron forzados a la deportación, una inmensa cantidad masacrada, varios fueron echados al desierto en donde eran forzados a caminar enormes distancias, la mayor parte moría en el trayecto y quienes sobrevivían eran internados en campos de concentración.
En un lapso de alrededor de 30 años, murieron entre 1,500,000 y 2,000,000 de armenios y más de 1,000,000 fueron deportados. El propósito fue el de impedir su independencia y la medida por la que el Imperio Turco Otomano se rigió fue la del exterminio.



Negación de los Turcos

El gobierno turco a la fecha sigue sin reconocer oficialmente el genocidio armenio. Se refiere al calamitoso suceso como una “tragedia” o “masacre”, sin embargo, la palabra genocidio no forma parte de su descripción. No obstante, es un hecho el cual ciertamente tuvo lugar, se cuenta con pruebas (fotografías, reportajes, testimonios, etc.), los cuales comprueban que el 24 de abril de 1915 los armenios fueron victimas del horror absoluto, victimas de un genocidio planeado el cual marcó su historia.

El camino por el reconocimiento

El genocidio armenio no fue reconocido oficialmente hasta cincuenta años después cuando lo hizo la República Oriental de Uruguay en 1965, otros paises se han unido la causa de brindarle al suceso su reconocimiento merecido, entre ellos se encuentran: Argentina, Suiza, Polonia, Eslovaquia, Líbano, Canadá, Alemania, Bélgica, Francia, Suecia, Rusia, Holanda, Grecia, Italia, Vaticano y Venezuela. También lo reconocen varias comisiones de la ONU, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa , el Parlamento Europeo y 32 de los 50 estados de Estados Unidos. El camino por el reconocimiento es algo por lo que hoy armenios de todas partes del mundo siguen peleando.



Sobrevivientes

Hoy hay cientos de sobrevivientes armenios quienes cuentan lo ocurrido y es a través de sus voces que nos logramos percatar de la magnitud de la tragedia que marcó a su nación y entender que su gente merece lo que aún no se les ha otorgado.


Tengamos memoria

Como en todos los exterminios humanos que han ocurrido, las victimas pasan por todo tipo de torturas y experiencias traumáticas, son expulsados de sus hogares, separados de sus familias pero más que nada expulsados de su realidad; transportados a nueva existencia en la que la supervivencia se vuelve la única respuesta y la fe a no morir es lo que los ayuda a soportar las condiciones a las que son enfrentados.

Tener memoria, no por guardar rencor, tener memoria no por vivir en un pasado negro e hiriente. Tener memoria para tener presente lo que ha marcado nuestras vidas y ser capaces de fortalecernos y seguir adelante, tener memoria para poder sanar.


miércoles, 9 de mayo de 2012

Armenia se inspira en los héroes de la Gran Guerra Patria


La victoria contra el nazismo en Europa, junto con la victoria de la Unión Soviética en la Gran Guerra Patria (1941-1945), nunca ha dejado de ser un inquebrantable vínculo que unía a los residentes del espacio postsoviético.
Sin embargo, incluso con relación a este glorioso acontecimiento surgen con frecuencia manifestaciones de incomprensión y confrontación.
Armenia es una de las antiguas Repúblicas Soviéticas donde la manera de celebrar el Día de la Victoria en la Gran Guerra Patria no ha sufrido modificaciones importantes, dado que los cataclismos históricos ocurridos después de la desintegración de la URSS no fueron capaces de alterar la tradicional percepción de esta fecha.
Esta actitud positiva hacia el 9 de mayo no se debe únicamente al entendimiento de la importancia de la derrota del nazismo y de su papel crucial para el futuro curso de la Historia Universal, sino al sincero orgullo del pueblo armenio por haber efectuado su aportación a la causa común y por la concesión a esta fiesta de un marcado carácter nacional.
Mariscales, generales y almirantes que glorificaron a Armenia
No importa el enfoque que se le dé en los cursos escolares al período soviético en la Historia nacional de Armenia ni los cambios de las programaciones en los colegios en función de las demandas de la política, los habitantes de la república desde la más tierna infancia conocen el número de mariscales, generales y almirantes que dio en los años de la guerra al imperio soviético el pequeño pueblo armenio. También se saben el número de Héroes de la Unión Soviética que criaron las madres armenias, y el de las divisiones que envió al frente el país, cuando apenas estaba recuperado de las atrocidades del tumultuoso y sangriento inicio del siglo XX, con su genocidio, sus guerras y la amenaza de aniquilación.
Cuatro militares de alto rango; el Mariscal de la Unión Soviética, Iván Bagramián; el Mariscal Jefe de las Fuerzas Acorazadas, Amazasl Babadzhanián; el Mariscal de Aviación, Armenak Jamferiants; el Mariscal de las Tropas de Ingeniería, Sergгéi Agánov; y el Almirante de la Flota de la URSS, Ovanés Isaakián, permanecen en la cúspide misma de la jerarquía militar, inmunes al tiempo y a los vientos y exigencias de la política del momento.
Este panteón de la victoria se completa por 93 generales,105 Héroes de la Unión Soviética y 27 caballeros de la Orden a la Gloria, de modo que las palabras “la Gran Guerra Patria” no suenan vacías, sino que entrañan un significado muy transparente tanto para las generaciones mayores como para las jóvenes.
Armenia se siente orgullosa por haber enviado al frente seis divisiones de infantería mecanizada, una de las cuales, la 89 Tamánskaya, llegó combatiendo hasta Berlín.
Esta actitud profundamente arraigada en la sociedad armenia no deja de tomarse en consideración por todas las fuerzas políticas del país, sean cuales sean sus prioridades ideológicas. El respeto y la glorificación de los héroes nacionales es un atributo obligatorio del “saber hacer” político de estos momentos.
El sagrado significado del 9 de mayo
La aportación del pueblo armenio a la victoria contra el nazismo fue realmente importante. De acuerdo con diferentes estimaciones, hasta 600.000 soldados de esta república combatieron en el frente: 300.000 de ellos fueron enviados por su propia tierra, 200.000 personas fueron mandadas por otras Repúblicas soviéticas y 100.000 personas, por países extranjeros. La mitad no regresó nunca a casa.
Aún más impactante resulta esta cifra, si se tiene en cuenta que en aquellos momentos la población de Armenia apenas superaba 1,3 millones de personas.
Los historiados y los veteranos de la Gran Guerra Patria coinciden en que el sacrificio de centenares de miles de jóvenes armenios contribuyó a salvar a la república de una eliminación definitiva.
“Teníamos muy claro que el éxito de las tropas hitlerianas acabaría inevitablemente en la invasión de Armenia por las 26 divisiones turcas desplazadas en nuestra frontera”, señaló en su entrevista a la Agencia Novosti-Armenia el presidente del Comité de Veteranos de Guerra y de las Fuerzas Armadas, Petrós Petrosián. Según el experto, el futuro de la República habría sido en este caso muy poco prometedor.
La salvación de un posible genocidio es un factor de no poca importancia que incita a la sociedad armenia a tratar de forma respetuosa a sus veteranos, cuyo número, según Petrós Petrosián, es actualmente de unas 2.440 personas, de las que 257 son mujeres.
El experto subraya que se muestra una especial atención a los veteranos por el actual presidente del país, Serzh Sargsián, y por el ministro de Defensa, Seirán Oganián.
El estudio de las biografías y de la trayectoria vital de los militares soviéticos de alto rango y de procedencia armenia constituye una parte inalienable de la formación militar y patriótica a nivel nacional. Centros docentes, polígonos de pruebas y condecoraciones estatales llevan los nombres de los ilustres hijos del pueblo armenio.
Al mismo tiempo, las élites políticas del país ponen el heroísmo de los veteranos de la Gran Guerra Patria en directa conexión con los éxitos actuales de la república, teniendo presente la continuidad de los procesos históricos y concediendo un significado profundamente simbólico e incluso sagrado al 9 de mayo.
Además, señala el director del Departamento de Estudios Políticos del Instituto del Cáucaso, Serguéi Minasián, a diferencia de muchos Estados del espacio postsoviético, los ánimos antirrusos nunca han prevalecido ni prevalecen en la sociedad ni entre los políticos armenios. De modo que la percepción del Día de la Victoria no es ni negativa ni politizada, cosa que suele ocurrir en algunas de las ex repúblicas soviéticas.
Un pueblo orgulloso de su Historia
El Día de la Victoria se celebra en Armenia al más alto nivel: la mañana empieza con discursos de felicitaciones pronunciados por el presidente del país, el presidente del Parlamento Nacional, el presidente de Gobierno y el ministro de Defensa. Dirigentes políticos, militares y religiosos de la república depositan ofrendan florales al pie del Monumento al Soldado Desconocido en el Parque de la Victoria en la capital armenia.
El punto culminante de la celebración es el desfile conjunto de las unidades del Ejército Armenio, del personal de la 102ª base militar rusa y del departamento fronterizo del Servicio Federal de Seguridad de Rusia. Desde hace algunos años tradicionalmente se instala en el Parque de la Victoria una cocina militar de campaña que atiende a los veteranos, a quienes los políticos, los habitantes y los visitantes de la ciudad felicitan con motivo de la gran fiesta.
La actitud de las élites políticas hacia los veteranos de la Gran Guerra Patria y hacia el Día de la Victoria contra el nazismo es profundamente respetuosa, continuando sus gloriosas tradiciones los militares de hoy.
“La causa de nuestros veteranos, de nuestros abuelos y padres no se perdió. Sus proezas se plasmaron en nuestros actuales avances, en la manera de actuar de nuestra generación”, subraya el ministro de Defensa de Armenia, Seirán Oganián.
No se han llevado a cabo los pertinentes sondeos de la opinión pública, pero Agarón Adibekián, eminente sociólogo armenio, asegura que la actitud popular hacia la fecha es muy positiva.
“Es un fragmento de la Historia nacional y nos sentimos orgullosos de ella. En Armenia nunca ha habido ni habrá una percepción de la guerra como la que se muestra en los países bálticos y entre los ultranacionalistas ucranianos. Fue nuestra victoria”, concluye el experto.
*Gaguik Bogdasarián es comentarista en temas políticos de la Agencia de Información Internacional “Novosti-Armenia”

jueves, 3 de mayo de 2012

Arzoumanian:" somos un pueblo muy intenso, un pueblo que ha sobrevivido milenios"

Querida Ana,es un honor para Miscelanea Armenia tener tu palabra directamente de una nota de nuestra producción.

Miscelanea Armenia: Contanos en que esta tu vida profesional por estos tiempos
Ana Azumanian :estoy por presentar mi novela Mar Negro en una lectura coreográfica en la cátedra de derechos humanos, holocausto y discriminación de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Por otro lado estoy terminando un libro de traducciones de poetas armenios contemporáneos, traducidos por Alice Ter Ghevondian y bajo mi versión poética. Y escribo, escribo.

M.A.:Otro 24 de abril se nos fue,cuales son tus conclusiones hoy día cuando paulatinamente están terminando las actividades programadas para esta fecha
A.A.: cada año las actividades son más efectivas . Lo que me gustaría es que la energía que disponemos para construir relatos sobre la memoria sea también distribuida para reconocer la realidad de la Armenia actual, con sus conflictos y sus necesidades.

M.A.: En que momento de tu vida,decidiste ser la luchadora de primer orden que sos,del reconocimiento universal del Genocidio Armenio?
A.A.: desde los nueve o diez años, cuando escuchaba a mi abuela, cuando presentía su dolor, ahí, desde ese tiempo tan temprano tuve una sensación de lo injusto que se evidenciaba en miradas, en gestos, en un vacío.

M.A.: De que pueblo de la Armenia Histórica vienen tus abuelos,que recuerdos te transmitieron?
A.A.: de Gürün y de Bursa. Los recuerdos están tejidos alrededor de las ausencias. Recuerdos de nombres de hijos, de esposos, nombres sin rostro, sin historias. De manera tal que podríamos decir, parafraseando a una periodista, que tengo familiares sin cuerpo...

M.A.: Hace un tiempo,hubo un intento de firmar entre Turquía y Armenia el inicio de nuevas relaciones diplomáticas,a ese conjunto de actos por parte de las dos partes se les llamo PROTOCOLOS,cual fue tu posición al respecto?
A.A.: las relaciones diplomáticas son siempre entre estados, y los estados tienen sus prioridades, negocios y políticas. Primero, tendría que ser muy arrogante para pensar en lugar del estado armenio desde aquí, desde mi lugar de comodidad de Occidente, desde mi casa alejada de toda frontera con Turquía, desde la amistad que nos ofrece nuestro vecino país amigo. Segundo, las muertes de nuestros antepasados.

Como verás, es un tema que tiene muchas aristas y que se merece un análisis comprometido.

M.A.: Se acusa desde Occidente a Armenia de no respetar los derechos humanos o al menos de algunos excesos de represión política a los opositores al gobierno,estas de acuerdo con esto o pensas que simplemente Occidente no acepta gobiernos que no comulguen en un todo con ellos y por esto trata de inestabilizarlos?
A.A.: Estuve en Armenia y escuché a los armenios, las redes sociales permiten un acceso directo con intelectuales, artistas y políticos que en otras épocas era impensable. En dichas redes se puede leer la queja de la población sobre la corrupción que constantemente sufre. Recomiendo leer el libro "Vidures" (deshechos del francés) de Denis Donikian. Que Occidente sea un espacio que muchas veces legitima la violación de los derechos humanos a través de sus legislaciones contraterroristas, no significa que en otros sitios no sucedan hechos aberrantes

M.A.: Después de casi cien años en Turquía,ochenta o noventa personas se manifestaron en una plaza céntrica de Estambul,pidiendo el reconocimiento del Genocidio Armenio,Ana,es el comienzo de un proceso o es simplemente la excepcion que nos confirma la tesis que los turcos son negacionistas viscerales?
A.A. cada vez me gusta pensar menos en "los" turcos o "los" armenios. Quiénes son "los armenios" o "los trucos"? en Argentina se decía que "los" argentinos éramos derechos y humanos; quiénes eran esos argentinos? Hoy se dice que Argentina es un país de buena gente, ¿qué gente? Hay muchas Armenias, muchas Turquías. Y sí creo, porque he recibido comunicaciones personales de escritores turcos disidentes preocupados con su pasado. Me han enviado cartas recordando a Hrant Dink, me han enviado notas pidiéndome perdón...

M.A.: Después de los últimos acontecimientos en Europa,donde comienza a penalizarse la negación del Genocidio Armenio,llego el momento de que esos vientos lleguen al Río de la Plata y que debamos exigir leyes similares en Uruguay y Argentina?
A.A.: sí,claro. Debemos exigir que ningún genocidio sea negado. Debemos exigir un reconocimiento internacional, debemos exigir que no haya diferencia entre víctimas, como si ciertas víctimas fueran más protegidas que otras.

M.A.: Como amaneces un 24 de abril?
A.A.: antes: con rabia. Ahora: con alegría. Alegría porque somos un pueblo muy intenso, un pueblo que ha sobrevivido milenios, un pueblo que se introdujo al mundo del libro antes que tantos otros. Amanezco pensando en la vida, en todo lo que nos falta por dar al mundo, en nuestro potencial, en nuestras voces. Amanezco pensando que Turquía es una parte de la historia que hemos compartido, una historia sangrienta; pero nuestra historia es más, mucho más que esa parte. Amanezco pensando que quiero que las generaciones siguientes no se piensan como víctimas.

M.A.: Que te gusta mas de Montevideo?
A.A.: de Montevideo? el tiempo...cierta lentitud para apreciar las cosas, cierta manera sin apuro que es, en definitiva una confianza; una confianza en el tiempo.

M.A.:Muchas gracias Ana.